January 9, 2004

Luz de esperanza para ex-braceros: podrían ser recompensados por México

Por Miguel Angel Báez
NOTICIERO SEMANAL

DELANO, Calif.— A sus 74 años José Manuel Herrera vive de los $700 que en con-junto reciben él y su esposa del Seguro Social.

Ambos ya jubilados radican en una pequeña casa al oeste de Delano, desde donde Herrera contribuye para una causa que ya muchos consideraban perdida. Herrera es un ex-bracero. Fue bracero desde el año 1954 al 1960, lapso en el que trabajó en diferentes labores del campo, pero principalmente en la pizca del algodón.

“El motivo por el que me vine es porque en ese tiempo estaba en su apogeo eso de la bracereada. Veía que la gente que iba y venía ganaban buen dinero y yo estaba demasiado pobre”, dijo Herrera.

Herrera se vino con otros 20 compañeros de su pueblo natal en el estado de Jalisco. Aquí, mediante el programa Bracero, buscaba una mejor suerte económica que le permitiera una mejor vida a él y a su familia.

El programa Bracero fue instaurado por los gobiernos de México y Estados Unidos con el afán de satisfacer la escasez de mano de obra en los campos y en los ferrocarriles que sufría este país durante la Segunda Guerra Mundial.

Se estima que durante los poco más de 20 años que duró el programa ingresaron unos cuatro millones de braceros, muchos de los cuales fueron despojados de un 10 por ciento de sus salarios que hasta la fecha no se les ha devuelto.

Y esa es precisamente la causa en la que Herrera participa. Herrera representa a un grupo de ex-braceros de Delano, quienes a través de Alianza Braceroproa, están intentando recuperar ese dinero que les fue quitado por los gobiernos mexicano y estadounidense.

Con ya varios años en la lucha, Alianza Braceroproa parece estar más cerca del objetivo que nunca. “Estamos a un empujoncito de que se decida si o no,” dijo Ventura Gutiérrez, coordinador bi-nacional México-Estados Unidos de Alianza Bracero-proa e iniciador del movimiento para recuperar los fondos de los ex braceros.

El pasado mes, Gutiérrez viajó a México para arreglar los últimos detalles y tratar de cabildear el voto de por lo menos 16 de los 30 diputados de la Comisión de Población, Fronteras y Asuntos Migratorios, para que se mande una iniciativa al Pleno de la Cámara de Diputados antes del fin de año.

El pasado mes, el Congreso mexicano aprobó el presupuesto para este año, de ahí la importancia para que enviara la iniciativa antes de fin de año y pudiera ser considerada en el presupuesto 2004.

“Si no logramos 16 votos … vamos a anunciar una movilización para tomar las oficinas de todos los diputados de esa comisión hasta que se mande un proyecto de ley,” aseguró Gutiérrez.

Gutiérrez dijo también que para el 30 de abril es seguro que la iniciativa sería mandada a la Cámara de Diputados, pero eso no los deja satisfechos. “No queremos eso, queremos que se mande ya para que entre en el presupuesto 2004”.

Si se mandara en abril entraría hasta el presupuesto del 2005. En caso de ser aprobada, la iniciativa sólo beneficiará a los ex-braceros que se hayan registrado en un padrón realizado por el gobierno mexicano, entre el 7 de abril y el 15 de octubre del año pasado.

Sin embargo, la propuesta de Alianza Braceroproa es que se tome en cuenta también a los ex-braceros que no fueron contados en dicho padrón. “No estuvimos muy de acuerdo en este padrón,” dijo Leonel Flores, representante de la Unión de Ex-Braceros del Valle de San Joaquín. “De un millón de braceros que se supone que existe, pensamos que sólo el 10 por ciento se registró,”aseguró Flores.

El verdadero 10 por ciento serían sólo unos 100 mil ex-braceros elegibles para la compensación que se pide en la iniciativa. Del Valle Central, de acuerdo a Leonel Flores, tienen un registro de 2,500 braceros, pero aseguró que hay muchísimos más que aún no se han registrado.

“Hay una realidad, no podemos poner una pistola en la cabeza de los braceros y hacerlos que se registren y que vayan a las juntas”, dijo Flores. “Hay una poca de desconfianza, o ya se cansaron del gobierno de México”, agregó.

De acuerdo a Gutiérrez la iniciativa propone un par de alternativas para la com-pensación económica, una de ellas es otorgarles $5,000 y la otra $10,000 a cada uno de los ex-braceros registrados. Cabe señalar que estas cantidades, en caso de ser aprobadas, son solamente un gesto de “agradecimiento económico por parte del gobierno mexicano,” según Gutiérrez.

Lo del 10 por ciento de los salarios aún está por resolverse y para ello existe una demanda en la Corte Federal de San Francisco en contra del gobierno estadounidense, quienes oficialmente eran los empleadores.

Aún y cuando, como dijo Gutiérrez, están a “un empujoncito,” algunos ex-braceros como Herrera, quien tuvo que aguantar las precarias condiciones de vivienda durante su época de bracero, entre otras cosas, todavía ven lejana la posibilidad.

“Supimos que hay la posibilidad de que el gobierno va a dar dinero pero yo no quiero creer eso”, dijo Herrera, quien dice tenerla difícil con su solo cheque del seguro social.

Mientras, como muchos ex-braceros (los que no han muerto) esperan una decisión del gobierno mexicano para recibir una compensación, y de la Corte Federal de San Francisco para que falle en su favor y haga que el gobierno estadounidense pague su parte.

Por lo pronto tendrán que seguir esperanzados en el optimismo de Gutiérrez. “Un día, no sabemos cuándo se va a hacer una decisión oficial, eso ya está garantizado, pero esto puede tomar muchos años”.

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