February 13, 2004

Reimaginando el cine, para Adultos

The Dreamers funciona con la clasificación NC-17

By Jose Daniel Bort

Llegando apropiadamente a las carteleras justo después de la hipócrita revolución moralista sobre lo acontecido en la mitad del “Super Bowl”, Los Soñadores de Bertolucci es una honesta y sincera depicción del despertar de la sexualidad de un joven americano en el París de 1968. Ganó la clasificación NC-17 por las escenas gráficas de sexo en su contenido y por primeros planos de genitalia masculina y femenina.

La decisión de no cortar estas escenas y mantener la clasificación por parte de Fox Searchlight, su distribuidor, es correcta. La película sufriría en su contenido seriamente si se cortara. Los niños no deben ver esta película, pero eso no significa que adultos (con la suficiente madurez) no pueden disfrutar de material destinado a discutir temas que les compete. Si se aplicara las mismas reglas a la violencia, estaríamos mejor inclusive.


Michael Pitt, Eva Green y Louis Garrel en Los Soñadores de Bertolucci.

Los problemas de la película son de otra naturaleza. El eterno provocateur, Bertolucci no es extraño a controversia. Su “Último Tango en París” es una obra maestra que generó polémica durante toda la década de los 70. La nueva “The Dreamers” comienza apuntando en esa dirección y se pierde en la marisma de sus temas no profundizados. Sin embargo, muchas de sus imágenes son tan hermosas que merecen una vista por el ojo de la cerradura.

Michael Pitt es Matthew, un joven estudiante de intercambio proveniente de San Diego cautivado por el cine. Matt no tiene muchos amigos hasta que conoce a Isabelle (Eva Green) y a su hermano Theo (Louis Garrel, hijo del director Phillipe y nieto del actor Maurice Garrel). Estos le enseñan un poco de la hospitalidad europea y lo invitan a quedarse en su casa por un mes mientras sus padres están de vacaciones. Es aquí donde empieza la diversión.

Tres cinéfilos empedernidos, se retan a si mismos tratando de emular las acciones de sus ídolos en celuloide en las calles del París enfebrecido por aquel famoso verano del ‘68. Cuando no pueden responder a las referencias cinematográficas con que se retan (interconectadas con las escenas actuales de las películas nombradas, lo que produce un efecto alucinante, un sueño viviente), los tres se prestan a penitencias cada vez más atrevidas, hasta el punto en que lo inevitable sucede.

Aquí radica el problema mayor de la película. Bertolucci diluye el contenido una vez que ha picado la curiosidad del espectador al máximo. ¿Cuál es la agenda de estos hermanos que sugieren estar demasiado cercanos?, ¿Cómo reaccionarán a los avances de Matthew?, ¿Hasta dónde llegará él con su teoría de la no violencia, enfatizada durante la primera parte? Las respuestas a estas preguntas dejan mucho que desear.

Un detalle en particular es fascinante. La relación entre Matthew y Theo es sumamente parecida a los personajes de Robert de Niro y Gerard Depardieu en Novecento, y su irresolución es paralela. Es impresionante como los miedos y temores de los creadores se subliman una y otra vez. Es una gran lección cinematográfica.

Sin embargo, las escenas de apertura en la cinemateca francesa viendo el clasico “Shock corridor”, la discusiones sobre Garbo y la imitacion de su reina Cristina por parte de Isabelle, la masturbación de Theo sobre un afiche de la andrógina Dietrich en “Blue Angel”, las discusiones entre franceses y americanos sobre el talento del director Nicholas Ray y el cómico Jerry Lewis (adoración eterna de los franceses), son el trabajo de un genio.

Bertolucci ha hecho cuatro obras maestras (1900, El conformista, El último tango y El último Emperador). Sus soñadores pueden no llegar a estar en esta distinción, pero los destellos del genio creador de este influyente director se aprecian por doquier en esta película.

The Dreamers
Con: Eva Green, Michael Pitt, Louis Garrel
Dirigida por: Bernardo Bertolucci
Clasificación: NC-17 (no apta para menores de 17)
Chiles: 4 de 5

Return to the Frontpage