February 10, 2006

Ely Guerra: Mujer Americana

Por: James Klein

Ely Guerra, la cantante mexicana, acaba de terminar una gira en los Estados Unidos. Apareciendo con sólo su guitarra, el desempeño de Guerra personificó toda la fuerza, la pasión, el dolor, y la esperanza de las mujeres de todos las Américas, al norte, al sur, y central. En 2005, su más último disco, Sweet & Sour, Hot y Spicy, fue nombrado para un Grammy latino. Pero este éxito se ganó duramente y fue merecido bien.

El periodista especializado en reportajes relacionados con la música, James Klein, se encontró con Ely Guerra en Nueva York y habló acerca de su carrera en la música, sus discos y las elecciones difíciles requeridas a permanecer verdaderas en su visión.

Ely Guerra nació en la ciudad de Monterrey, Mexico pero se fue a Guadalajara. La música fue su pasión desde una edad muy temprana. “He estado escribiendo canciones desde que tenía nueve años” comenta. A sus canciones les integró su influencia de sus padres como el sonido brasileño del bossa nova y la samba, y músico Cubano. Había influencias más modernas como la banda Depeche Mode. Entonces, ella estudió en los Estados Unidos en la escuela de artes The Evergreen State College, en Olimpia, Washington dónde ella oyó bandas americanas como Nirvana.

En 1992, grabó su primer disco, llamado “Ely Guerra”. Para su segundo álbum en 1997, Ely lanzó “Pa’ morirse de amor”, que incluye sus canciones “Ángel de fuego” y “Peligro”. Este segundo disco fue recibido bien y le dio la oportunidad de participar en la gira de rockeras llamada “De diva voz” al lado de otras mexicanas: Julieta Venegas y Aurora y La Academia. La compañía dio a la gira su nombre pero no me gusta”. Guerra dice “Lo que nosotros hacíamos no estaba cerca de lo que es una diva, nosotros sólo quisimos ser conocidos por la música”.

En 1999, Guerra lanzó su tercer y más maduro álbum, Lotofire, que fue hecho durante seis meses de trabajo en Nueva York junto al productor Andrés Levin. La mayoría de sus composiciones pueden describirse como una mezcla de sus raíces mexicanas con la trova cubana y la música brasileña, todo ello aderezado por una impresionante capacidad vocal, sumamente directa y plena de contenidos inteligentes que, entre otras cosas, dignifican con un gran carácter el trabajo de la mujer.

Desgraciadamente, la compañía no entendió el mensaje del disco y no dio lo suficiente. Ellos pidieron que Guerra abandonara el disco y el comienzo otra vez. “Yo no podría renunciar a mi voz” Guerra dice. Durante cinco años Guerra viajó y promovió Lotofire sólo. Tomó tres años para lanzar el disco en los Estados Unidos. Sin embargo, venció la resistencia y el disco llegó a ser un éxito.

Finalmente, con apoyo de la administración nueva de EMI México, Guerra fue capaz de lanzar su disco adelante, “Sweet & Sour, Hot y Spicy”, y experimentar con nuevos sonidos y proyecciones musicales. El disco se llena por todos lados de emociones de Ely: en un lado Sweet y Sour de la melancolía, ternura y ardiente sensualidad, y, por el otro lado, Hot y spicy, que muestra el lado seductor del amor. Este disco contó con la colaboración de cinco destacados músicos: Toy Hernández, Sacha Triujeque, Daniel Goldaracena,Thom Russo y Emmanuel del Real. La banda de Ely, a la que denomina cariñosamente “Los Elysguerras”, la forman Hernán Hecht (batería), Ezequiel Jaime Netri (bajo), Nicolás Santella (teclados) y Pancho Lelo de Larrea (guitarra).

En concierto, Ely relató sobre su viaje reciente a Ecuador. Inicialmente, su temor la mantuvo de la oportunidad de nadar con tiburones. Sin embargo, ella se dio cuenta de que cada mujer no tiene la elección para encarar su temor y se adelanta. “Entré al agua como un acto de solidaridad y una expresión del poder de mujeres por todas partes” Guerra concluyó.

La voz de Ely Guerra, su música y la exposición de su carrera en que las mujeres no podrían tener a una mejor campeona.

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