January 6, 2006

Vivir para contarla

Por Humberto Caspa

Haciendo una mirada hacia atrás y rememorando los hechos sucedidos el año pasado, el balance de la situación política de nuestro país es un verdadero caldo de problemas sin resolver. La mayoría de esos problemas empiezan en la Casa Blanca y terminan en ese mismo lugar.

Empecemos a recordar por lo grande a lo chico y desde afuera hacia adentro. En este sentido, empecemos por la política del Medio Oriente. En uno de mis artículos anteriores había recalcado que “Irak no logrará conformar una demo-cracia hasta que el gobierno encuentre, entre otras cosas, soberanía externa especialmente soberanía interna”.

Ha pasado otro año y los problemas étnicos no se re-suelven en Irak. Por el contrario, pareciera que los kurdos, los chiitas y los sunitas estuvieran confabulando contra el Estado Iraqués para que exista una virtual separación geográfica. Al no escuchar el tema de los kurdos en los medios de comunicación, pareciera que existiera una parsimonia absoluta en esa región. Empero, ese territorio todavía es presa del terrorismo y es un elemento de discordia entre los tres grupos étnicos; allí se encuentran importantes yacimientos de petróleo. Mientras lo kurdos y los chiitas piden autonomía, los sunitas prefieren un gobierno unitario.

En todo caso, el péndulo de la democracia en Irak todavía está colgado en un hilo delgado y al borde del abismo.

Asimismo, aumentó el fenómeno reaccionario que azota al mundo entero con el arribo del Papa Benedicto XVI. Su llegada describí de la siguiente manera: “la elección Joseph Ratzinger es la victoria de una corriente ortodoxa sobre otra que promulga el cambio, la modernidad y el entendimiento a una sociedad abierta”. No creo que me equivoqué. Hasta ahora todo lo que hemos visto del nuevo Papa es un discurso contra el desarrollo progresivo de la sociedad.

Quiero retomar lo que dije con relación a su nombra-miento, al que muchos católicos lo mistifican. Tanto en Washington o en cualquier institución de poder, en el Vaticano también la política juega un papel importante. Así, la designación de Joseph Ratzinger –ahora Benedicto XVI— se debe más al re-sultado de un proceso político interno que a la disposición de la divina providencia. Así de simple.

Otra noticia internacional que causó consternación, tal vez la alegría de muchos latinos que vivimos en Estados Unidos fue el recibimiento de pancartas de repudio contra el Presidente Bush en Buenos Aires, Argentina. En cierta forma, este episodio refleja claramente el cambio que viene gestándose en esos países a raíz de las políticas neoliberales que la Casa Blanca estuvo apoyando durante más de 20 años. La llegada de Hugo Chávez, “lula” da Silva en Brasil, Kirtchner en Argentina y recientemente el nombramiento de Evo Morales en Bolivia es una respuesta al pobre desempeño de ese sistema económico que trajo pobreza, crimen desempleo y especialmente despertó un flujo migratorio hacia los países industrializados.

Así, como expliqué en un escrito anterior, la cuestión migratoria no se debe analizar en forma escueta, es decir superficial, sino debe tener en cuenta el modelo de desarrollo neoliberal que originó tanta pobreza en las regiones latino-americanas.

Por consiguiente, aunque construyamos murallas chinas desde California hasta Texas, la migración latina continuará si no hace una reestructuración del sistema económico de esos países.

Lo triste de ésto es que los grupos radicales racistas como el Proyecto Minuteman han logrado apoderarse de la agenda migratoria en los gobiernos locales y algunos distritos federales. No debemos olvidarnos que James Gilchrist participó en unas elecciones para el Congreso federal con éxito relativo.

También apunté que en la ciudad de Costa Mesa se vive un agobiante clima en contra de los residente latinos. La razón fundamental de este hecho, “es porque existe un grupo segregacionista, especialmente un filósofo Nazi, que es parte del gobierno local”. Recientemente en esta ciudad se aprobó un mandato interno que permitiría a la policía actuar como agentes federales de inmigración. Esto es algo insólito.

Sin embargo uno de los puntos importantes de los latinos es la elección de Antonio Villarraigosa como jefe de gobierno en Los Ángeles. Yo creo que “El Zorro” es un ejemplo claro de que si se puede llegar al poder si se actúa de una manera sensata e inteligente.

Dr. Humberto Caspa es Profesor adjunto en la Universidad Estatal de California Long Beach. E-mail: hcletters@yahoo.com

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