January 13, 2006

México del Norte
Por Jorge Mújica Murias

El que pega primero...

“La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados”, definió uno de los hermanos Marx hace casi un siglo. No Carlos, por cierto, sino Groucho Marx, el genial comediante estadounidense.

Y a la política se le aplica, en toda su extensión, el viejo axioma del boxeo de que “el que pega primero pega dos veces”.

La recientemente aprobada iniciativa de ley que impulsó James Sensenbrenner, congresista Republicano de Wisconsin, cumple con los dos dichos anteriores. El político que busca la candidatura Republicana para suceder a George W. Bush buscó un problema, lo encontró, hizo un diagnóstico falso y le aplicó un remedio equivocado.

El problema, obviamente, es que una sociedad sea sostenida en buena parte por millones de trabajadores indocumentados. El diagnóstico equivocado es declararlos criminales federales y poner una barda en la frontera. Ahí se cumplió el primer axioma.

El segundo se cumple porque, sin importar que la barda sea más cara que la Muralla China y por lo tanto imposible de construir, Sensenbrenner pegó primero. La discusión de una reforma migratoria en Estados Unidos ya trae un ojo morado.

Y el mal ejemplo cunde. ¿Recuerda usted que el año pasado un policía que arrestó a un migrante mexicano por “traspaso” en New Hampshire? El Juez federal L. Phillips Runyon III anuló la acusación diciendo que la policía del condado estaba violando la Constitución por tratar de aplicar leyes federales.

Encontrado y diagnosticado el problema, un grupito de legisladores Republicanos quiere. cambiar la ley para permitirle a la policía arrestar trabajadores indocumentados por “traspaso”, alegando que, “a sabiendas de que una persona no tiene la licencia o privilegio de hacerlo, entra o permanece en un lugar dentro de los límites del estado”.

Y el traspaso será un crimen si la persona “es un extranjero que no es ciudadano de Estados Unidos” y no posee ningún documento que la autorice a estar en New Hampshire.

En el Condado de Costa Mesa, en California, desde diciembre se aprobó que la policía local interrogue a los arrestados para saber si son indocumentados. Es el primer condado en el país que implementa, de alguna manera, la ley Real ID. Además cerraron un centro de trabajadores temporales que llevaba 17 años funcionando.

La mejor defensa.

Ya con eso ya vamos mal. Pero además, en Minnesota, el gobernador también está aventado en contra de los migrantes. Dice Tim Pawlenty (también Republicano, no por casualidad), que hay que crear un Equipo Especial para aplicar las leyes migratorias en el estado.

Cínicamente, declara que “Como Americanos, casi todos somos inmigrantes o descendientes de inmigrantes, y debemos apoyar la migración legal”. Sin embargo (y ahí viene el pero de siempre), agrega que “la inmigración ilegal está minando el apoyo a la inmigración legal. Agrega que “la inmigración ilegal daña a los inmigrantes que sí cumplen con las reglas y siguen los procedimientos apropiados.

Pawlenty propone, pa’ abrir boca, además de su Equipo Especial, nuevos y mayores castigos criminales por hacer, tener o vender documentos falsos; igual por tráfico de menores; checar todas las licencias de manejo temporales para saber el estado migratorio; prohibirle a las ciudades votar por “leyes santuario” locales que le prohíban a la policía trabajar con la Migra; registrar el país de nacimiento y ciudadanía de todos los arrestados para descubrir a los indocumentados que cometan crímenes, y mayores multas para los patrones que contraten indocumentados.

Igual que en los casos anteriores, Pawlenty aplica un diagnóstico equivocado, posiblemente también anticonstitucional, tratando de dictar leyes estatales sobre inmigración y dictando a las ciudades qué leyes internas pueden o no pueden aprobar.

Ya viene febrero, y con ello la discusión de la Ley Sensenbrenner en el Senado. Y nosotros vamos a llegar con los dos ojos morados, a la defensiva.

Dicen que la mejor defensa es el ataque, pero los migrantes no han organizado ninguna campaña efectiva para contrarrestar la tendencia en su contra.

De seguir así, no nos va a quedar más que dar patadas de ahogado.

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