February 4, 2005

Diputado Migrante Asume Puesto en Michoacán

Parte 2 de 3

El pasado 14 de enero asumió el primer representante de los michoacanos residentes en Estados Unidos a la legislatura local. El gobierno estatal parece comprometido en el desarrollo económico y en facilitar la participación política migrante.

Por Eduardo Stanley


Morelia, Michoacán (México) —Jesús Martínez Saldaña decidió dejar su carrera docente en la Universidad Estatal de Fresno por algo incierto como es la actividad política en México. Propuesto por organizaciones de michoacanos a lo largo de Estados Unidos, Martínez aceptó la iniciativa del Partido de la Revolución Democrática (PRD) de Michoacán para ser incluido como candidato plurinominal en las elecciones legislativas de noviembre 2004.

Martínez, un migrante michoacano que llegó a California a los 9 años, decidió así regresar a su tierra representando a sus paisanos. Este cambio radical no está excento de riesgos. Y de presiones. Porque es mucho lo que se espera de él, a ambos lados de la frontera.


El gobernador Lázaro Cárdenas durante la entrevista.

En este proceso de regreso al lugar donde nació, Martínez no está solo. Muchos migrantes deciden regresar voluntariamente a sus estados y emprender una nueva vida. No debe sorprender, entonces, que en Morelia, bella capital de Michoacán, el viajero se encuentre con jóvenes trabajadores que hablan excelente inglés. Y de este regreso a la tierra paterna —o materna — también participan varios legisladores y funcionarios estatales.

“En la Legislatura actual hay otros cinco representantes del PRD que también fueron migrantes en Estados Unidos, especialmente en California”, dijo el gobernador de Michoacán, Lázaro Cárdenas Batel en entrevista exclusiva. “En total, un 38 por ciento de los alcaldes y otros fucionarios regionales fueron migrantes”.

Cárdenas Batel, de 40 años, llegó al gobierno hace tres años con su partido, el PRD, etiquetado de “izquierdista”. Sin embargo, estas categorías podrían ser engañosas. “Mi gobierno podría ser considerado de izquierda porque busca la equidad social, la igualdad de acceso a la educación y al empleo”, dijo. Y agregó de inmediato que para lograr una mejora económica se requiere de la inversión privada. “El estado debe garantizar esas inversiones en forma responsable sin descuidar el bienestar social y crear infraestructura”. Cárdenas Batel agrega que, en todo caso, el suyo es un gobierno “de izquierda moderna, no estatista y que busca un balance que facilite el desarrollo económico del estado”.

Esta preocupación social parece una cuestión familiar, ya que Cárdenas Batel es hijo de Cuahutémoc Cárdenas (nacido en 1934), fundador del PRD y nieto del legendario General Lázaro Cárdenas (1895-1970).

La migración genera un amplio mercado de productos regionales, que sumado al deseo empresarial de algunos emigrados, contribuyen a solidificar la relación socio-económica binacional. “La participación de la comunidad migrante en este desarrollo es fundamental”, afirmó el gobernador. Y agregó que su gobierno busca transformar parte de las remesas económicas en inversiones productivas. Los michoacanos envían más de 1.5 billones anualmente a sus hogares.

Por ejemplo, en el municipio de Zamora se está desarrollando un proyecto agropecuario —hortalizas y leche de cabra— y una pequeña fábrica de bocinas. En Tierra Caliente existe otro proyecto agrícola. Ambos se iniciaron con inversiones de michoacanos migrantes y cuentan con el apoyo del gobierno. Asimismo existen otros proyectos de pequeña industria encabezados también por migrantes y que incluyen a sus familias aquí.

La participación económica conlleva participación política. “México se equivocaría si no abre sus puertas a una mayor participación política de nuestra comunidad en el extranjero”, dice Cárdenas Batel, refiriéndose al derecho al voto de los emigrados. Se estima que 2.5 millones de michoacanos y 11 millones de mexicanos en general viven en Estados Unidos.

La anterior legislatura estatal “congeló” en 2004 la propuesta del PRD del voto de los michoacanos en el exterior. “Ningún partido político se animaría hoy a desconocer este derecho, por eso la oposición no rechazó la propuesta, la dejó a un lado sin discutirla”, comentó desilucionado Cárdenas Batel. “Creo que la presencia de Jesús Martínez será muy importante como elemento catalizador en este sentido”.

El gobernador no oculta su esperanza que el representante de los michoacanos de Estados Unidos pueda liderar el debate migratorio en la legislatura, estableciendo consensos con otros legisladores, ya que ningún partido tiene mayoría absoluta. De los 40 legisladores, 17 pertenecen al PRD, 15 al Partido de la Revolución Institucional (PRI), seis al Partido de Acción Nacional (PAN), y uno para cada uno de los partidos del Trabajo (PT) y Verde Ecologista (PVEM). La edad promedio de los representantes es 41.1 años‹de 24 a 66 años de edad. Sólo siete son mujeres y en total, 15 llegaron por medio del voto proporcional o plurinomi-nal.

El gobierno de Cárdenas Batel, según algunos críticos, ha realizado demasiadas concesiones políticas a la oposición y hasta “heredó” fuertes conflictos sociales y deudas contraidas por la anterior administración del PRI. El viernes 14 de enero, durante la toma de protesta de los nuevos legisladores, una gigantesca manisfestación pública de miles de personas les dieron una inesperada bienvenida.

La marcha, organizada por “Antorcha Campesina”, exigía desde la propiedad de tierras tomadas hasta reinstalación de maestros de una escuela de donde fueron expulsados. “Antorcha Campesina fue creada a mediados de los 80s por Salinas de Gortari inicialmente para presionar a la oposición interna del PRI, luego devino un monstruo de mil cabezas, pero siempre bajo la tutela del PRI”, explicó José Luis González Carrillo, activista michoacano.

Para Jesús Martínez, la marcha es una expresión de la vida política de México. Para quien cambió la tranquilidad del aula por la política, esta actitud es alentadora.

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