July 5 2002

Defensor de la Educación Universitaria, Enrique Dovalina, Motiva a los Latinos Para Que Continúen Sus Estudios

HOUSTON, TX — Enrique Dovalina no puede dejar de hablar de las ventajas de obtener una universitaria.

“La educación te abre las puertas para alcanzar diferentes oportunidades, y te da la libertad de escoger entre una variedad de carreras, las cuales te pueden traer como resultado una estabilidad económica”, dijo Dovalina. “Y aunque el dinero no puede comprarte la felicidad, te permite hacer lo que te hace feliz.”

Dovalina está decidido a que los estudiantes latinos tengan acceso a la educación universitaria; esa es una meta personal y forma parte de su misión como Presidente del League of United Latin American Citizens o LULAC (Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos). Como la organización sin fines de lucro más antigua que ofrece servicio a los latinos, LULAC busca el progreso en la economía, obtención de la educación, influencia política, salud y derechos civiles de la población hispana de los Estados Unidos.

El período de cuatro años de Dovalina como presidente de LULAC finalizará el 30 de junio. Recientemente, él habló sobre sus esfuerzos para inspirar a los estudiantes de escuelas secundarias a alcanzar una educación universitaria. Dovalina, de 53 años, siendo el primero en su familia en obtener un título de abogado, com-prende los retos financieros que muchos latinos deben enfrentar en su camino hacia la universidad. Es por eso que él siente un orgullo especial por los LULAC National Education Service Centers (Centros Nacionales de Servicio para la Educación de LULAC), los cuales proveen orientación educativa, becas, consejeros, desarrollo del liderazgo y programas de alfabetización a través de su red de 15 centros educativos.

Dovalina nació en Texas y cuenta con un bachillerato de la Texas A&I University y un título de abogado de la Universidad de Houston, Texas. En la actualidad, Dovalina es socio de la oficina de abogados Dovalina & Eureste de Houston y atribuye su éxito a su habilidad para escuchar, comunicarse con la gente de diferentes orígenes y ganarse su respeto.

“Cuando pienso en grandes ejemplos de modelos, inmediatamente me viene a la mente Rick Dovalina”, dijo Roberto Cruz, director de Asuntos Corporativos de AT&T. “El es un ejemplo de esa clase de dedicación e integridad que muchos de nosotros quisiéramos tener”.

Su relación comenzó poco después de que Dovalina fuera nombrado presidente de LULAC. “Recuerdo que tuvimos un retiro de LULAC y John Guerra (director jubilado de Mercadeo al Consumidor de AT&T de la Región Suroeste) y Roberto Cruz de AT&T me enseñaron sobre cómo una organización sin fines de lucro como LULAC puede tener una relación de mutuo beneficio con empresas dentro del mundo corporativo”.

Específicamente, Dovalina recuerda la valiosa lección que aprendió sobre cómo comunicarse con los ejecutivos corporativos, y cuándo participar en asuntos corporativos importantes.

“AT&T ha ayudado a LULAC de muchas, muchas maneras”, agregó Dovalina. “A nivel nacional y local ha apoyado eventos y programas en todo el país. Y, como parte de nuestra Corporate Allliance Board (Junta de la Alianza Corporativa), AT&T ha ayudado a establecer nuestra oficina nacional en Washington, D.C.”, explicó.

Dovalina es miembro de la Texas State Bar Association (Asociación de Abogados del Estado de Texas), la Texas Trial Lawyers Association (Asociación de Abogados Litigantes de Texas) y la National Hispanic Bar Association (Asociación Nacional de Abogados Hispanos). También participa en varias actividades para donar sus servicios profesionales y en actividades civiles con organizaciones tales como National SER-Jobs para el Progreso, Hispanic Association for Corporate Responsibility (Asociación Hispana para la Responsabilidad Corporativa), LULAC National Educational Service Center (Centro Nacional de Servicio para la Educación de LULAC) y National Hispanic Leadership Agenda (Agenda Nacional Hispana para el Liderazgo).

Cuando Dovalina no practica leyes o trabaja representando a LULAC, disfruta de un juego de golf, de la caza de venados y de enterarse de lo que está pasando en la política.

A pesar de que ha recibido varios premios y reconocimientos por su liderazgo, Dovalina dice que su máximo reconocimiento fue ser invitado a la Casa Blanca en marzo de 2000. Debido a que en febrero de 2000, el Presidente Clinton no pudo asistir a una cena de gala de LULAC para recibir el Premio Legislativo Nacional otorgado por ésta organización, decidió realizar un evento para LULAC en la Casa Blanca.

“El Presidente envió invitaciones para 100 personas entre amigos y familiares de LULAC”, dijo Dovalina riéndose. “Yo creo que fue la primera vez que abrió las puertas de la Casa Blanca a una organización sin fines de lucro”.

Una vez que finalice su período como Presidente Nacional de LULAC, Dovalina espera disfrutar de más tiempo con su esposa Lisa Alcantar, y sus hijos, Jason, quien está en la Marina de los EE.UU. y Michael, un estudiante de arquitectura de la Universidad de Houston.

Aunque su período presidencial en LULAC pronto llegará a su fin, su compromiso para ayudar a los estudiantes latinos no termina aún.

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