January 12, 2001


Marisa Rivera-Albert Prepara a Latinas en Búsqueda de Posiciones de Liderazgo

Arlington, VA — Marisa Rivera-Albert empezó a ejercer sus habilidades de liderazgo desde su niñez.

"Siempre estaba dirigiendo algo —ya sea el concilio estudiantil, competencias de campo y pista, o clases de ballet o flamenco", dijo Rivera-Albert. "Siempre he estado dispuesta a ayudar a otros y mantenerme involucrada para poder efectuar un cambio positivo".

Hoy día, Rivera-Albert ayuda a otras latinas a convertirse en líderes.

Como presidente del instituto de liderazgo National Hispana Leadership Institute con base en Arlington, VA, Rivera-Albert se esfuerza en preparar a Latinas para posiciones de influencia a nivel ejecutivo. NHLI les da entrenamiento de desarrollo profesional, activismo comunitario y la habilidad de crear relaciones profesionales. Esta es una posición que ella ha valorado por casi tres años.

Gracias a la ayuda de corporaciones como AT&T, NHLI ha podido influenciar la vida de 280 mujeres de una manera muy positiva.

Al recordar instantes exitosos que ha tenido NHLI, Rivera-Albert nombra a tres mujeres impresionantes: Esmeralda Santiago, quien publicó sus libros después de haberse graduado de NHLI; Becky Barrera, quien ahora es presidente de una organización no lucrativa en Texas, el Latino Children's Institute; y Anita Betancourt, quien tiene la distinción de actualmente ser la única mujer miembro de la legislatura de la Florida.

Betancourt halaga a Rivera-Albert, y enfatiza sus habilidades de liderazgo, particularmente en las áreas de recaudación de fondos y en crear un consenso entre personas y organizaciones.

"No hay duda que ella ha mejorado a NHLI", dijo Betancourt de Rivera-Albert. "Ha traído una gran energía a la mesa directiva y ha mostrado un entusiasmo y espíritu extraordinario al unir a la gente".

Rivera-Albert, de 40 años de edad, dice que como líder le gusta escuchar las ideas del grupo y llegar a una decisión colectiva en vez de dictar el resultado.

"Me gusta enfatizar que, como mujeres, debemos ser asertivas, no agresivas", dijo Rivera-Albert. "Debemos ser asertivas, bien enfocadas, tomar riesgos, pero que sean riesgos calculados y utilizar la astucia al hacer decisiones o al vocalizar nuestra opinión".

A Rivera-Albert le encanta su posición con NHLI, porque le da la oportunidad de ayudar a mujeres a encontrar sus destrezas y sus fortalezas y hacer que sus voces se escuchen. Una experta en su área, ella entiende las barreras que enfrentan las mujeres día a día y tiene la sabiduría y la experiencia para poder ayudar a las líderes del futuro a superar problemas como la discriminación, el acoso sexual, la inigualdad de pago y la falta de mujeres que sirvan como ejemplo a las jóvenes latinas.

Uno de los más grandes obstáculos que enfrentan las mujeres profesionales es tratar de equilibrar su vida familiar y mantener su liderazgo en el trabajo.

"No es necesario pasar 55 horas en el trabajo para ser un empleado eficaz", dijo Rivera-Albert. "Uno puede trabajar 40 horas y aún hacer muy buen trabajo".

Antes de unirse a NHLI, Rivera-Albert mantuvo posiciones de liderazgo en Black Hawk College y Western Illinois University, dos universidades ubicadas en Moline, Ill. Estas posiciones le dieron la oportunidad de hacer una de las cosas que más disfruta proveer liderazgo para estudiantes minoritarios en las áreas de reclutamiento, retención y graduación.

"Ibamos a nuestros patios, nuestras fiestas e iglesias para reclutar", dijo Rivera-Albert. "Esto fue muy importante porque le abrió los ojos y les dió una inmensa oportunidad a aquellos que nunca han asistido a la universidad".

Su experiencia previa como oficial de relaciones comunitarias, consejera de educa-ción y representante de prensa para la Embajada de Estados Unidos en Panamá, Rivera-Albert ha viajado extensivamente y tiene una perspectiva única global.

"Al vivir en Panamá aprendí que vivimos en una sociedad global", dijo Rivera-Albert, quien nació en Puerto Rico y ahora vive en Arlington, VA con su esposo Juan y sus tres hijos. "Cuando uno viaja al extranjero, aprende que al sumergirse en otros idiomas y culturas, uno enriquece sus propias experiencias".

Rivera-Albert recibió su bachillerato en comunicaciones de American University en Washington, D.C. En 1995, se recibió con su maestría en educación científica de Western Illinois University. También se graduó de varios programas de liderazgo, entre ellos el Center of Creative Leadership en Greensboro, N.C. y el Harvard University Executive Program.

Entre tantos honores que ha recibido están: el 2000 Global Impact Award otorgado por el Hispanic Women's Corporation, el premio de Western Illinois University en 1996 por haber promovido el multiculturalismo en el área de administración y el premio de honor superior en 1988 del U.S. Department of State.

Su trabajo le ha ganado posiciones en varios comités de concilio incluyendo el Civil Institute for Women of Color Advisory Council, el Fondo de Desarrollo para Mujeres de las Naciones Unidas y la mesa directiva del Habitat for Humanity en el norte de Virginia.

Aunque aprecia el reconocimiento que ha recibido, ella dice que su satisfacción más grande es "ver salir a estas mujeres con un nuevo sentido de esperanza, energía y la convicción de poder cambiar el mundo".

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