December 31, 2003

El monstruo dentro de nosotros

Charlize Theron departe de su usual trabajo en ‘Monster’

Por Jose Daniel Bort

Una de los placeres más grandes de ir al cine es perderse dentro de la historia que los cineastas proponen; seguir a los personajes en su viaje sin siquiera acordarse que son actores profesionales. Aunque parezca mentira, esto no sucede a menudo. Es más, sucede muy poco.

En la nueva película de la actriz Charlize Theron, Monster, la alianza entre ella y su directora Patty Jenkins estuvo a punto de lograr esta premisa de “sumergirse” en la historia, pero, debido a unos cuantos evidentes errores, la promesa de ser otro se pierde en el papel.

Theron siempre ha apostado a su cualidad como estrella de cine cada vez que se ha puesto en frente de la pantalla. Recorriendo el gamut desde la interesante “Italian Job” o en la abominable “La esposa del Astronauta” (La última vez que me quedé dormido en el cine), la actriz parecía haber explotado una carrera como actriz principal que estaba pronta a su final. Con Monster, Theron puja su talento al máximo y se asegura al menos otra ronda de películas en Hollywood.

Basada en la relación de la asesina en serie de la Florida Aileen Wuornos, la última mujer ejecutada en los Estados Unidos, con su unica amante mujer, Selby Wall, Monster sigue la línea de dos documentales, un especial de televisión, un libro y un sin fin de artículos de prensa. La complicada Psyche de Wuornos explota y se desintegra en la pantalla entre historias de abusos y revanchas.

Es aquí donde tanto la actriz como la escritora y directora se lucen. A pesar de que la balanza es definitivamente en favor hacia Wuornos, la ambiguedad de sus acciones y sus racionalizaciones son espeluznantes y producen una historia llena de suspenso. Las escenas “crudas” producen tanto efecto que mi compañero de película ese día no pudo dormir y se tuvo que tomar dos xanax para quitarse la imagen de la cara desfigurada de Theron de la cabeza.

La actriz va más allá de los dientes prostéticos (que también le cambian los rasgos) y la barriga celulitosa que Jenkins muestra sin vergüenza alguna en una escena diseñada especialmente para eso. Psicológicamente, la actriz descifra con bravura la paranoia y la profunda depresión de Wuornos, sin miedo de llegar hasta el fondo del trauma.

El problema resulta cuando Theron usa los conocidos estereotipos físicos para representar a su personaje. Muchas de sus opciones son magistrales, pero en muchas partes de Monster la actriz se regodea en lo que se ha visto una y otra vez, cosa que no hizo por ejemplo Hillary Swank, que ganó el oscar por representar a otro marimacho, en la intensa “Boys don’t cry”.

Ambas películas fueron dirigidas por mujeres en el tope de sus condiciones como directoras de personajes, pero si bien Brandon Teena era una víctima (ciertamente lo era), Aileen Wuornos estaba muy distante de serlo. Jenkins juega con la dualidad de su personaje de una forma que puede parecer peligrosa, pero sin embargo no deja de ser fascinante.

Lo mejor vendrá ahora de Charlize Theron, quien una vez en la oportunidad de tomar riesgos en sus roles, va a poder descifrar una carrera mucho más interesante para sí misma. Patty Jenkins estará en la lista corta de directores que traen propuestas muy interesantes a la pantalla.

Monster
Con: Charlize Theron, Christina Ricci
Dirigida por: Patty Jenkins
Clasificacion: R
Chiles: 3 ½ de 5

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