February 10, 2006

Otra Vez Conflicto Cuba-USA-Mexico

No se trata de un triángulo amoroso al estilo de las películas francesas tradicionales, sinó de un nuevo conflicto que afecta las precarias relaciones entre los tres países.

Eduardo Stanley
New America Media


El viernes 3 de febrero, empresarios norteamericanos se reunieron con una delegación cubana para discutir temas energéticos. Pero el encuentro duró poco pues la administración del elegante hotel María Isabel Sheraton, ubicado sobre el Paseo en el centro de la capital mexicana, expulsó a los repre-sentantes cubanos por presiones de Washington.

Según autoridades norteameri-canas, el Departamento del Tesoro solamente aplicó la llamada ley Helms-Burton de 1996 que en-dureció el embargo comercial de 1962 de Estados Unidos contra la isla. La mencionada ley penaliza a toda empresa que realice actividades comerciales con Cuba.

Apenas se conoció el incidente, las reacciones en México no se hicieron esperar. El gobierno dijo cautelosamente que se estudiaría el caso para determinar si Estados Unidos violó la soberanía al exigir a una empresa que aplique una ley norte-americana. Críticos, activistas, periodistas y grupos políticos se expresaron de manera explícita y en su mayoría no dejan dudas de que censuran no sólo a Washington sinó también al gobierno de Fox por su debilidad frente a Estados Unidos.

Ante las críticas, el presidente Fox declaró que bajo ningún aspecto permitirá que se lesionen las relaciones con el vecino del norte. Su Secretario de Relaciones Exteriores, Luis Ernesto Derbez, aseguró que no existió violación a la soberanía de México y que sólo se aplicarían multa a la empresa que administra el Sheraton. Pero en Washington, las autoridades norteamericanas dijeron que sus leyes deben aplicarse donde sea—es decir, Washington proclama extraterritoriedad (o universalidad) de sus leyes.

Pero para críticos como el reconocido periodista Raymundo Riva Palacio, la actitud del gobierno mexicano es lamentable y tiene claros antecedentes. “El gobierno más burdamente pro-norteamericano que ha tenido México en décadas, luce tan pusilánime como sorprendido. ¿Cómo sancionar a un hotel cuya matriz es estadunidense sin que el gobierno del presidente George W. Bush lo tome como una afrenta?”, escribe Riva Palacio en su columna aparecida en periódico El Sur, de Acapulco, el miércoles 8 de febrero.

El periodista hace un recuento de la injerencia norte-americana en México. Desde cómo Washington manipula a funcionarios de alto rango hasta los sobornos pagados a agentes de seguridad y policía para que entreguen información a la CIA antes que a sus jefes. La misma agencia, según el periodista mexicano, también influía a determinados periódicos y sobornaba a periodistas, fue responsable del asesinato de un diplomático soviético en México y fi-nanciaba organizaciones de derecha para que atacaran a similares liberales.

Según Riva Palacio, el hotel Sheraton fue desde hace tiempo el centro de operaciones de la CIA en México. Y por lo visto sigue siendo. Y denuncia la doble moral mexicana en su relación con Cuba. México fue el único país latinoamericano que no acató la orden de Washington para que todos los paises del continente rompieran relaciones diplomáticas con la isla en 1964, pero según el citado periodista, no fue un acto de soberanía como lo afirmaban los gobiernos mexicanos, sino un acuerdo con Washington ya que entonces México se convirtió en el centro del espionaje y actividades secretas contra el gobierno de Fidel Castro.

Esta “farsa”, como la llama Riva Palacio, dejó de serlo cuando al inicio del gobierno de Vicente Fox, su ahora ex canciller, Jorge Castañeda, llegó a extremos de obediencia servil con Washington en su obsesión anticubana.

“Lo más importante de Fox es que la genuflexión dejó de hacerla en secreto y lo hace ahora a ojos de todos”, concluye Riva Palacio al resumir este nuevo conflicto con Cuba.

La naturaleza de esta relación viciosa está reflejada por el humorista latino Lalo Alcaráz, quien en un cartón imitación de un poster de la película “Brokeborder Mountain” (que trata de la relación homosexual de dos vaqueros), el vaquero Bush dice “Vicente Fox, porqué no puedo romper contigo?” y el vaquero Fox le responde, “No sé Jorge, mi amor” (Publicado en Noticiero Semanal, Febrero 3, 2006, página 4). El sarcasmo está orientado al tema migratorio, donde el presidente mexicano también terminó capitulando frente a las propuestas unilaterales de la Casa Blanca.

Y Cuba? Si bien protestó por la expulsión de sus funcionarios del hotel Sharaton, parece mantenerse calmada. Según reportes periodísticos, La Habana prefiere que el tema no afecte al actual candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, del Partido de la Revolución Democrática, y a quien muchos quieren hacer aparecer como “izquierdista” para alejar potenciales simpatizantes.

Más allá de las especulaciones políticas, este conflicto político-diplomático parece afectará aún más la desteñida imagen de Fox, cuya política de relaciones exteriores parece de caricatura.

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