January 31, 2003

La guerra silenciosa

Por Mariana Martinez

(Nota del Editor: En Enero 9, 2003 un troque pick-up con 17 personas a bordo se vió involucrado en una persecusión a alta velocidad por la Patrulla Fronteriza. La persecusión de 15-minutos terminó cuando el troque pasó sobre una malla metálica, puesta por la Patrulla Fronteriza, causando que éste se estrellara en un puente en la Autopista 8 cerca de Descanso. Tres de los pasajeros del pick-up se mataron).

Soy Agustín Santos, tengo 21 años y soy de Tejupilco, Estado de México. Con un amigo me vine a cruzar a los EE.UU., porque ninguno quería hacerlo solo. Cruzamos por Cananea junto con otros 15 hombres por la madrugada.

Caminamos durante seis horas por el desierto y luego permanecimos escondidos todo un día hasta que pasaron a recogernos y nos llevaron hasta Santa Barbara. Estaba yo trabajando en la construcción para pagar mi deuda por la cruzada; mil doscientos dólares, primero la mitad, y luego el resto. Los que me ayudaron, también son de Tejupilco, me conocen, los conozco y no hubiera cruzado. Usted tiene que tener confianza.

Tijuana.

Diariamente lo dicen cientos de veces por los altavoces en la garita de San Ysidro, “usted está a punto de solicitar entrada a la frontera más visitada del mundo; por favor tenga listos sus documentos”; pero ¿Qué sucede cuando no se tienen documentos? El cruce ilegal de la frontera ha sido desde hace décadas la última opción de cientos de mexicanos-y latinoamericanos en general.

Pasar escondido en un auto, en la caja de un trailer, caminar por el desierto o las montañas, han sido las únicas formas para muchos de llegar a tener un salario digno y una vida mejor. El cruce siempre ha sido duro, pero en los años recientes ha sido mucho más difícil. Aproximadamente desde hace más de nueve años han surgido nuevos obstáculos, según describe Claudia E. Smith del Proyecto Fronterizo de California Rural Legal Assistance Foundation en su ponencia “Migrantes en peligro mortal’, en la que declara: “A fines de 1994, cuando los sectores anti-inmigrantes en California infectaron la política nacional, la Administración Clinton, buscando reforzar el apoyo de los votantes, anunció los cimientos de un nuevo enfoque a la seguridad fronteriza”.

Desde entonces, se han registrado 675 muertes, sólo en el intento de entrar a California - al campo de experimentación para la nueva estrategia-.  En los seis años que lleva la nueva estrategia,  el total de muertes en los tres estados fronterizos estadounidenses ha llegado a casi 1,700.

Actualmente, en los 3 mil kilómetros desde San Diego, California hasta Brownsville, Texas, muere al menos un migrante al día. En 2000 se promedio 1.4 muertos por día.” 

Por si fuera poco, los atentados del 11 de Septiembre y los esfuerzos anti-terroristas han recrudecido esta política anti-migrante. Al respecto el Padre Luiz Kendzierski C.S. Director de la Casa del Migrante en Tijuana comenta “Hay un cambio en la aplicación de la ley en Estados Unidos, está más estricta ahora, especialmente en contra de los migrantes, esto es lo que yo he visto y sentido: Ha aumentado el número de personas deportadas de los Estados Unidos, en los últimos dos años, y personas que vivían ya en Estados Unidos desde hace muchísimo tiempo, están siendo deportadas a México, a Tijuana y después tienen que buscar rehacer su vida aquí…”

Soy Agustín Santos, me agarraron en Santa Bárbara, donde trabajaba en construcción, me tuvieron detenido un mes. Es como una cárcel, pero te dejan salir al patio. Una noche nos subieron a un camión y llegamos a Tijuana a las tres de la mañana. Caminamos todo el centro hasta que amaneció.

Nos detuvo la policía, pero le enseñamos la hoja de deportación, y me dijo ¿Por qué no traes la pulsera con tu nombre? Me la había quitado, ¿ ya para qué me servía aquí en México?

La Casa del Migrante, en conjunto con otras organizaciones preocupadas por proteger los derechos de los migrantes, en ambos lado de la frontera integran Stopgatekeeper.org.

En su página de Internet proporciona alarmantes estadísticas sobre las muertes de migrantes. Anota que en 2001, la cantidad de migrantes muertos fue de 322 de estos, 86 fueron muertos por insolación e hipotermia los números más altos desde que inicia el conteo en 1995.

Sin embargo, las estadísticas también muestran una baja importante en el número de detenciones realizadas por la patrulla fronteriza en los últimos años: en 1995 se realizaron 561,548 detenciones, tan solo en California, y en el 2002 fueron menos de la mitad. Cómo explica el Padre Luis, “Están siendo aprehendidos muchos menos (migrantes) que antes, pero la taza mortal no acompaña a esta disminución. Eso significa que los operativos guardianes estan haciendo muy difícil y peligroso cruzar hacia Estados Unidos...”

La última batalla.

Enero 9, 5:15 p.m. Diecisiete personas a bordo de un pick up, escondidas, cubiertas por una lona de plastico. Un punto de revisión. No paran, ace-leran. Son perseguidos a alta velocidad por la patrulla fronteriza, la patrulla de caminos y un helicóptero.

La persecución continúa por doce millas y luego les disparan la malla de clavos, una, dos, tres veces. El chofer pierde el control del auto y tienen un accidente.

