January 23, 2004

La vida es una tómbola

Ashton Kutcher juega con las probabilidades en “The Butterfly Effect”

Por Jose Daniel Bort

Mientras veía desenvolverse “el efecto mariposa” en la pantalla, mi mente no podía dejar de escuchar aquella canción de los 60 en donde Mirla Castellanos reclamaba su amor entre luces y color. El efecto me impedía parar de reir, hasta el punto que mi compañero de sala (un crítico de cine mucho más joven de lo que aparenta y con cara de pocos amigos) me miraba para darme la clave de que ya era suficiente con la risita.

La escena podría fácilmente resumir el estado de ánimo de la cinta: te puedes reir, lo puedes tomar muy en serio y depende de tu personalidad el cómo vas a tomarlo. Y ésta es a su vez la personalidad de Ashton Kutcher, un comediante consternado con su propia imagen que no puede aguantar su instinto cómico, por muy serio que aparezca. Y así mismo salió esta película: a veces seria, involuntaria-mente divertida; innecesariamente congruente, incongruente por necesidad.

¿Complicado de entender? La película también lo es. Ashton es Evan Treborn, a quien vemos en diferentes momentos importantes de su vida: a los siete, a los trece y a los veinte. Traumas de pequeño le producen lapsos de memoria en momentos difíciles. Desde los 7, Evan empieza a escribir un diario, que le sirve para revisitar el pasado. Cuando lo hace y trata de manipularlo a su conveniencia, para hacer el “bien”, complica más y más las cosas, hasta el punto que ya no tienen solución.

Hasta ahora suena como otra de esas películas de seudociencia ficción con máquina de tiempo, pero Mariposa es interesante en varios niveles. A pesar de las subidas súbitas en la mezcla de sonido (manipuladoras porque asustan aún cuando la imagen es débil) pululan más veces que una libelula bate sus alas por segundo, los escritores y directores Eric Bress y J. Mackie Gruber cumplen con un inicio sólido. La audiencia queda atrapada desde el principio. El problema es que la cinta da tantas vueltas sobre su propio eje de probabilidades que al final la audiencia queda más mareada que en una tómbola de feria.

Cada vez que Evan regresa al pasado, las cosas empeoran para alguno de sus cuatro personajes principales. Con Evan crecen los hermanos Tommy y Kaileigh (William Lee Scott y Amy Smart) y el gordito Lenny (Elden Henson). De acuerdo a la nueva ida al pasado de la trama, cada uno se lleva la peor parte en algun momento. Esto permite a los actores (y a sus contrapartes a los siete y trece años) para lucirse con escenas radicalmente diferentes unas de otras. El mayor acierto de los directores es lograr que los niños se vean seguros de sí mismos (inclusive cuando dicen líneas de adultos) y los adultos disfrutar de las rocamboleces de la trama. Esto literalmente salva a la película de ser un pastiche.

Kutcher también es el productor ejecutivo de la cinta, lo que significa que movió a todos los intereses para que se alinearan con los necesarios cheques a tiempo. El actor demuestra un compromiso con el trabajo digno de todo el respeto. Su presencia en pantalla es magnética con esa cualidad que tienen algunos actores de ser gustados por la cámara y el público al mismo tiempo. Sus instintos cómicos son inmaculados. El actor debería seguir dejando de no tomarse en serio a sí mismo y explorar todas las posibilidades de su perspicaz personalidad. Seguramente aterrizara entre Jim Carrey y Steve Martin, con un poco de la locura de uno y la inteligencia del otro. El resto del elenco funciona de maravilla, destacándose William Lee Scott y Jesse James compartiendo el personaje de Tommy. El efecto mariposa es un salto adelante entre las películas de su género.

The Butterfly Effect
Con: Ashton Kutcher, Amy Smart, William Lee Scott
Dirigida por: Eric Bress y J. Mackie Gruber
Clasificacion: R
Chiles: 3 de 5

Return to the Frontpage