February 23, 2001


Juan Pablo II Envía Regalo a Sanguinario Guerrillero "Tirofijo"

BOGOTÁ — La noticia de que S.S. Juan Pablo II envió de regalo un "medallón de paz" a Manuel Marulanda, alias "Tirofijo", jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), está produciendo conmoción en innumerables católicos colombianos que tienen la certeza de que el comunismo, doctrina que inspira a la sangrienta narco-guerrilla, continúa siendo "intrínsecamente perverso", que "no se puede admitir que colaboren con el comunismo en terreno alguno los que quieren salvar de la ruina a la civilización cristiana" (cfr. Pio XI, Encíclica "Divini Redemptoris") y que no puede existir ni "reconciliación" ni "acuerdo entre la luz y las tinieblas, entre Cristo y Belial" (San Pio X, Encíclica "Communium Rerum").

La noticia fue dada por Primera Página, de Bogotá (edición Internet), que añadió que el medallón, con las imágenes del Papa y de San Pablo y una inscripción en latín en la que se lee "En la Verdad está la Paz", fue entregado al jefe guerrillero por el presidente colombiano Andrés Pastrana, a pedido del propio Pontífice. Primera Página confirmó esta información a Destaque Internacional (DI) a través de e-mail (ver más abajo el referido e-mail y el texto de la noticia).

Según encuestas recientes, más del 80% de los colombianos se manifestó contrario a que el presidente Pastrana renovase el uso, por parte de las narco-guerrillas, de una estratégica zona de 42 mil kilómetros cuadrados, del tamaño de Suiza, donde se efectúan las llamadas "conversaciones de paz", pues esta concesión sirvió para fortalecer a los guerrilleros comunistas alentados desde Cuba.

El arzobispo de Cali, Mons. Isaías Duarte Cansino, ha denunciado que a las guerrillas de las FARC y del ELN no les interesa ni la paz ni la justicia: son "hordas de sanguinarios fratricidas", "que no están haciendo una guerra justa sino repitiendo la barbarie de las épocas más oscuras de la historia humana" y que lo único que hacen al pueblo colombiano es "ultrajarlo, humillarlo y destruirlo a través del secuestro, la violencia en todas sus formas y la muerte" . El arzobispo de Bogotá, Mons. Pedro Rubiano, recién nombrado Cardenal, aseveró que la guerrilla efectúa "acciones diabólicas que hay que parar de inmediato" . Y el obispo de Villavicencio, Mons. Alfonso Cabezas, afirmó que la llamada "zona de distensión" en poder de las guerrillas FARC son un "campo de concentración".

Resta saber cómo interpretar el gesto del Pontífice a la vista de dichos antecedentes. La desconfianza de importantes eclesiásticos colombianos y de la mayoría de la población en relación a las guerrillas se vió confirmada también por lo ocurrido en el reciente Foro Social Mundial (FSM), efectuado en Porto Alegre, Brasil. Allí quedó claro que existe una máquina revolucionaria dispuesta a subvertir al continente latinoamericano y llevarlo al comunismo, en la cual Cuba comunista y las FARC ocupan un papel destacado. El delegado de las FARC Javier Cifuentes hizo en Porto Alegre un llamado a luchar para "la construcción del único régimen reservado a llevar la felicidad humana, cual es el socialismo"y afirmó que "las FARC están completamente seguras de que el siglo 21 es el siglo del socialismo, es el siglo de América Latina".

Por su parte, el sacerdote de las FARC P. Oliverio Medina, también presente en el FSM, añadió que Cuba comunista constituye "la prueba de que el capitalismo no es la panacea para la humanidad, y sí lo es el socialismo. Cuba es como una hermana que brilla con luz propia, lo digo porque viví en Cuba".

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