¿Sigue siendo un accidente si alguien le dispara a las llantas para provocar este accidente?

El resultado: dos mujeres muertas, Juana Hernández Gamino, 50 años, originaria de Jalisco. Victoria Sánchez Gasca, 17 años de Guanajuato Un bebé de un año con el brazo roto, ocho personas más salieron lastimadas y fueron internadas en varios hospitales del Condado de San Diego, mientras que el conductor fue arrestado.

Así se producen las primeras muertes de migrantes del 2003.

Alberto Lozano, Consejero de Prensa del Consulado General de México en San Diego se pronuncia en contra del incidente llamándolo “Una persecución innecesaria, un operativo que pudo haber sido diferente, teníamos un acuerdo no escrito con las autoridades de la patrulla fronteriza y la policía de camino en el sentido de evitar en lo posible el riesgo de peligro en este tipo de persecuciones, de operativos para localizar y detener ilegales mexicanos, mexicanos sin papeles…¿Por qué no seguir al vehículo hasta que se detenga? ¿O cerrarle el paso adelante? Venían por una carretera. Era muy sencillo, ¿Por qué tirarle tres veces las tiras de clavos a las llantas?

Uno de los patrulleros con su radar, midió la velocidad del vehículo el cual iba, se calcula, a 96 millas por hora, con las llantas ponchadas, ¿A cuanto iría con las llantas normales? Pudieron haber muerto todos.

Pocos días después del accidente, dos de las personas que estaban siendo atendidas en el hospital de sus heridas, se fugaron.

Roger Hedgecock personalidad de radio KOGO 600 AM quien tiene un programa en dicha estación, acusa al consulado mexicano, según versión de Alberto Lozano “de que personal de protección de este consulado portaban credenciales del INS y que acudimos a liberar a dos polleros”. Lozano niega estas versiones y agrega “El señor es un ex alcalde de aquí y todo el mundo lo conoce por su racismo antimexicano y tiene un público antimexicano y bueno, ellos han difundido estas versiones de que acudimos, suplantando identidades y eso en este país es un delito”.

¿Cómo entonces se dieron a la fuga estas personas? Según Lozano, la respuesta tiene que ver con dinero, “No tiene sentido que en este país la policía persiga a un grupo de mexicanos aunque no tengan papeles, hasta llevarlos a la muerte, y luego dejar que los demás salgan del hospital. ¿Por qué? Porque no les ponen custodia a los prisioneros en el hospital. Y ¿Por qué no les ponen custodia? Pues porque si lo hacen, tienen que pagar la cuenta del hospital. Es muy sencillo: Si la patrulla fronteriza se encuentra afuera del hospital, cuidando que el sujeto lastimado no se fugue, sale personal del hospital y les entrega la cuenta. Entonces ¿qué es lo que hacen? No les ponen vigilancia”.

San Diego, 15 de Enero.

Una semana después del accidente, la tercera víctima muere en el hospital, Elvia Rumbo Leyva, de 26 años, originaria de Guerrero. Su cuerpo, como el de las otras dos mujeres será llevado a México con la ayuda del consulado. Tres muertes antes del 15 de Enero.

Preguntas serias están en el aire sobre la política en persecusiones a alta velocidad por la patrulla fronteriza. Sin comprobantes de su estado migratorio y hasta dónde es capaz de llegar la patrulla Fronteriza para atrapar a lo que se supone serían presuntos criminales, personas que su único afán es desear tener una mejor vida; y miembros de la comunidad están asombrados por las acciones de la Patrulla Fronteriza. Era un caso de “hacer a un lado el sentido común de la Patrulla Fronteriza a tal punto de convertirse en temerario”, afirmaron los grupos Latinos en la conferencia de prensa el 14 de Enero.

El grupo, compuesto de California Rural Legal Assistance, Chicano Federation y Latino/Latina Unity Coalition, declararon que “tales persecusiones no son raras y docenas de migrantes han muerto por tales accidentes desde que comenzó la Operación Guardian, hace ocho años, manifestaron los grupos. Ellos han pedido una conferencia de prensa para que la Patrulla Fronteriza se limite en sus persecuciones de alta velocidad. Los grupos se hacen la pregunta si los agentes y supervisores están siquiera siguiendo la politica existente, la cual dice que ‘en casi todos los casos, si la aprenhención no se hace inmediatamente y a una velocidad razonable, la acción más inteligente para el agente es descontinuar la persecusión”.

El tema cada vez, está más gastado, es menos interesante que la guerra con Irak. Lentamente el olor a muerte y la malla oxidada entee culturas tan obviamente entrelazadas se hace costumbre.

Se endurece la situación, nos hacemos de la vista gorda y contra eso, tenemos que luchar todos. El padre Luis advierte “Es algo que no tenemos que olvidar... a los migrantes, su sufrimiento y el dolor de ellos; de la persecución que sufren aquí en Tijuana, cuando tratan de cruzar. No hay que olvidar a los muertos, porque si nos olvidamos de eso, todo es admisible”.

Soy Agustín Santos, llevo tres días aquí en la casa del migrante, ando buscando un trabajo para irme a rentar un cuarto en un hotel y vivir con unos amigos que conocí aquí. Planeamos volver a irnos a Santa Bárbara… o tal vez más lejos. ¿Miedo a la muerte? Es mejor que no intentarlo. Regresando al pueblo, ¿qué hay para vivir?

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