January 24, 2003

Instrucciones para leer al LH Crosthwaite: Nueva colección de cuentos

Por Pablo De Sainz

Quizá sólo existan dos instrucciones para acercarse a la literatura del tijuanense Luis Humberto Crosthwaite: tener un interés en la frontera noroeste de México con los Estados Unidos, o tener un interés en conocer el lenguaje que se habla en Tijuana.

Y es que la frontera norte de México es tan difícil, tan diversa, que nadie mejor que alguien que tiene conocimiento de la frontera como Crosthwaite para jugar con ella y hasta burlarse de ella. Con todo y su alta violencia, con su constante guerra entre la migra y los polleros y los inmigrantes sin papeles y sus restaurantes de comida china por donde sea, con su buen ambiente en Tijuana y su casi aburrida vida en San Diego, la Frontera (“sólo cruces pequeñas en un mapa quemado hace mucho tiempo”, escribió Crosthwaite en su primer libro), tiene mucho que ofrecer. Hasta a veces se puede convertir en literatura.

Luis Humberto Crosthwaite (Tijuana, 1962) conoce la fron-tera y por eso escribe sobre ella. Ahora vuelve a compartir su familiaridad con “la linea” y nos ofrece unas “Instrucciones para cruzar la frontera” (Joaquin Mortiz, 2002), que toman la forma de una colección de cuentos breves, y, como siempre, escritos en fragmentos, tan fragmentados como la vida en Tijuana.

El nuevo libro de Crosthwaite sale al mercado en tiempos cuando la frontera cada vez se vuelve más complicada debido a las largas líneas para cruzarla. Los cuentos de Crosthwaite narran a Tijuana desde varias perspectivas: desde la musical (en los cuentos aparecen varias referencias a la música norteña), hasta la narcocultural; desde el tedio que experimentan a diario las personas que viven en Tijuana y trabajan en San Diego hasta el paisanito recién arribado del sur.

“Instrucciones para cruzar la frontera” está compuesto de once relatos breves, y ya se ha convertido en uno de los 10 libros más vendidos en México. Eso significa que en el país hay un gran interés por la cultura y por la vida en Tijuana. Casi por nada, la ciudad es la cuarta ciudad más grande de México, y cada día llegan cientos de personas procedentes de todos los lugares del país, incluso del mundo.

Desde que publicó su primer libro “Marcela y el Rey al fin juntos” (Joan Boldó i Climent Editores, 1988), Crosthwaite ha convertido a Tijuana y a la frontera en sus personajes principales. Ese primer libro de cuentos es una vista panorámica a diferentes vidas en la ciudad, siempre influenciado por el rock y la música norteña. En “El gran pretender”, su novela más aclamada, el escritor narra la vida de los cholos en las calles de Tijuas-Baja-Califas. “La luna siempre será un amor difícil” es una divertida novela donde un conquistador español y su esposa azteca, llegan a Tijuana, intentando cruzar a los Estados Unidos. Su novela más reciente “Idos de la mente”, se adentra en el mundo de la música norteña, con acordeón, bajo sexto y todo.

La solapa en “Instrucciones para cruzar la frontera” describe a Crosthwaite como “escritor errante en el norte de México, empedernido céfilo, inexorable melómano, irreductible mitómano, esporádico dipsómano, guionista de cómic, padre de hijos, amante de la (comida) china del norte... escritor fronterizo y playero, sabe disfrutar los placeres de vivir en la esquina más septentrional de Latinoamérica: los amigos, la buena música y el refrigerador lleno de cervezas”.

“Instrucciones para cruzar la frontera” es el segundo libro que Crosthwaite publica con la importante editorial Joaquin Mortiz. Es un libro recomendable para que los que vivimos en la frontera podamos entendernos mejor a nosotros mismos.

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