July 1, 2005

Un verano para reflexionar: El programa muestra a estudiantes de todo el país la otra cara de la globalización

Fotos y texto por
Luis Alonso Pérez


Para un grupo de 25 estudiantes de leyes, el verano del 2005 será difícil de olvidar, después de pasar tres semanas fuera del salón de clases, sumergidos en las distantes realidades de dos países vecinos, divididos por las desigualdades económicas y sociales.

25 estudiantes que tuvieron la oportunidad de ser testigos directos de las consecuencias positivas y negativas del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA), mediante el programa veraniego de reflexión sobre NAFTA del California Western School of Law.


Dr. Bryan Liang hablando sobre el contrabando de medicamentos en Tijuana

Según el director del programa –el profesor James Cooper– se trata de “un laboratorio legal ambulante” que visitará los tres países nortea-mericanos, con el objetivo principal de mostrar a futuros abogados de todas partes del país, la cara humana de NAFTA, una cara de que rara vez se puede observar en los medios de comunicación, mediante una serie de dinámicas interactivas como pláticas con personajes clave de la dinámica social de la región: desde un embajador estadounidense en México, hasta un coyote, pasando por expertos en medio ambiente, activistas, líderes sindicales y artistas.

“Es una mezcla de espectáculo callejero, reunión corporativa y activismo social” agregó el profesor Cooper.

Una de las actividades más importantes del programa fueron recorridos por las ciudades de la frontera, para observar lugares representativos de la nueva realidad del mundo globalizado, con el fin de presentar a los alumnos diferentes contextos a este complejo escenario.

El sábado 11 de junio el grupo realizó su primer recorrido. En esta ocasión visitaron Tijuana, una de las ciudades claves para comprender las consecuencias del tratado, el cual hace diez años se esperaba ansiosamente, gracias a las nuevas oportunidades de comercio que traería a los países de América del norte, en particular México, ya que le permitiría desarrollarse mediante la inversión extranjera y la competencia en los grandes mercados estadounidenses y canadienses.

Pero a diez años de que inició el tratado, la oportunidad de México se ha convertido en una amenaza. Y comienza a ser evidente que competir como equivalentes no significa que los países sean iguales. Tijuana es uno de los principales testigos.

El recorrido comenzó temprano, en el lado mexicano de la frontera, a unos cuantos pasos de Estados Unidos, donde cientos de anuncios de medicinas tapizaban una plaza repleta de farmacias. El espacio perfecto para una plática sobre los medicamentos falsificados que se venden en Tijuana y cruzan de contrabando a Estados Unidos, impartida por el Dr. Bryan Liang, en la que se platicó sobre la compleja y lucrativa industria de dichos fármacos, desde su producción, distribución, venta y consumo, recalcando las consecuencias directas sobre los pacientes y los avances que se han realizado para contrarrestar este peligro.

Los estudiantes escuchaban atentos y algunos de ellos documentaban la experiencia con sus cámaras de video, para que de esa forma, todos contribuyeran a la producción de un documental de media hora al estilo “reality television” –uno de los proyectos más importantes del programa– en el que se pudiera presentar de una forma creativa e innovadora los complejos aspectos de NAFTA, pero principalmente el conocimiento, las experiencias y opiniones de los estudiantes.

La visita a Tijuana continuó en camión. El segundo punto del recorrido fue el sitio donde estaba ubicada la maquiladora Metales y Derivados, una empresa dedicada al reciclaje de baterías, responsable de contaminar sus instalaciones y sus alrededores –en particular el ejido Chilpancingo– mediante años de descargas ilegales de residuos tóxicos, en particular plomo.

En medio de lo que hacía escasos meses era práctica-mente un almacén de sustancias altamente nocivas, el profesor Richard Finkmoore habló a los alumnos sobre los antecedentes de la maquiladora, el impacto ecológico que causaba su operación, el proceso de clausura y el proceso legal que se llevó a cabo por los miembros afectados de la colonia vecina, hasta los avances que se han logrado en cuanto al saneamiento del lugar, gracias a la incansable participación de los miembros de la comunidad, organizados a través del Colectivo Chilpancingo pro-justicia ambiental.


Realizando el documental

“Este es considerado como un caso clásico (en el análisis del tratado) ya que muestra el lado bueno y malo de NAFTA, sus fuerzas y sus debilidades” comentó el profesor Finkmoore.

Las oficinas del Colectivo Chilpancingo fueron la tercera parada del recorrido. Ahí, la coordinadora Magdalena Cerda platicó a los estudiantes la historia y avances que ha logrado el colectivo, desde que fue conformado para cerrar Metales y Derivados, su lento y desgastante, pero exitoso proceso legal contra el propietario de la maquiladora Jose Kahn, y por último las obras de saneamiento realizadas con fondos del gobierno mexicano y asociaciones Estadounidenses, después de más de una década de la presencia de los contaminantes en el área.

Sin embargo el Colectivo sigue trabajando en la solución completa de las consecuencias directas e indirectas de la contaminación y verificando que se lleve a cabo la limpieza de la forma más efectiva posible, ya que los fondos designados a ésta tarea de ninguna manera son suficientes para resolver el problema.

La parte más impactante del recorrido fue una caminata por el ejido Chilpancingo, que terminó a las orillas de un río contaminado con desechos industriales, el cual tiene que ser cruzado por un endeble puente de madera construido por los vecinos. Una ruta obligada para los trabajadores y estudiantes cuyas casas se encuentran separadas por dicho río.

Fue ahí donde los estudiantes aprendieron una de las lecciones más importantes del programa de verano.

Tal vez el programa no aparente brindar ninguna solución directa a éste complicado problema, pero para el coordinador del programa, James Cooper, si se logra que los 25 estudiantes que conformaron el programa puedan cambiar de alguna manera la forma que practican su profesión, y si cada uno de ellos llega a tener cientos de clientes durante su vida “Imagínate a cuantas personas pueden beneficiar” comentó Cooper.

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