January 24, 2003

Que Ningún Niño Se Quede Atrás: Recordando el Primer Año

Por Rod Paige
SECRETARIO DE EDUCACIÓN

Ya hace un año que el Presidente Bush firmó la Ley Que Ningún Niño Se Quede Atrás, y esto no ha pasado inadvertido. Ha sido para todos nosotros un año repleto de actividad, y todos hemos hecho verdaderos progresos hacia la garantía de que todos nuestros hijos reciban una excelente educación.

En enero, nuestro Departamento organizó una histórica cumbre con funcionarios estatales de educación en Mount Vernon. Durante el año, recorrí el país y conocí muchos casos en que los maestros, los administradores y los padres trabajaban juntos para asegurar que todos los niños triunfen. Ya hemos comenzado a reunirnos con cada estado en forma individual para encargarnos de que convirtamos en realidad la visión bipartidista de la ley Que Ningún Niño Se Quede Atrás.


Al conmemorar el primer aniversario de la firma de la Ley No Child Left Behind, en español, Que Ningún Niño Se Quede Atrás, el Secretario de Educación de los Estados Unidos Rod Paige reflexiona sobre los acontecimientos del año en relación con la histórica ley.

El primer año de vigencia de esta nueva ley ha traído consigo muchos logros. Veinte estados han recibido subvenciones del programa Reading First (Antes que Nada, la Lectura) cuyo monto total asciende a más de $412 millones. Estas subvenciones tienen por objeto apoyar a mejoramientos cruciales en la instrucción de la lectura en el aula basados en comprobados métodos de instrucción, detección y diagnóstico de dificultades en dicha materia, el seguimiento del progreso de los estudiantes, y la capacitación y actualización profesional de alta calidad para los maestros.

Hemos recibido a formuladores de políticas y líderes claves de la educación procedentes de todos los estados y los territorios de la nación en tres Academias de Liderazgo en la Lectura, cuya finalidad ha sido ayudar a los dirigentes estatales a prepararse para una implementación inmediata y eficaz de Reading First. Vamos encaminados hacia la consecución del objetivo del Presidente de establecer en todos los salones de clase de los Estados Unidos programas de lectura basados en la investigación.

El año pasado nos ha aportado la publicación de una lista de escuelas a nivel nacional que cada estado ha calificado de deficientes y por tanto requieren mejoramientos. Estas son escuelas que pueden mejorar y llegar a desarrollar su pleno potencial-brindando una educación de calidad a todos los alumnos que pasan por sus puertas. Identificar a estas escuelas y ayudarles a dar un viraje de 180 grados son los primeros pasos hacia la verdadera responsabilidad en la educación pública, la cual es un requisito de la nueva ley.

Desde la firma un año atrás de la ley Que Ningún Niño Se Quede Atrás, el Departamento también ha colaborado con las escuelas para atender a los problemas de seguridad. Hemos iniciado la labor de reformar el sistema de certificación estatal de maestros. Hemos visto a la Corte Suprema quitar los obstáculos a la libre elección de escuelas. Hemos puesto de realce la investigación sobre la educación de carácter mediante la Conferencia sobre la Comunidad y el Carácter auspiciada por La Primera Dama Laura Bush. Hemos lanzado una iniciativa de Estudiosos del Estado para alentar a los estudiantes de nivel secundario a seguir materias más difíciles y estimulantes y prepararse mejor para la educación superior y un futuro más prometedor. También hemos centrado la atención en nuestros niños más jóvenes colaborando con todos los estados para garantizar que los niños preescolares estén preparados para aprender cuando comiencen en la escuela.

Todavía nos encontramos en la etapa inicial de la implementación del plan a 12 años de la ley Que Ningún Niño Se Quede Atrás. Continuaremos construyendo sobre las bases que hemos creado, y juntos, enfrentaremos a muchos otros retos y muchas oportunidades en los próximos años.

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