July 21, 2000


Julio, Mes de Julio César y la Posteridad

Por Paco Zavala

Todo mundo celebra y vive todos los años el mes de julio; pero este mes que es el séptimo en cada año tiene su historia.

Este mes de Julio está dedicado a Julio Cesar, Generalísimo Romano que nació en Roma el 15 de Julio del Año 100 A.C. y vivió hasta el año 44 A.C. Este ilustre hombre fue un célebre político, guerrero y escritor romano. Participó e intervino en algunas expediciones al Asia Menor.

A diferencia de Pompeyo, su futuro rival, nada excepcional señaló su iniciación política. En 61 A.C. recibió el gobierno de una provincia de España y al volver a Roma, terminado su mandato, logra con gran habilidad reconciliar a Pompeyo y a Craso, querellados entre sí y con el Senado y, asociándose a ellos constituyen el primer triunvirato romano en el año 60 A.C. Con el apoyo de estos, es electo Cónsul en el año 59 A.C., ya en el cargo se conduce como amo y señor, desdeñando todo escrúpulo legal. Se atribuye por cinco años el gobierno de tres provincias: Iliria, Galia Cisalpina (entre los Alpes y Roma) y Galia Narbonesa (Francia y alrededores), con el mando de un ejército y ni bien terminó con su consulado, tomó posesión como Procónsul de su triple gobierno año 58 A.C.; en este mismo año comienza la guerra en las Galias a raíz de la cual se agrega un vasto territorio al imperio romano y la frontera la extiende hasta el Rin. De esta manera se rebela como gran estratega y general. César formó en ésta campaña al ejército aguerrido y devoto que posteriormente le permitiría imponerse en Roma.

Hasta el año 56 A.C.César se ocupó en pacificar las Galias. Con Pompeyo y Craso se entrevistan en Luca y renovan su alianza en 55 A.C. estos se hacen elegir cónsules y poco después a Pompeyo le confieren el gobierno de Africa y España y a Craso, el de Siria. A su vez ambos cónsules hacen dictar una ley que a César lo mantiene por otros cinco años en las Galias.

En los años 55 y 54 A.C. dirigió dos expediciones, una más allá del Rin y otra a la isla de Bretaña (Inglaterra) una, para disuadir a los germanos de invadir las Galias y la otra a los bretones (ingleses) de socorrerla.

De estas incursiones de Julio César y su gran ejército, podemos condensar lo siguiente:

Incursión a la Germania (Alemania). Dice Julio César que los germanos eran tipos fuertes y agigantados que soportaban el invierno desnudos, a la vez que se bañaban en los ríos, peleaban a pie mientras que los caballos esperaban; además decían los germanos que no les gustaban los caballos enjaezados y no tomaban vino por juzgar que con él, los hombres se hacían regalones, afeminados y enemigos del trabajo.

En los años 58-51 A.C. César conquista la Galia y establece como límite de su territorio el Rin. En esta época los germanos invaden la Galia internándose en tierras de los Eburones y de los Condrusos dos tribus o razas que moraban a orillas del Rin. César proveído de víveres y reunida la caballería dirige su marcha hacia los germanos invasores; estos al enterarse del avance de Julio César y sus tropas, envíanle a su encuentro embajadores que le comunican que los germanos no quieren ser los primeros en declarar la guerra al pueblo romano. La respuesta de Julio César, fue: "No Puedo Tratar de Amistad Mientras no Desocupen la Galia". Dijeron los germanos que regresarían al tercer día con la respuesta, pero César no se traga la píldora; él cree que lo que quieren es ganar tiempo y no se equivoca. Lo traicionan y los germanos atacan a su caballería causándole 74 muertes, dados por la sorpresa. César decide no esperar más y los ataca haciéndoles cruzar el Rin y haciendo una verdadera carnicería con los germanos. Terminando con ésta guerra, César ayuda a otros pueblo rivereños, los que pagan el gesto con gran número de barcas para el transporte de las tropas.

Como vemos, los germanos de aquel tiempo son los mismos actuales. No son el mito que de ellos se ha forjado, son un pueblo formado de varias tribus que existieron hace dos mil, o más o menos años. Ni son superiores, ni inferiores a nosotros.

