July 13, 2001

¿Qué Estamos Sembrando?

Por Sergio Nogués

Dos personas se dedican a la agricultura y cada uno posee un área para el cultivo. Una de ellas se esfuerza por preparar el terreno lo mejor posible, elimina toda la maleza, proporciona el mejor regadío posible y al sembrar sus semillas trata de hacerlo lo mejor posible, le ofrece todo cuidado hasta que llega el tiempo de la cosecha y el rendimiento es muy favorable.

El otro no se esfuerza en hacer su trabajo, quita las malezas parcialmente, no le proporciona un regadío correcto y al sembrar no selecciona las semillas correctas y no le da un buen cuidado. También crece en mayor proporción las malezas y no trata de eliminarlas y en el tiempo de la recogida, el rendimiento es muy pobre.

En nuestra vida diaria todos somos sembradores. Existen personas que durante su vida solo siembran el mal, por todas partes que van llevan la crítica, el odio, el chisme, la mentira, el engaño, la venganza, la malicia y todo esto produce un fruto muy desfavorable, y por muy pequeño que parezca ser el mal que están sembrando, el resultado será desfavorable pues el sembrar vientos produce tempestades.

Existen otras personas que no siembran nada aparentemente pues no preparan el terreno que tienen, no le quitan las malezas, no siembran buena semillas pero no se dan cuenta que la maleza que existe se está reproduciendo y que al no combatirla, esta se incrementa y todo se vuelve un bosque de malezas.

Otras personas tratan de sembrar el bien en todas partes, ofreciendo siempre una expresión de amor en su vida diaria, tratando de ayudar al necesitado, llevan a todas partes un pensamiento positivo, una sonrisa, una expresión de amistad y cordialidad, y siembran amor por todas partes que pasan, lo que trae como resultado que cuando se presenta algún mal, este puede ser eliminado.

El sembrar es dar comienzo a una cosa. Por muy pequeño que parezca lo que sembramos, siempre crecerá y producirá su fruto, ya sea el bien o el mal. Si nos encontramos con un inmenso mal que se ha desarrollado, debemos de eliminarlo completamente y no permitir que continue creciendo. Cada árbol es conocido por el fruto que produce, pues no se cosechan higos de los espinos ni de las malezas se recogen uvas. De igual forma el hombre de buenos sentimientos, que guarda un buen tesoro en su corazón, saca lo bueno en su vida, pero el que guarda un mal tesoro, que permite que crezcan malos pensamientos en su corazón, solo puede sacar el mal.

Hemos presentado el ejemplo de tres categorías de sembradores. Los que siembran el mal, los que siembran el bien y los que aparentemente no siembran nada, pero están dejando que el mal crezca. Podemos hacernos la siguiente pregunta, ¿Qué estamos sembrando?

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