July 18, 2003

Con ganas de arrancar

La nueva comedia española se queda en el 0 del kilometro.

Por Jose Daniel Bort

Las buenas comedias españolas se cuentan entre las mejores hechas en el cine. El humor ibérico traspasa fronteras, lenguajes y convenciones, dando lecciones en sus posibilidades cinematográficas. Desde Buñuel hasta Almodóvar, las comedias son las seguras herederas de la época de Oro del teatro español, donde el lenguaje alcanza el nivel Shakesperiano, moliéresco o Goldoniano. Y benditos los oídos que entienden las minucias del español, ya que las cadencias del lenguaje dan lugar a un sin fin de permutaciones de la imaginación.

Claro, cuando esta bien hecho. Y este lamentablemente no es el caso de Km. 0, que aunque tiene su corazón en el lugar indicado, la superficialidad en los personajes unidimensionales y la simplicidad de los diálogos llega tan solo a un buen rato, sin la genialidad que este género puede alcanzar.

Los directores Juan Luis Iborra y Yolanda García Serrano ya habían trabajado juntos en “entre tus piernas”, con quizá los mejores actores contemporáneos en el cine español, Javier Bardem y Victoria Abril. Estos créditos suben la barra para ver esta película maniqueísta con pretensiones rocambolescas, que desembocan en un astracán seudo-intelectual, que debe su nombre a la puerta del Sol, punto de partida (Km. 0) de todos los caminos que conducen a Madrid, y uno de los sitios mas mágicos de la ciudad, donde una foto con el Oso y el Marroño es como tomarse una instantánea en Nueva York en la estatua de la libertad.

Los escritores y directores describen la convergencia de un montón de personajes que todos quedan en el Km. 0 a la misma hora. Es impresionante que en el centro de Madrid los únicos transeúntes son nuestros protagonistas, ya que no se ve ni un solo extra caminando por la calle para dar el color local.

Parece un detalle tonto pero da el pié a lo que viene después. Ninguna de las tramas se desarrolla con la naturalidad y el “desparpajo” que amerita para hacerle encanto al género. Ni siquiera la presencia de la “más grande que la vida” Concha Velasco (una especie de Elizabeth Taylor Madrileña, espectacularmente bella en sus sesentas) y el galán de los setenta George Corraface con su español con acento, pueden remediar ponerle un poquito de picante a esta comedia sin sal.

Concha encarna a Marga, una millonaria con ganas de una canita al aire, por lo que llama a un prostituto, Miguel (Jesús Cabrero) orgulloso de su trabajo, pero que después lo confunde con un hijo perdido, el cual es el roommate de Miguel, Benjamín (Miguel García) que se consigue un bailarín de Flamenco Mario (Victor Ullate Jr.) que había quedado en una cita para tener sexo con Ángel (Camilo Fernández) .

Ángel confunde a su cita con Sergio (Alberto San Juan) el cual es virgen y decide tener una aventura a una semana de casarse con una prostituta Tatiana (Elisa Matilla) la cual confunde a su cliente con Pedro (Carlos Fuentes) un joven aspirante a director de cine que ha quedado con Silvia (Merce Pons) que al ver al director de la próxima audición que va a realizar Gerardo (George Corraface) que se reúnen en un café donde el resto del elenco compagina en algún momento.

Ninguna de las tramas cristaliza, por lo nimio y sencillo de sus relaciones. La que quizá se acerca más es la historia gay, donde los actores Miguel García y Victor Ullate llenan la pantalla con electricidad y carisma. Es obvio que Ullate es un bailarín de Flamenco profesional, pero el joven actor puede reclamar una carrera como actor en cualquier parte. Ellos son el respiro travieso y divertido que uno espera que el resto del elenco reclame en algún momento, pero que la dirección obtusa y la cretinidad en los personajes lo acercan más a una mala novela de televisa.

Km. 0
España
Dirección: Juan Luis Iborra y Yolanda García Serrano
Elenco: Concha Velasco, George Corraface, Miguel García y Victor Ullate
Chiles: 2 de 5.

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