Ahora bien. Interioricémonos un poco en la incursión de César a la Bretaña (Inglaterra).

Al final del estío, adelantándose al invierno decide llegar a las costas de Bretaña, por estar informado que casi en todas las guerras de la Galia de este lugar suministraban socorros a nuestros enemigos.

César para enterarse de todo esto despacha a Cayo Voluseno, de quién estaba muy satisfecho, dándole comisión que averiguando todo lo concerniente al asunto regresara de inmediato.

Apresta y reúne cerca de 80 naves para el ejército y 18 naves para la cabellería. Se aveza a cruzar el mar con vientos favorables alza velas a la medianoche y a las diez de la mañana avista y toca las costas de Bretaña, en donde las tropas bretenses ya lo esperaban ocupando los cerros.

Los bárbaros como así les llamaba Julio César, adelantándose con la caballería y los carros armados y siguiendo detrás con las demás tropas, impedían a los romanos el desembarco. Así atacaron a los romanos dificultando el desembarco, que al fin lo logran y en una cruenta batalla Julio César y los suyos, tras algunas maniobras tácticas logran vencer a los bretanos. Después de esto, hubieron de enviar los vencidos embajadores de paz a Julio César. Este ya había sufrido traición de parte de los bretanos, pero aún esperaba más hasta que logra retirarse de la isla tras superar algunas contingencias adversas, debido a la disposición nada legal de los pobladores de esta isla.

De nuevo volvemos a contemplar las raíces de este pueblo que realmente no tiene nada de superioridad; demuestra degradación a través de la traición, cosa que vemos a través de la historia en todos los pueblos del mundo.

Aún queda más por narrar.

Cuando los anglos y los sajones en el año 450 de nuestra era comienzan a invadir la Bretaña, esto lo logran hasta el siglo VI, época en que logran fundar siete pequeños reinos que reciben el nombre de HEPTARQUIA anglo-sajona; en el año 597 D.C. comienza la evangelización de los Anglo-sajones por misiones llegados de Roma.

Del 823 al 827 D.C. Roberto el Grande reúne en un sólo estado el reino de Inglaterra constituída por los siete reinos. En el 827 al 930 D.C. los daneses llegan e invaden el reino. Los normandos en el 850 DC llegan y se apoderan de Londrés y Canterbury y los bretanos son conquistados. Ahora veamos quienes son estos cinco pueblos hermanos, conquistado y conquistadores.

Anglos - Antiguo pueblo germánico asentado sobre el río Elba, probablemente emparentados con los lombardos. Junto con los sajones invadieron Inglaterra en el siglo V donde fundaron Mercia, Anglia, Bernicia y Deira.

De su fusión con los sajones y los daneses primero y con los normandos después, nació el actual pueblo inglés. Su lengua era un dialecto.

Sajones - Pueblo de raza germánica que habitaba antiguamente en la desembocadura del Río Elba.

Normandos - Pueblo del norte de Europa (Francia) que desde el siglo IX incursionó en varios países del antiguo imperio Romano.

Pueblo navegante y conquistador de origén escandinavo. Aparecen en la historia en los siglos IV y V en que conquistan parte de Inglaterra.

En el siglo IX se establecen en Francia, en las bocas del Mosa y del Loira y en la actual normandía.

Daneses - Pueblo y lengua perteneciente al germánico septentrional.

Esta lengua solo comenzó a escribirse en el siglo XIII D.C. y hasta el siglo XIX fue la lengua escrita de Noruega. Actualmente la lengua oficial de Dinamarca.

Después de intentar informar someramente de los orígenes de los anglosajones, nos enteramos que son una mezcla de varios pueblos de orígen germánico descendientes de los celtas y de los escitas, antiguas razas desaparecidas.

Los Bretones - También tienen la misma trayectoria, pués son descendientes de los celtas.

He aquí que después de la exposición anterior nos damos cuenta quienes son los ascendentes de los pobladores de ésta nación o dicho de otra manera de donde provienen los norteamericanos.

