July 12 2002

Othello, ingenio seductoramente trágico

Por Claudia Hernández

Shakespeare, nos revela la grandiosidad de su genio a través de la puesta de teatro que se lleva a cabo de la obra Othello, la cual puede ser apreciada en el teatro Actor’s Asylum los jueves, viernes, sábado y domingo en dos funciones: 7:00 y 8:00 p.m. Así pues, en esta ocasión el genio de uno de los literatos más valiosos de la humanidad se ejerce y resucita por medio de la tragedia de Othello.

Con un aire un tanto sombrío y obscuro la obra de comienzo con un aproximado de unos treinta expectadores, tablones negros y fondo celestial enmarcan las primeras escenas y en éstas, Iago, determina el curso de la obra. Con una fascinante gesticulación Iago, Feldman-Avery, nos envuelve sutilmente con tan habilidosa labia, no sólo haciéndonos presa de ésta a los observantes, sino también al protagonista y así Othello ilusamente cae en las intrigas manipuladoras contra su esposa, que Iago astutamente, le ha ido inyectando como el más amargo y desquiciante de los venenos: la desconfianza, los celos y la incerticumbre.

Conforme se agotan los textos, somos testigos de la perenne contaminación que el ser humano protagoniza; la mentira, el orgullo, la inseguridad y el prejuicio social son los elementos que desde la antigüedad hasta nuestros días han provocado hechos de vulgaridad tal; que sólo a través de una decadente salud mental pueden justificarse: La Normalidad.

Así, a través de Othello, quien personifica y encarna a un hombre de honor y de alto rango en la milicia, con una reputación y honra admirable e intachable, de acuerdo a lo que la sociedad de la epoca dictaminaba, Shakespare nos demuestra de forma cruda y desapasionada la condición corriente y mundana bajo la cual los designios sociales encadenan y atrofian la pureza y el alma del hombre ayer, hoy y siempre... Shakespeare enseña que la enfermedad letal de la Humanidad no son las bacterias ni los virus, sino que, la ausencia, la enajenación y el abandono de si mismo son los elementos que carcomen el alma del hombre hasta el grado de matarlo.

No siendo, desgraciadamente, la excepción Othello cae presa de la desesperación que infamias tales le han provocado. Y conforme transcurre la obra se vislumbra un Othello débil, inseguro y desesperado ante la inverosímil posibilidad de ser víctima de un engaño por parte de su esposa, personificado por Morgan Trant, Othello encuentra tal acto inconcebible, ya que dicha posibilidad además de resultar corriente no coordina con su tan alabado y honorable papel dentro de su contexto social, así que su máximo temor, -personalmente pienso no es el descubrir el engaño de su esposa y el dolor que este la causara; sino que dicha circunstancia no solo mancha su honorabilidad, sino que además, lo agobia el cargar con el peso del honor y la careta de hierro con la que ha disfrazado a su persona; su mayor medio: si mismo.... su mayor pretexto: el amor...

Indudablemente, esta tragedia lo es en esencia, gracias a la frivolidad con la que el autor y obviamente las actrices ejecutan cada uno de los personajes encarnan las pasiones humanas. Por tanto, me resulta emocionante mencionar que todos los personajes son ejecutados efectivamente y como ya lo mencioné, por un reparto femenino; dicho grupo de actrices forman parte del Women’s Repertory Theatre.

Cabe mencionar la destacada actuación tal como: la de Kim Strassburger quien encarna al Duke of Venice, Ludovico. No solo resulta placentera sino que además son de importancia y deliciosa apreciación para la obra. Graciosa intervención de MSusan Niemann, quien personifica a Rodrigo, el cual se suma a la lista de engañados por parte de Iago, el cual bajo astutos argumentos lo utiliza a fin de consolidar su tan baja conspiración. El personaje de Cassio es representado por Gina Alvarado, a la cual le toca ejercer el papel de la manzana de la discordia, ya que es Cassio el supuesto amante de Desdémona. Actuaciones por demás destacadas también, no obstante, breves son: Wendy Waddell en el papel de Emilia, Jo Glover en el papel de Desdemona y Natalie Sentz en el papel de Montano. La producción de esta puesta en escena corrió a cargo de Todd Blakesley. Sencillamente recomendable, los invito a que se deleiten con esta muestra de talento femenino.

Return to the Frontpage