February 11, 2005

Hitch es lo que intentan hacer, sin éxito

El nuevo vehículo de Will Smith no tiene ni pies ni cabeza

Por Jose Daniel Bort

Realmente intenté que me gustara la nueva película de Will Smith, con todas mis fuerzas. El hombre es sinceramente carismático, su presencia llena la pantalla en toda su inmensidad con una naturalidad incomparable en Hollywood hoy en día. Si se combina con la maravillosa presencia de Eva Mendes, una de las actrices más humanas trabajando en películas de envergadura de hoy en día, mi disposición hacia la peli es todavía mayor a que la considere como la opción indicada para este día de San Valentín.

Pero es un desastre. Con momentos ingeniosos y excesos de vitalidad pero con serios problemas de sobreactuación y una lógica que quedó perdida en la sala de edición. A mitad de Hitch uno se pregunta: ¿Pero qué mosca le picó a ésta gente? ¿Por qué cambiaron tan de repente y sin ningún sentido? Pregúnteselo a su director Andy Tennant.

Hitch es una parábola sobre el conocedor incapaz de aplicar sus conocimientos en si mismo. Asumir esta premisa en el juego del amor es flirtear con la perfecta comedia romántica. Alex “Hitch”ings tiene un estilo de vida exuberante ya que su trabajo como “consultant” se lo permite. Lo que sucede es que tan solo unos cuantos privilegiados conocen las verdaderas inclinaciones de este hombre de negocios.

Ni tan siquiera para Sara, el objeto de su afecto, quien además es la jefe de la página de chismes de la copia del New York Post en Nueva York, el “Standard”. La necesidad de conseguir la verdad de Sara bajo las más sórdidas circunstancias (día a día del editor de chismes) hace a Sara un ser contradictorio y complicado. Al combinarse con este “doctor de citas”, que ayuda a los demás a conseguir a la mujer de sus sueños, el resultado puede resultar explosivo.

Al menos esto es lo que intenta decir Hitch, el problema es que en esta historia nunca sucede, o por lo menos en el montaje de la edición cuadrado por los editores Troy Takaki y Tracey Wardmore-Smith (cuando ya hay dos editores, el asunto huele a quemado). En efecto, la transición entre “Hitch” el cupido buenazo poseedor de todos los secretos del enamoramiento y el malvado confabulador de seducciones a mujeres indefensas es, sencillamente, inexistente.

Lo que implica la búsqueda interminable de un final que nunca acaba. La película tiene al menos tres desenlaces, todos diferentes unos de otros pero puestos uno detrás del otro para confundir mas al espectador. Los pobres actores se ven perdidos en sus viajes internos como personajes, pasando de la rabia al cariño en un abrir de ojos. Estoy seguro que la historia tuvo sentido alguna vez, pero no definitivamente en la versión que se presentará en carteleras este fin de semana en frente del espectador.

Aun se pudiera argumentar que la mera presencia de Smith vale la pena el precio de entrada. Y por un segundo casi se podría argumentar con eficiencia. Pero una vez que carisma y el charm del actor, más que comprobado, se desgasta en las incongruencias de la historia, el espectador tan solo pide que termine de una buena vez. El resto del elenco está a merced de las mismas incongruencias y de la imperiosa necesidad del director de ésta comedia en hacer divertir de la forma más exagerada posible. Un fracaso rotundo donde debería haber reinado un home run con las bases llenas de comedia del día de los enamorados.

Hitch
Con: Will Smith, Eva Mendes
Dirigida por: Andy Tennant.
Clasificación: PG-13
Chiles: 2 de 5.

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