January 6, 2006

Jeans con justicia esta navidad

Por Luis Alonso Pérez

En esta navidad millones de personas alrededor del mundo regalaron o recibieron un pantalón de mezclilla, sin saber las condiciones bajo las cuales fueron elaborados.

Hasta hace unos meses Edelmira Rodríguez trabajaba para Lajat, una compañía en la que se fabrican pantalones de mezclilla para la marca Levis, pero desde enero del 2005, sus trabajadores han sufrido una serie de abusos a sus derechos laborales y constitucionales por parte de la empresa.

Los problemas empezaron desde que decidieron formar un sindicato de trabajadores que les permita exigir condiciones dignas de trabajo, su movilización fue reprimida primero con el despido de los organizadores hasta llegar a la represión violenta por parte de la policía y la eventual clausura de la fábrica, lo que desencadenó una larga y lenta batalla legal entre la empresa y los trabajadores por su derecho a la sindicalización.

“Esta es una lucha que comenzó como una violación a nuestro derecho constitucional de trabajar, pero se ha convertido en una lucha por la dignidad” comentó Edelmira Rodríguez.

Inicio del conflicto

Lajat es una compañía con alrededor de 12,000 trabajadores que producen pantalones de mezclilla para grandes compañías incluyendo Levi’s, Mudd o Aeropostale, con plantas de manufactura en las ciudades colindantes de Gómez Palacio y Torreón en los estados de Durango y Coahuila.

Por muchos años los trabajadores de la planta de Gómez Palacio fueron victimas de abusos laborales como bajos salarios, condiciones de trabajo riesgosas y exposición a sustancias tóxicas, así como la falta de pago de horas extra, seguro médico, fondos para el retiro y fondos para la vivienda.

En enero del 2005 los trabajadores, inconformes por sus pésimas condiciones laborales comenzaron a organizarse y formar un sindicato para exigir condiciones dignas de trabajo, pero cuando la compañía se enteró de esta movilización decidió cerrar la planta y llevarse la producción a otra planta a seis millas de distancia en la ciudad de Torreón.

La Coalición Pro Justicia en las Maquiladoras (CJM) entre otras organizaciones, apoyó a los trabajadores de Lajat para convencer a los dueños de la compañía a abrir de nuevo la planta de Gómez Palacio.

La planta fue reabierta, pero los salarios fueron reducidos y los líderes de los trabajadores fueron despedidos e incluidos en una lista negra de trabaja-dores conflictivos que no deben ser contratados en otras empresas.

Los trabajadores entonces, presionaron a la compañía Levi Strauss para lograr que se recontrataran a algunos trabajadores despedidos y poner un alto a las agresiones hacia los trabajadores, pero a la vez comienza a reducir la producción de pantalones y a recortar empleos con el pretexto de que no hay suficiente trabajo.

Al poco tiempo los trabajadores se enteran que la compañía “compró” la afiliación al sindicato nacional de trabajadores CTM (Confederación de Trabajadores de México) y lo reconoce como el sindicato único y oficial, lo que obliga a los trabajadores a exigir el reconocimiento oficial de su sindicato independiente ante la Junta de Conciliación y Arbitraje (JCyA)

De esta forma comienza un largo proceso legal ante la JCyA, en el que se cuestiona la validez del sindicato independiente, se aplazan las fechas de las audiencias e inclusive se celebran audiencias sin dar aviso al abogado de los trabajadores de Lajat.

Después de varios meses de conflicto legal la empresa comienza una serie de actos represivos, despidiendo a varios trabajadores, intentando sobornar a otros y hasta reprimiendo violentamente a los trabajadores dentro de la maquiladora, enviando a policías a golpear y lanzar gas lacrimógeno a hombres y mujeres.

A pesar de los abusos legales, laborales y físicos, los trabajadores de Lajat se mantuvieron firmes en su lucha, lo que llevó a la compañía a cerrar definitivamente la planta de Gómez Palacio en noviembre, sin realizar los pagos de liquidación de sus trabajadores.

