January 21, 2005

Glamour en los Globos

Especial desde Los Ángeles

Por Jose Daniel Bort

La fiesta anual de la asociación de los periodistas extranjeros del espectáculo tuvo un aire de locura y sofisticada elegancia durante la alfombra roja de su usual recinto, el hotel Beverly Hilton de Beverly Hills. La apenas salida del cascarón Emmy Rossum, nominada como mejor actriz por “El Fantasma de la Opera” fue la gran revelación de la noche, en un vestido ceñido y sin hombros de Ralph Lauren.

Como siempre, Nicole Kidman demostró su buen gusto al lucir un diseño Azul petróleo de Valentino, provocando a todo el mundo con un pluma de pavo real en su busto. También Scarlet Johanson y Renee Zelwegger pararon el tráfico de la calle Wilshire con atrevidas creaciones de Roland Mouret y Carolina Herrera.

La ceremonia, con su famosa jovialidad y sentido familiar con las estrellas más famosas del mundo del cine compartiendo en la cena, no tuvo mayores sorpresas. Los favoritos “The Aviator” y “Sideways” ganaron en sus respectivas categorías, con Jaime Foxx y Hillary Swank de Ray y Million Dollar Baby dominando entre los actores. Esta última película también le dio a Clint Eastwood su segundo globo dorado como mejor director.

La “sanpablera” se formó al final del evento, cuando los más de seiscientos invitados intentaron moverse alrededor de las instalaciones del hotel. Tres de las cinco fiestas en el recinto fueron cerradas por los bomberos por excedente de personas, obligando a muchos de los convidados a salir y permanecer alrededor del Lobby. Si existe un Olimpo Hollywoodense, éste se formó en el remilgo de estrellas de varias fiestas mezclándose entre si. Jaime Foxx y sus “Rayettes”, Ellen deGeneres y su nueva novia la des-pampanante actriz de Ally Mc Beal Portia de Rossi, Halle Berry, Nicky Hilton con los chicos de la serie de HBO “Entourage” todos peleando por su espacio físico, codo con codo.

Lo que pasó es que muchas de las reuniones “establecidas” se fusionaron o desaparecieron. Menos fiestas, más invitados, y al parecer, nadie dejo de asistir. In Style-Warner Bros. , Universal-Focus Features, Miramax-Glamour-Coors Light-AMC, las abreviaturas y largas listas de nombres seguro pusieron furioso a más de un director de mercado tratando de asociarse al Glamour de los globos. La entrada de las fiestas de Universal y Warner estaban tan cerca que se formó el caos entre tanta gente alrededor. Los publicistas de seguridad corrian desesperados por el pasillo, gritando calladamente “It’s beyond our control! (¡esta fuera de nuestro control!)”. Parecía una nueva versión de la ultima película de Spielberg “La guerra de los mundos”.

Hasta el mismísimo Bob Weinstein (dueño y fundador de Miramax) tuvo problemas para entrar a su fiesta. Un impostor estaba haciéndose pasar por él, enseñando su licencia con el mismo nombre, y gritándole “Yo soy Bob Weinstein, exijo que me deje pasar” a un empleado de la compañía.

Este templete demostró una vez más ser el más animado de la noche. La decoración con lamparitas doradas alrededor de los árboles del supermercado “Trader Vic’s” adyacente al hotel daban un efecto mágico. Johnny Depp y Cate Blanchet todavía no habían llegado a sus mesas reservadas, pero los carteles ahuyentaban a cualquier extraño con pretensiones de descansar sentado. Nicole se trajo a su hermana Antonia y luego desapareció junto con su mejor amiga Naomi Watts hacia la zona VIP.

Hollywood es un pueblo extraño. Pareciera habitado por gente común y corriente durante todo el año, esto es hasta que comienza la temporada de premios.

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