February 6, 2004

Creando Conciencia, un tabú a la vez

Cristina Pérez, ‘La juez de la familia’, revela su lado humano

Por Jose Daniel Bort

Sofisticada. Es la primera impresión que se recibe de su abundante cabellera rubia, facciones cortantes e impresionante delgadez, a pesar de que dió a luz apenas seis meses atrás. Su programa “La corte de familia” es transmitido por la cadena telemundo en las tardes de lunes a viernes. La juez sabe que “La corte...” es televisión y, por ende, entretenimiento. Pero la juez aprovecha esta plataforma para hablar sobre los temas que le interesan.

“Trato de exponer ideas que son difíciles para nuestra audiencia. Temas que por su contenido generalmente no son discutidos, por convenciones sociales, machismo o creencias religiosas. Inseminación artificial, violencia doméstica, divorcio. La lista es extensa”.

Cristina se prepara efusivamente para cada caso que presenta. Esta rigurosidad la aprendió de su familia, con quien viajó extensivamente en su niñez y descubrió la vida independiente. El objetivo de la mujer independiente, curada de machismo, es algo por lo que Cristina lucha todos los días.

“En muchos casos he visto cómo la mujer se queda calladita, sin decir nada, esperando ser igual a el hombre que no la ve así. Ellas aguantan en silencio y cuando vienen al programa explotan”, recalcó Cristina.

Uno de sus mayores orgullos lo recibió de una televidente, a la que conoció en la cafetería al lado de su oficina. Ella se le acercó y le agradeció por cambiar su vida.

“Ella me dijo: ‘yo no sabía que estaba siendo abusada por más de veinte años hasta que ví su programa. Yo presentía que mi matrimonio no era bueno, pero tan solo entendí que tenía una vía de escape al ver y confrontar mi caso con el de otros. Ahora soy una feliz divorciada, con un novio nuevo que me respeta y feliz de poder dar el ejemplo que quiero a mi hija’. Me rompió el corazon” dijo Pérez, emocionada.

El proceso de selección de los casos pasa por varias manos. Perez se apoya en un equipo de producción que escoje los casos más interesantes y “televisivos”. Luego de este filtro, muchas veces Cristina consulta con su esposo Cristopher González, quien es también su compañero en la firma de abogados “Pérez González”, especialistas en inmigración.

“Cristopher y yo tenemos mucho en común. Los dos estudiamos en Guadalajara, y vinimos aquí para darle un futuro mejor a nuestra hija. Muchas veces, después de un día de trabajo, yo lo atiendo en la casa de la misma forma en que me enseñó mi mamá. Pero otras veces él lo hace, sin rechistar”, exclamó Cristina.

El trabajo no termina ahí.

Además de su programa en la televisión, Pérez es la presidente de la asociación de abogados mexico-americana y es un activo miembro de asociación de abogados de inmigración Americana. A través de esta fundación, la abogada participa activa-mente en campañas de educación sobre como recibir la residencia y la ciudadanía en los Estados Unidos.

“Hay todavía mucho trabajo por hacer. La ley cambia todo el tiempo y es necesario mantener a la población latina informada de cómo puede protegerse y aprovechar estos cambios”, dijo Pérez.

Además de su apretada agenda de trabajo, Cristina balancea su vida con el cuidado de su hija Sofía Daniela, de apenas seis meses.

“Antes me gustaba leer. Ahora solo tengo tiempo para mi hija. Me gusta cocinar, pero sólo puedo hacer cosas sencillitas cuando llego a la casa. Las ensaladas me quedan muy bien. También me gusta sazonar. Ese es el secreto de la buena cocina”, afirmó Pérez.

¿El secreto de su éxito? La comunicación continua y permanente con las personas a su alrededor. De hecho, este es su principal consejo a los que quieren participar en su programa.

“Es tan difícil escuchar. La gran mayoría de las cortes estaríamos sin trabajo si existiera la posibilidad de que las parejas pudieran dejar sus egos y odios a un lado, y calmadamente, pudieran es-cuchar sus necesidades. Sería fabuloso”, exclamó Pérez.

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