Una navidad muy difícil

Desde que la planta de Lajat en Gómez Palacio cerró sus puertas no ha pasado mucho.

Para los trabajadores de Lajat esta fue una navidad muy difícil, de acuerdo con Fernando López Oropeza, Coordinador en Laguna de la Coalición Pro Justicia en las Maquiladoras.

“La empresa y la Junta de Conciliación y Arbitraje apostaron a “ablandar” a los trabajadores en el periodo navideño” dijo López Oropeza.

Esto a través de las ofertas monetarias que la empresa les ofreció a cambio de que se retiren de la demanda laboral. “Solo uno de los trabajadores aceptó el pago porque las ofertas son muy bajas y no cumplen con las necesidades básicas que establece la ley”, agregó.

Según López Oropeza, uno de los factores importantes por los cuales no se ha resuelto el conflicto es porque las autoridades no quieren dejar precedentes legales que indiquen un pago justo en las liquidaciones de trabajadores despedidos de una planta maquiladora.

El único antecedente de una demanda en contra de una maquiladora en Gómez Palacio ocurrió hace más veinte años, con el caso de Confecciones Texas, otra empresa que producía mezclilla en la que los trabajadores fueron reprimidos de manera similar.

El caso no se ganó realmente, se siguió un proceso legal, la empresa cerró su planta y los trabajadores se adjudicaron la maquinaria, pero solo quedó ahí.

“Tanto en lo económico, como en lo sindical, los compañeros están sentando precedentes”, comentó López Oropeza.

Según López Oropeza la empresa no es la única res-ponsable de los abusos que se han cometido, considera que el gobierno del estado también es responsable, ya que es quien designa al director de la Junta de Conciliación y Arbitraje.

También es responsable la CTM por ser cómplice al crear sindicatos “Blancos” con contratos de protección, así como los empresarios de la industria maquiladora de la región.

Cuando se afecta a los trabajadores de la industria maquiladora, no solo se afecta directamente a los miles de trabajadores, sino también a las esposas, esposos, hijos, hijas y demás familiares, haciendo que esta cifra aumente de forma exponencial.

Después de casi un año de conflicto laboral los trabajadores han conservado el espíritu de lucha. Eso es lo que ha mantenido firme a Edelmira “Este conflicto no es individual, son 52 situaciones en una sola. Ver las difíciles situaciones familiares y económicas de mis compañeros es lo que me permite levantarme y seguir adelante. Ellos por mí y yo por ellos”, comentó con orgullo.

“Ya no sólo es el hecho del dinero” exclamó Edelmira “Nos han golpeado y se han burlado tantas veces de nosotros, pero el día en que decidimos decir “no más” nos echaron a la calle. Es nuestro orgullo el que estás herido”.

El problema de uno es problema de todos

“Así como nos han golpeado, así hemos recibido apoyo de las organizaciones”, comentó López Oropeza.

Las organizaciones campesinas, obreras y civiles de la región, mexicanas llevaron al problema a un nivel estatal y las de Estados Unidos lograron hacer presión a Levis para resolver el problema y hacer evidente su responsabilidad en la situación.

Durante el mes de Diciembre miembros de las redes de apoyo a los trabajadores de las maquiladoras en Estados Unidos, llevaron a cabo una campaña nacional llamada “Jeans con justicia esta navidad” que consistió en entregar volantes informativos y tarjetas postales a los clientes de las tiendas Levis en los estados de California, Texas, Illinois, Kansas y Nueva York, con el fin de advertir a los consumidores sobre las condiciones laborales bajo las cuales se elaboraron sus pantalones y de proveer de tarjetas postales a todos aquellos que desearan mostrar su inconformidad por escrito a los directivos de la compañía Levi Strauss.

Para saber más sobre el conflicto de los trabajadores de Lajat o si desea apoyar a la campaña “Jeans con justicia esta navidad” enviando una carta a los ejecutivos de Lajat comuníquese con la Coalición Pro Justicia en las Maquiladoras a cjm_mojeda@igc.org o visite su sitio de Internet www.coalitionforjustice.net

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