July 11, 2003

Acta Patriótica II - Al Asalto de los Derechos Civiles

Después del 11 de septiembre, el Congreso norteamericano aprobó el Acta Patriótica, ley que afecta derechos civiles fundamentales bajo pretexto de controlar el terrorismo.  Ahora el gobierno quiere más.

Por Eduardo Stanley
Pacific News Service

FRESNO, CA — ¿Cuántas leyes son necesarias para controlar a supuestos terroristas?  Leyes existentes fueron suficientes para juzgar a los responsables del ataque terrorista de 1995 en Oklahoma. Pero en 1996 se aprobó una ley represiva que aumenta el valor de ciertos delitos por los cuales miles de inmigrantes no pueden hacerse ciudadanos.

Inexplicablemente, los afectados fueron inmigrantes aunque el atentado de Oklahoma fue obra de supremacistas blancos.

En medio del caos y confusión post 11 de septiembre reinante en Washington, el gobierno propone el Acta Patriótica. ¿De dónde salió esa propuesta tan amplia y tan rápido?

Muchos congresistas reconocen no haber leido la ley que aprobaron bajo la presión patriotica que sacudió al pais convenientemente agitada desde “arriba”.  

En general, el Acta Patriótica amplía la categoría de “terrorismo” lo que autoriza al gobierno a vigilar y espiar organizaciones e individuos bajo cualquier sospecha. Las fuerzas del orden tienen más poder aún y hasta pueden conducir cateos sin autorización, obtener datos financieros, médicos y personales de cualquier individuo. Cualquier ciudadano puede ser investigado, inmigrantes pueden ser arrestados sin causa aparente y por tiempo indeterminado, y más.

¿Era necesaria esta ley? ¿Es la seguridad nacional una excusa para destruir las libertades civiles? Estos temas fueron discutidos el pasado miércoles durante un foro público organizado por varias organizaciones sociales y religiosas de Fresno y que contó con la presencia de Bob Kearney, director de la Asociación Americana de Libertades Civiles de California (ACLU, sus siglas en inglés).

“Mucha gente dice “No me preocupa porque no soy terrorista, pero el problema es la definición de terrorista”, dijo Bob Kearney a una numerosa audiencia presente en la iglesia Unitaria Universalista. “El término terrorista se hace cada vez más amplio”.  Esto quiere decir que el gobierno y las fuerzas del orden deciden quien es sospechoso de terrorismo y, en caso de ser un inmigrante, puede detenerlo por el tiempo que quieran y deportarlo.

Lo más preocupante de esta situación es que el gobierno de Estados Unidos busca presentar una propuesta llamada Acta Patriótica II, más severa que la anterior. “Se le podrá quitar la ciudadanía a los naturalizados sospechosos y además el término de terrorista podrá ser usado politicamente contra activistas, sindicalistas o cualquier defensor de los derechos civiles o de los inmigrantes”, agregó Kearney. “No necesitamos el Acta Patriótica II!”.

Ghassane Habib, del Concilio Musulmán de Relaciones Comunitarias, comentó que miles de árabes residentes en Estados Unidos no tienen actividad política y sin embargo están siendo vigilados. Narró su reciente experiencia personal donde en el aeropuerto de Londres fue retenido por las autoridades y su equipaje practicamente desmantelado.

“El poder usa el temor para dividir a la comunidad inmigrante”, dijo Polo Chávez, del Comité Pro Uno de Fresno. Agregó que los inmigrantes latinoamericanos han sufrido este tipo de abusos desde hace años, abusos inclusive aprobados por los votantes como fue el caso de la Proposición 187, votada por los californianos en 1994 y que le negaba acceso a la salud y a la educación a los inmigrantes indocumentados y sus hijos. Esa proposición no entró en vigor debido a una demanada legal en su contra.

Catherine Campbell, conocida abogada local, explicó que una de las consecuencias del Acta Patriótica y de la política de la nueva superagencia de Seguridad Nacional es la combinación de fuerzas del orden en un comando anti-terrorista a nivel local en todo el país, lo que equivale a la militarización de las policías. Estas fuerzas anti-terroristas (TTF, sus siglas en inglés) solamente en el área de Fresno reciben $20,000 dólares semanales para gastos operativos sumados a los crecientes presupuestos de cada dependencia policial involucrada.

“Esta fuerza es necesaria porque Fresno es epicentro del terrorismo”, fue la expresión de un jefe policial citada por la abogada Campbell que arrancó risas del auditorio —el Valle Central es un área agrícola sin industrias militares o de alta tecnología— “Hay dinero para combatir al supuesto terrorismo pero no para empleos, salud y mejor educación pública”.

“Los jefes policiales dicen “No se preocupen, déjennos hacer nuestro trabajo”, pero eso no podemos permitirlo”, dijo Campbell, quien insistió en que ese tipo de actividades deben ser monitoreadas por la ciudadanía para evitar los abusos policiales que están creciendo -ahora bajo protección legal. Y precisamente los participantes del foro pidieron a la comunidad presionar a los congresistas para evitar la aprobación del Acta Patriótica II, lo que significaría una gran derrota para las libertades civiles en Estados Unidos.

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