July 06, 2001

La Indiferencia es un Estado de Pensamiento

Por Sergio Nogues

La indiferencia es un estado de pensamiento de la persona en el cual no se siente ni rechazo ni atracción por algo, es algo similar a ser un pedazo de madera sin vida. Si visitamos un centro de producción, gran parte del personal que trabaja piensa que no le pagan lo correcto y por esa razón no tienen el menor interés de realizar su trabajo de la mejor forma posible. Si vamos a un centro de servicio encontramos la misma situación y si necesitamos alguna información la respuesta en ocasiones es "yo no se", sin hacer el menor esfuerzo por buscar una respuesta favorable.

La indiferencia cada día está creciendo y resulta desesperante cuando tenemos necesidad de algo y no podemos resolverlo. Nos quejamos del mal servicio que recibimos en un lugar o de la calidad de un producto que compramos pero ¿Estamos haciendo algo cada uno de nosotros individualmente para no caer en esa situación? ó ¿Nos encontramos en ella y dejamos que continue creciendo en nosotros y se las trasmitimos a otras personas? Las preguntas hechas anteriormente deben ser analizadas profundamente.

En los últimos años se han observado muchos cambios en la forma de pensar y actuar de la humanidad. Personas con un pensamiento positivo se han incorporado a la lucha contra el mal, ya sea el ocurrir un desastre, en participar en un centro de ayuda a la comunidad, etc., en fin, tratar de llevar un poco de amor a toda la humanidad.

Si nos mantenemos inmóviles, estancados, "indiferentes ante la indiferencia", reproducimos pensamientos negativos y se lo trasmitimos a otras personas, de igual forma que al tener aguas estancadas se reproducen mosquitos que trasmiten enfermedades.

Podemos pensar que la situación es terrible y que una sola persona no puede hacer nada. Si un cuarto está lleno de personas pero todo está oscuro y no se puede ver donde están las lámparas para encenderlas, una linterna o una vela que encienda una sola persona, puede dar la iluminación necesaria para que otras personas puedan encontrar las lámparas, encenderlas y así hacer desaparecer la oscuridad completamente. De igual forma podemos eliminar la indiferencia, solo es necesario un pequeño rayo de luz y cada uno de nosotros individualmente posee esa luz.

La fábula del buen samaritano nos narra que un hombre cayó en manos de ladrones y lo dejaron medio muerto, pero un samaritano pasó y vendó sus heridas y cuidó de él. Esto es exactamente lo que debemos hacer, ayudar a nuestro prójimo y cuidar de él. Por mucha necesidad que tengamos siempre encontraremos a alguien al cual podemos ayudar. Si nos comportamos atentos con otras personas y tratamos de ayudarla en todo lo que sea posible, esto traerá como resultado que otros imiten y se producirá un contagio de hacer el bien y así podemos eliminar la indiferencia de nuestro planeta.

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