February 17, 2006

¿Qué función tiene el amor?

Por: Doctora Luz

“El aire es necesario para respirar.
Respirar, imprescindible para vivir.
Más importante que el aire es el amor.
Y aunque el amor te ahogue a veces,
ama, pues vivir sin amor es vivir muerto.”
Anónimo

A través de mis años escolares, la palabra “amor” ha sido el blanco de una serie de debates: están las personas que creen fielmente en la existencia del amor; y en contrapartida, están aquellas que definitivamente niegan la presencia de este sentimiento.

Pero, a pesar de dichas controversias y opiniones encontradas, las investigaciones científicas concluyen en la teoría de que el amor causa cambios fisiológicos. El campo magnético MRI (escáner que convoca las señales magnéticas de los átomos de oxígeno en el flujo sanguíneo) y los estudios de orina nos brindan información acerca de la cantidad de hormonas, desarrollo de neuronas y flujo sanguíneo que existen en nuestro cerebro.

Cuando un bebé nace prematuro y la mamá lo acaricia (masajea) y le habla cuando éste permanece en la incubadora, su hijo sana mucho más rápido que cualquier otro bebé que no haya sido acariciado. Los bebés y niños que viven en los orfanatorios desarrollan menos neuronas en el cerebro, lo cual produce niños con menos capacidad de aprender; son retraídos, son propensos a adquirir más enfermedades, etc.

El MRI demuestra flujo sanguíneo en todo el cerebro cuando una mamá acaricia a su bebé y le demuestra cariño. Una investigación dirigida por Seth Pollak en la Universidad de Wisconsin demostró que niños de orfanatorios de Rumania y Rusia que fueron adoptados en los Estados Unidos producen dos hormonas: oxytocina y vasopresina en diferentes patrones en comparación a los niños que han sido criados en una familia. Algo muy interesante encontró Pollack: cuando una mamá convive y acaricia a su hijo los niveles de oxytocina suben más; sin embargo, niños que viven en orfanatorios —y aun siendo adoptados— los niveles de oxytocina no culminan como los hijos criados en un hogar sano.

Lo anterior nos indica que, recibir expresiones de amor por los padres hacia los hijos, desarrolla un ser más sano (sistema inmunológico más fuerte), inteligente (más neuronas) y que se adaptará mejor en la vida (niveles altos de oxytocina y vasopresina).

Encuestas indican que los adolescentes desean que sus papás les expresen palabras de aceptación y cariño: “Estoy orgulloso de ti”, “yo sé que tú puedes”, “poco a poco lo lograrás”, “te quiero, hijo(a)”. Parejas que viven en un ambiente sano tienen menos accidentes, viven más, no sufren de tanta depresión o problemas físicos.

Nuestro gran psicólogo mexicano Horacio Jaramillo Loya, nos explica acerca del amor: “Cuando el amor se acaba, se pierde el imán que jala a la vida. Nos convertimos en personas sin peso, sin orientación y sin mayor futuro. Por eso digo y reafirmo que la única necesidad es la del amor que sale de nosotros: el que damos, el que proyectamos hacia fuera…”. Cuando uno realmente ama se libera de miedos. El amor puro no distingue, disfruta el dar, se vive en armonía con el universo, y se aprende a respetar lo bueno y lo malo.

Como podemos ver, la ciencia nos demuestra que el amor se aprende en casa. Que cuando acariciamos a nuestros hijos estamos desarrollando la composición del cerebro y hormonas y además estamos criando hijos que se van a poder desenvolver mejor en nuestra sociedad.

Así que este febrero de 2006 empecemos a ser más cariñosos, tanto con nosotros mismos como con nuestra familia y con nuestro ambiente.

Se pueden comunicar con Luz María Villanueva González MA, PhD, VCS Seminars (619) 434-7779 vcsseminars@yahoo.com

You can contact Luz María Villanueva González M.A., Ph.D., at VCS Seminars (619) 434-7779 vcsseminars@yahoo.com

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