February 24, 2006

México del Norte
Por Jorge Mújica Murias

Un Muro más

En la historia del mundo, hay Muros y hay paredes. Allá en el 122 después de Cristo, el emperador romano Adriano hizo construir el muro que lleva su nombre, en Britania, para defenderse de los Pictos. Londres tiene uno, para defender los puertos del Río Tamesis en el Siglo XIII, y en Escocia está el Muro de Antonino, otro romano dedicado a marcar fronteras. Es más, el Offa’s Dyke divide completamente a Inglaterra y Wales.

En Francia está el Muro del Atlántico, en Roma los Muros Aurelianos, el Muro Danevirke en Dinamarca, y por supuesto las célebres Murallas del Kremlin en Moscú. Grecia está llena de Muros: ahí están los Muros de Falerón, afuerita de Atenas, el Muro del Pireo y el de Temístocles. Alemania no se queda atrás, con el Muro Rhaetian Limes, y hasta la pacífica Suiza tiene sus Muros de Basel, que rodean la ciudad.

Asia y Africa están plagadas de Muros, desde el de Anastasio en Turquía, hasta el de Constatinopla, pasando por supuesto por la Muralla China y la Gran Muralla de Gorgan en Irán. Por no ser menos, Ucrania tiene el Muro de la Serpiente, y no se queda atrás el Muro de los Lamentos en Jerusalén, sin contar los míticos Muros de Jericó, y el Muro de Marruecos, que separa este país del Sahara Occidental.

En Perú está el Muro de la ciudad de Lima, y en México del Sur, Hernán Cortés construyó un muro para separar sus propiedades en Coyoacán de las de Diego de Alvarado. Ese aún existe y ahora divide las delegaciones de Coyoacán y Alvaro Obregón.

Hay Muros infames, y Muros poéticos. En Praga está el Muro de Lennon, donde los fanáticos del Beatle le ponen poemas desde hace dos décadas, y en cambio en París está el Muro de los Comunes, donde 147 combatientes de la Comuna de París, primer experimento socialista en la historia moderna en 1871, fueron fusilados y arrojados a una fosa común. Hace contraste con el Muro de Beijing, que sirvió de “foro de la democracia” durante el movimiento de opinión en China durante 1978-79, y se llenó de críticas contra el régimen sin que fusilaran a nadie.

... el de la Imbecilidad

Belfast, en Irlanda del Norte, tiene sus Muros, llamados “líneas de paz”, que según la versión oficial sirven para “prevenir la violencia entre protestantes y católicos”, y en Zihuatanejo, en la Playa de Las Gatas, todavía quedan restos de la muralla submarina que construyó el Rey Tanganxoan II, conocido por los Tarascos como Emperador Tzitzipandácuri, para hacer una alberquita para que sus docenas de esposas se bañaran con calma en el mar.

Entre los infames está, por supuesto, el Muro de Berlín, que rodeaba a los sectores inglés, francés y estadounidense dentro de la capital de Alemania Democrática. Y entre los Muros absurdos, están la Línea Molotov, fortificación que valió sorbete entre la Unión Soviética y Alemania en 1941, porque ni siquiera estaba terminada cuando los nazis la invadieron, y la Línea Maginot en Francia, de mala fama porque es una línea de concreto con obstáculos para tanques de guerra y fortificaciones, construida en la frontera para “ganar tiempo” y evitar la invasión germana. Digo de mala fama porque los alemanes ni siquiera la pelaron. Le dieron la vuelta y en cinco días invadieron Francia en 1940.

Uno de los Muros modernos más absurdos es el de Sharon, construido para “proteger” a los colonos de Israel de los “terroristas” palestinos, y es absurdo porque el mismo Sharon fue el que al final desalojó a sus colonos. Y China tiene otra muralla, en la calle Chung Ying, donde una banqueta le pertenece a Hong Kong y la otra a China Popular. Es absurda porque todo Hong Kong pertenece a China, pero se administra autónomamente, y la calle Chung Ying tiene incluso aduanas. Miles de trabajadores la cruzan todos los días, porque viven de un lado y trabajan del otro.

Y a final de cuentas, habrá el muro de Sensenbrenner. Como el Molotov, el Maginot y el de Berlín, no servirá de mucho. Y ni a nombre histórico va a llegar. No será ni de la Infamia ni del Racismo, será, igual que los demás en la historia, la Pared de la Imbecilidad.

Contacto Murias at mexicodelnorte@yahoo.com.mx

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