July 21, 2000


Hispanic Radio Network/La Red Hispana
LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Yhamel Catacora

Unificando nuestra comunidad

Esta crucial mitad del año 2000 pasará a la historia como una de las más significativas para nuestra comunidad. En la última semana de junio y en la primera de julio, se realizaron las conferencias anuales de LULAC y NCLR respectivamente, dos de las principales organizaciones latinas en el país, ofreciéndonos a través de las mismas la oportunidad de echarnos un vistazo, como comunidad, como individuos y como la pieza que se está volviendo indispensable para definir la política estadounidense.

Celebrando sus 71 años LULAC o la Liga Unida de Ciudadanos Latinoamericanos, presidida por el recientemente reelecto, Rick Dovalina, presentó una serie de actividades con la participación de expertos que señalaban la problemática cotidiana del inmigrante, ofreciendo al mismo tiempo un refrescante coloquio en la búsqueda de las soluciones.

Siempre listos, sobre todo en un año electoral, George W. Bush y Albert Gore estuvieron presentes en el encuentro. Ambos llegaron a la comunidad hispana con la benevolencia de su partido, prometiendo la brillantez de nuestro futuro, a veces a través de alguna que otra palabra o frase en español.

La conferencia de LULAC, que también ofreció al público general una exhibición de los productos y servicios de grandes corporaciones y organismos nacionales, nos dió un avance de la importancia que reflejamos.

En una escala magnificada, apenas finalizó la conferencia de LULAC, se inició en la costa Pacífica, en la ciudad de San Diego, California, la Conferencia anual del Consejo nacional de la Raza, más conocido por sus siglas en inglés como NCLR, una organización privada sin fines de lucro establecidas en 1968. Como LULAC, el objetivo inicial de NCLR fue el de reducir la pobreza y la discriminación y mejorar las oportunidades para los hispanos.

"La onda latina", fue la frase que encabezó el encuentro de NCLR en este año 2000, que también agrupó a los gigantes corporativos y a miles de comensales, entre participantes e invitados.

En su carta de bienvenida, Raúl Yzaguirre, presidente de NCLR, remarcó que "tanto su organización como la comunidad latina pasaban a una nueva era acarreados por una poderosa ola". La juventud, el formidable potencial y el crecimiento demográfico de nuestra comunidad, son algunas de las características que señalaron, tanto Yzaguirre como Ramón Murguía, el Presidente de la mesa directiva de la misma organización, como el componente de esa fortaleza.

Parte fundamental de la conferencia de NCLR fue el programa para líderes estudiantiles, que duró 6 días paralelo a la conferencia y que agrupó a 35 jóvenes de diferentes puntos geográficos del país, que fueron escogidos por sus logros académicos y de liderazgo en sus distintas comunidades. El candor de nuestra juventud resplandeció más que la pirotécnica del cuatro de julio, sin embargo la presencia de ambos simbolizaba lo mismo: la libertad.

"En el pasado yo le decía a mi madre que lo que más quería era un padre", mencionó uno de los jóvenes participantes, en un testimonio personal previo a un simulacro de un debate sobre temas sociales, una de las actividades diseñadas para este grupo. "Acá encontré una familia entera", concluía el mismo muchacho refiriéndose a la familia de NCLR, y a sus otros compañeros que como él tenían un objetivo común, que sus hijos trepen aún más escalones. Más de una lágrima incontenible brotó con la emoción y el orgullo de ver a los delegados del mañana, poner a un lado su pasado, resolviendo los problemas del presente, y sobre todo, alertas de no caer presos en la incertidumbre del futuro.

Fueron esos mismos jóvenes los que tomaron la palabra e interrogaron a Al Gore, quien también se dió cita en San Diego. Preguntas sobre el racismo, la inmigración, el seguro de salud e inclusive sobre las actividades de la marina en Vieques, Puerto Rico, fueron las que el vice presidente y candidato demócrata a la presidencia tuvo que contestar. Esas preocupaciones son las que tal vez los padres y abuelos de esta nueva generación, no pudieron ni siquiera osar en balbucear en su oportunidad.

A través de un formato diferente y más breve, George Bush, hizo acto de presencia, manifestando su inquietud por el bienestar de nuestra comunidad. El mencionar su intención de reformar el Servicio de Inmigración, fue quizás el tema más receptivo para el público.

Entre la presencia de ambos dignatarios, la conferencia transcurrió con la misma energía y con la participación de otras personalidades que tal vez no tuvieron el foco central como los líderes políticos, pero quienes están más al corriente de la problemáticas diaria de nuestra comunidad, como Líderes Campesinos, una organización que entre sus actividades incluyen obras de teatro, protagonizadas también por obreras campesinas, que promueven programas de prevención de la violencia doméstica, la explotación laboral entre los más prominentes.

Las condiciones fueron evidentes en ambos encuentros anuales, somos muchos y muy importantes. Particularmente cuando nos agrupamos y formamos un cuerpo colectivo, cuando escuchamos el llamado de congregación de nuestros líderes; cuando estamos conscientes que la existencia de NCLR o de LULAC no es vana.

Una vez más el esfuerzo de NCLR y de LULAC tocó el timbre que nos recuerda y alerta cada año de que somos pasajeros en la misma nave, una barca que con los años y con la capacitación de nuestra comunidad, se está convirtiendo en un crucero, pero cuyo timón solo funciona con un giro colectivo. Ese giro de unidad es el único que nos está acercando, aceleradamente, a la tierra prometida.

Tu puedes brindar apoyo a los organismos líderes en nuestra comunidad. Llama hoy a la Red Hispana para obtener más información, totalmente gratis al 1-888-787-2346.

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