July 16 2004

México del Norte
Por Jorge Mújica

John, John y Juan

Sonó por fin el despertador del “gigante dormido”, o por lo menos eso dice Héctor Flores, Presidente de LULAC, la Liga Unida de Ciudadanos Latinoamericanos. Su organización le dio espacio a George Bush y a John Kerry, (los dos en vivo vía satélite), para decir qué le proponen a la comunidad méxico-americana de Estados Unidos. Para escuchar a Bush había que pagar 65 dólares, y para Kerry la entrada era gratis.

Ante los reclamos porque Kerry convirtió la reunión en acto electoral a su favor, Flores dijo que “Si Kerry tiene el mejor programa, nuestra comunidad se irá con él. Si Bush tiene mejores propuestas, entonces votaremos por él”. Y lo sabroso fue lo siguiente: “De cualquier forma, nosotros vamos a decidir quién va a la Casa Blanca en noviembre”.

En noviembre habrá 7 millones de electores latinos, que podrían ser vitales en estados como Florida, donde se decidió la última elección presidencial.

Pero de creerle a Flores, los latinos ya no tenemos que esperar para decidir el futuro. Nomás tenemos que ver quién nos hace mejores propuestas, y ponerlo a gobernar.

Si esto es cierto, de plano habrá que inclinarse por los “Juanes”, John Kerry y John Edwards.

Juan Kerry propuso “trabajos que si permitan progresar a la comunidad”, y “programas de salud accesibles y baratos”, recordando que uno de cada tres latinos no tiene seguro. De ahí pasó a prometer que los latinos vamos a ser parte de la clase media en Estados Unidos, y se ganó la Casa Blanca cuando hablando por primera vez en español, dijo “Que América sea América para todos, sí se puede”.

Y no paró ahí. En el sabroso tema de inmigración, propuso “una iniciativa integral de inmigración en los primeros 100 días de su gobierno”, que incluya ciudadanía con todo y clases de inglés y reunificación familiar, y proceso de visas en Estados Unidos.

Enchilada completa

La verdad, los Juanes prometen todo lo que hemos esperado. En mexicano, ofrecen la enchilada completa.

Es más, Juan Kerry propone hasta la sopa y ensalada a un lado. Se comprometió a “arreglar el sistema de visados para proteger los sueldos y las condiciones de trabajo de los trabajadores en Estados Unidos y de los temporeros”, incluyendo votar contra el Acuerdo de Libre Comercio de América Latina, porque “no tiene suficientes protecciones para los trabajadores y el medio ambiente”. De pilón, apoya la DREAM Act y promete devolver las prestaciones que otro demócrata, Bill Clinton, le quitó a los inmigrantes.

Y ya de postre, ofreció la ciudadanía al vapor para todos los inmigrantes que arriesguen la vida metiéndose al ejército, y puso de ejemplo a Eric Alva, sargento herido en Iraq, aunque se le olvidó que no es migrante sino que nació de San Antonio.

Su pareja Juan Edwards no se queda atrás. Apoya la ciudadanía, más visas y menos retrasos en los procesos migratorios. Dice que los inmigrantes mexicanos en su estado, Carolina del Norte, son iguales a su papá, responsables y trabajadores.

Es más, propone arreglar la situación con Fox, “que está peor que nunca”, situación que lleva a una falta de seguridad en la frontera.

Claro que no falta alguna mosca en la sopa y un gusanito en la ensalada. Para otro John, de apellido Arnold y delegado campesino de Arizona a la Convención de LULAC, los discursos suenan como cuando Vicente Fox prometió arreglar Chiapas en 15 minutos. “Hay retórica por todos lados. A ver si alguien deveras le entra al asunto”, dice.

Con él coinciden, dice una encuesta del Consejo Nacional de La Raza, el 58 por ciento de los latinos, quienes piensan que los candidatos todavía no han hablado de las principales preocupaciones de la comunidad.

En fin, a la mejor es hora de sonar el despertador y poner a los Juanes en la Casa Blanca. Nomás esperamos que las promesas de los Juanes sean ciertas, no sea que estamos soñando despiertos.....

Mújica can be emailed at mexicodelnorte@yahoo.com.mx

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