July 13, 2001

Aventurero, Mujeriego y Escritor:

Eternamente, Hemingway

Por Arnold Varona

Se está celebrando en La Habana el Coloquio Internacional Ernest Hemingway 2001, un acontecimiento cultural y turistico que agencias cubanas preparan cada año para recordar al más destacado residente extranjero que tuviera la nación en sus años como república, el escritor norteamericano Ernest Hemingway, un evento que según sus organizadores permite ofrecer un panorama de la significación del legado que dejó uno de los escritores norteamericanos más famosos de todos los tiempos. Otros lugares tan distantes como Francia y España también forman parte de la herencia literaria que ese corpulento aventurero de enigmática vitalidad y agradable sonrisa nos ha dejado hasta su todavía hoy ausente presencia.

Una de las facetas de su vida que quizás menos ha sido comentada en relatos publicados de su vida y obras literarias es la que el escritor, con nombres ficticios, narra sus amores e interacción con los personajes que le rodeaban.

Abusivo e injusto con las mujeres que le amaron, sin embargo Hemingway fue tierno, sensible y hasta débil con otras que le desdeñaron. El mismo llega a comentar de su realidad cuando en su relato "Tener o No Tener" filosóficamente explica: "Mientras mejor trates a un hombre y más le enseñes que lo quieres, así de rápido lo perderás".

Desde sus primeras novelas y narraciones como "Padres e Hijos" donde relata su primera experiencia sexual con la indita Trudy (en la vida real Prudence Boulton) "sobre los leños de asbestos detrás del campamento" hasta sus historias juveniles "Allá en Michigan" donde con una camarera, amiga de su compañera Marjorie Bump, "logran hacer lo que ambos querían en el frío suelo del muelle detrás del restaurant", todos sus personajes, aunque falsos y producto de su atrevida imaginación, mantienen el calor humano de la vida real.

Primer Gran Amor

Agnes es una bella pelirroja de buena figura, enfermera del hospital donde Hemingway ha sido llevado al sufrír heridas recibidas mientras cubría periodísticamente la primera guerra europea, fue su primer amor y también su gran desengaño. Cuando Agnes es trasladada a otro hospital Ernest recibe una carta donde ésta le dice que está enamorada de otro. En su novela "Adios a las Armas", el escritor desahoga en su personaje central Catherine (Agnes) todo el rencor de ese duro golpe que no olvidaría por muchos años.

Pocos meses después conoce a Hadley, su primera esposa. Esta bella joven es también pelirroja, de buena figura y ocho años mayor que él, lo que deja ver la profunda huella que dejó Agnes en el escritor. Pero con los meses el fiel amor que Hadley le ofrece no es suficiente. Ernest escapa a España con Pauline, una amiga de Hadley y allí comienzan un apasionado romance. Pauline con el tiempo se convertiría en la segunda esposa del escritor; la pareja compra una casa en Key West, Florida y un barco "El Pilar".

Para ese tiempo Hemingway ya es famoso alrededor del mundo y su nombre es la comidilla de sus propias correrías amorosas en la prensa mundial. En un viaje de pesca a Cuba conoce a una amiga de Pauline, Jane, casada con un empresario norteamericano viviendo en la Habana. Ambos se convierten en amantes. Parte del escandalo se hace público en la ocasión en que Ernest tiene que saltar desde el segundo piso del hotel "Ambos Mundos" (esquina de Obispo y Mercaderes en La Habana vieja) cuando es sorprendido por Pauline quien se presenta en el Hotel sin avisar. En la novela "La Corta y Feliz Vida de Francis Macomber" el escritor junto a su personaje central relata la historia de sus amores con Jane.

En La Habana

Es siendo corresponsal en Madrid, España cuando llega a su vida, según su propio relato, una "mujer esplendida", Martha una joven bella e independiente. Este encuentro resulta fatal para su matrimonio con Pauline. Ernest y Martha se van a vivir a una vieja casona alquilada en las afueras de La Habana "La Vigia" que compra más tarde con el pago de la publicación de "Por Quien Doblan Las Campanas". Martha se convierte en su tercera esposa al tiempo que regresan al escritor períodos depresivos del pasado y maltratos hacia ella. Cuando Mary llega a la vida de He-mingway ya Martha ha dejado al escritor para siempre.

Es tal el amor que Mary, que sería su cuarta esposa, siente por Ernest que en su deseo de complacerlo en todo hasta permite dejar venir a otras mujeres a su casa de "La Vigia" lo cual acepta con gran humillación para su persona. En uno de los viajes de la pareja a Italia conocen a Adriana, una bella condecita italiana diez años menor que el escritor y a quien éste invita a su casa de La Habana, ella acepta con gusto. En su novela "Cruzando el Río entre los Arboles", Hemingway hace ocupar como personaje central a la bella Renata (Adriana) y relata el gran amor que sintió por ella. Años después en sus memorias, Adriana comenta como el escritor llora ante ella desconsolado por no ser correspondido. Ella vuelve a Italia y se casa; él continua su vida en la casona habanera.

En su última novela "Islas en la Corriente" el personaje central es Liliana (en la vida real Leopoldina Rodríguez), una prostituta habanera, mulata elegante y bien educada según los que la conocieron, Hemingway la trató por muchos años y en ocasiones la llevó a "la finca". Cuando "Honest Li", como le llamó el autor en su novela, murió, un solitario doliente que pagó por el funeral le acompañó hasta el viejo y oscuro cementerio de la Habana, era un hombre corpulento, de anchas espaldas, tupida y canosa barba, vestía una guayabera de mangas cortas y anchos pantalones estrujados.

Como final de una de sus propias novelas, el 2 de julio de 1961 Ernest Hemingway introdujo dentro de su boca el cañon de su escopeta favorita (un Schoenauer .256) y apretó el gatillo terminando su propia vida como anteriormente lo habían hecho su abuelo y su padre.

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