July 1, 2005

LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Luisa Fernanda Montero

La Epilepsia: La Verdad del “Mal Sagrado”

Desde el comienzo de los tiempos el ser humano le ha temido  a todo aquello que no conoce. La epilepsia: una condición quizás tan vieja como el mismo hombre, ha generado a lo largo de la historia, en todas las culturas y sociedades, un miedo que no se compagina con la realidad, ni con los avances médicos que, no sólo han logrado explicarla si no que han evolucionado prodigiosamente en su tratamiento.

A pesar de que en la Grecia de Pericles o, para que nos entendamos mejor, en el año 400 antes de Cristo, Hipócrates ya había rechazado completamente la concepción errónea que se tenía de la condición, asegurando en su obra “De Morbo Sacro” que “el origen del denominado mal sagrado, no es más sagrado, ni más divino que el de las otras dolencias”. Muchos habitantes de este siglo creen, como lo revela una reciente investigación de la Fundación para la Epilepsia, que la epilepsia está relacionada con posesiones demoníacas, que quien la padece está muriendo lentamente o que es un castigo celestial.

Hipócrates pues, fue el primero en aseverar que el cerebro era  el asiento de la condición. Sus teorías, que tardaron 25 siglos para ser generalmente aceptadas, no estaban nada lejos de la realidad: el cerebro humano está compuesto por millones de neuronas que se comunican unas a otras por medio de mensajes electroquímicos. Un ataque epiléptico surge cuando se rompe el equilibrio y millones de neuronas son estimuladas caóticamente generando una actividad eléctrica exagerada.

Este corrientazo eléctrico cerebral  genera un cambio breve e instantáneo en los sentimientos del individuo, en su capacidad sensorial y en su comportamiento. Sin embargo, es importante anotar que quien tiene un ataque, no presenta comportamientos violentos, rara vez sufre daño cerebral permanente y por supuesto: no está loca.

A pesar de que, como se ha dicho,  el concepto científico de la epilepsia no es común, sí es de conocimiento público que quien padece un ataque epiléptico puede tener, entre otros síntomas, espasmos musculares, escuchar, oler o sentir cosas que no existen o desmayarse. Algunas personas pierden la conciencia, caen y convulsionan.

La epilepsia es una condición que ha generado incontables mitos y falsas creencias, provocando, muchas veces, discriminación hacia quienes la padecen, lo que no deja de ser preocupante si tenemos en cuenta que sólo en los Estados Unidos 2 millones 700 mil personas padecen de epilepsia. Cuatrocientos mil hispanos están en esa lista y, si hay una verdad incuestionable, es que ésta condición puede afectar a cualquiera, en cualquier momento de su vida y en cualquier lugar.

Por eso es indispensable aprender un poco más acerca de la epilepsia, prepararnos para manejarla correctamente y contrarrestar sus efectos negativos.

Claudia Ochoa, una joven mexicana que ha vivido con esta condición por 17 años, es clara al expresar que cuando sus ataques han cesado y recobra la conciencia puede ver el miedo en los rostros de la gente a su alrededor, ese miedo, generalmente es ocasionado por la ignorancia; y es que en circunstancias similares, muchos sencillamente no sabemos qué hacer.

No es tan complicado: cuando una persona está teniendo un ataque lo más importante es proteger su cabeza  con un almohadón o una frazada e inclinarla hacia uno de sus costados; librarla de gafas, corbatas o collares ajustados y proveerle un espacio relativamente despejado donde pueda moverse sin correr peligro. Nunca introduzca nada en la boca de la persona ni reprima sus movimientos.

Cuando la crisis haya terminado, lo indicado es explicarle  calmadamente a la persona lo que acaba de pasar. No siempre es necesaria la asistencia médica, pero ésta es indispensable si el ataque dura más de 5 minutos; si la persona esta herida, embarazada, no recobra la conciencia, tiene dificultades para respirar o el ataque se repite intempestivamente.

Desde 1968, La Fundación para la Epilepsia (Epilepsy Foundation) trabaja en la investigación, la educación y el servicio relacionados con esta condición. Para conocer un poco más acerca de la misión y las obras de la fundación puede comunicarse gratuitamente al 1-866-748-8008, donde le será posible, no sólo, enterarse en español si no descubrir que existe un maravilloso grupo humano y profesional a su alcance.

La epilepsia es una condición médica tratable y para la gran mayoría de las personas que la padecen no es un obstáculo que les impida vivir adecuada y productivamente. No es de extrañarse y se piensa que con ella hayan vivido, triunfado y trascendido personas de la talla de Vincent Van Gogh, Sócrates, Juana de Arco o Napoleón.

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