Ahora caminaremos mucho tramo en el tiempo y nos trasladaremos a otro contorno, a un país, México, con otras perspectivas y otras inquietudes que nunca han sido vencidas, muy a pesar de la adversidad con que algunas de ellas se han dado, sobre todo lo concerniente a las convulsiones sociales que lo han sacudido. De estas podemos con certeza asegurar que la mayoría han sido promovidas por influencias externas.

Nos remontaremos a principios del siglo XIX.

El establecimiento entre 1817 y 1827 de cerca de 12,000 norteamericanos en Texas, provincia mexicana en ese tiempo, estaba ocupada desde antes de 1817 por unos 3,000 colonos emigrantes de españa y de las colonias españolas. La compenetración ante ambas culturas se dificultó, no solo porque unos fuesen anglosajones y protestantes y otros españoles y católicos, sino porque primordialmente México había abolido la esclavitud y sobre la que por aquel entonces los norteamericanos alzaban su economía. Al pretender los norteamericanos introducir esclavos, México se opone prohibiendo toda una inmigración norteamericana (1830). Esta medida llegaba demasiado tarde para impedir que los norteamericanos formasen la mayoría residente en Texas, De esta manera los norteamericanos en 1833 solicitan de México su separación misma que al serles denegada proclaman su independencia el 2 de Marzo de 1836. Las tropas mexicanas intentan detener este movimiento, pero son vencidas por los insurrectos y México tiene que resignarse a la pérdida de Texas.

La decisión de anexarse a Texas, provoca la guerra con México, en la que EE.UU. demuestra su aplastante superioridad y ocupa el norte de México; California y Arizona, entrando en Septiembre de 1847 en la Ciudad de México, firmando éste la paz en febrero de 1848 y cediéndole Texas, California y Nuevo México. La guerra contra México permitió a EE.UU. aumentar su territorio en cerca de 2,400,000 kilometros cuadrados, amen de obligar a México de venderle la región de la Manilla al Sur de Arizona en 1853 en 10 millones de pesos. Todo esto sucede cuando los gobiernos de México se convulsionaban por el predominio de liberales y conservadores; dentro de estos movimientos podemos comentar los seis ascensos al poder del General Antonio López de Santa Ana en los años 1833, 1839, 1841, 1844, 1857 y 1853; hombre de nefasto y amargo recuerdo.

Con todos los movimientos sociales tomando como punto de partida la independencia, continúa con la formación de la república, enseguida la república y el imperio, la reforma, el porfiriato, la revolución de 1910 y posteriormente el PRIATO, soportar un régimen que más que régimen nos parece que fué un gobierno totalitario y presidencialista.

Ahora después de analizar las anotaciones anteriores, nos atrevemos a comentar que, cada día estamos más gravemente vituperados por los que se autonombran los vecinos de los mexicanos. Nada es más falso; la trayectoria a través de la historia de estas gentes jamás ha sido cordial y amistosa, siempre han buscado la ventaja, su idea de conquistadores y de expansionismo es innegable, además de adolecer de otras enfermedades de carácter social.

Los actuales asesinatos y persecusiones a través de la frontera de EE.UU. con México, cada día se agravan más y más y las autoridades a quienes les corresponde poner un hasta aquí a todas estas calamidades duermen el sueño de los justos. Se comenta que: tomando ésta medida, que hicimos esto y otro y donde vemos la fuerza de la acción, no aparece por ninguna parte, creo que es hora de entender que todos somos seres humanos, con nuestras virtudes y defectos, con distinta fisonomía pero no por esto dejamos de ser seres humanos, exigimos el respeto a nuestra integridad física y moral a quién corresponda. Nadie es una perita en dulce, todos tenemos cola que nos pisen. Por qué no parar esta persecución y cacería; el territorio es de EE.UU. lo hayan adquirido por los medios que hayan sido, correctos e incorrectos, legales o ilegales, ya son propietarios; que es lo que buscan; persiguen un enfrentamiento en el que ambos pueblos ganen o pierdan, será el mismo resultado una verdadera catástrofe. Siempre hay que perseguir la paz y la tranquilidad, hay que seguir los preceptos divinos "No hagas a otro lo que no quieres que te hagan a ti". Respetémonos y todo será miel en pencas.

Regrese a la Portada