December 30, 2005

Dificultades mentales en la época de invierno

Por: Doctora Luz

“Alegráos con las flores que embriagan,
las que están en nuestras manos.
Que sean puestos ya
Los collares de flores.
Nuestras flores del tiempo de lluvia,
Fragrantes flores, abren ya sus corolas”.
Nezahualcóyotl

Maribel, de 27 años, y la señora Ramírez, llegaron molestas a mi oficina. Maribel, con un semblante melancólico, confesó que no entendía por qué en la época de navidad se deprime, sube de peso, quiere únicamente dormir, no tiene energías y desea comer pan, tortillas y dulces, y lo peor del caso, es que esta situación y estados de ánimo perdura unos dos meses.

Ella recuerda claramente cómo estaba llena de júbilo durante todo el verano e incluso no tenía el deseo de comer tanto. Aseguró que la navidad es la causa de su depresión, puesto que no encuentra algún otro motivo para sentirse de esa manera. De esto se viene percatando desde los últimos cuatro años.

La señora Ramírez llegó molesta a mi oficina, ya que su esposo –a quien le fue diagnosticado trastorno emocional bipolar II- aprovecha casi todas las navidades para hacerle la vida difícil, ya que es en esa temporada cuando el señor se deprime con mayor frecuencia y ella cree que lo hace de manera intencional con el propósito de pedir más atención y que por este motivo ha inventado su enfermedad emocional; y peor aún, continúa de dos a tres meses con esa actitud.

Nuestras amigas están en lo cierto de sentirse frustradas por una situación que no pueden controlar y en gran parte es porque ignoran lo que sucede: “una depresión invernal”.

“La depresión invernal” es una depresión que inicia durante el otoño-invierno y culmina en la primavera. Uno de los síntomas predominantes es que la depresión es recurrente; esto es, vuelve a aparecer durante la misma temporada: otoño-invierno. Otros de los síntomas son: el sentirse melancólicos, el tener mucho sueño y flojera, el saciar su apetito por medio del constante consumo de carbohidratos —lo que ocasiona que suban de peso—; se sienten ansiosos e irritables, tienen dificultad para concentrarse así como escaso deseo sexual, buscan estar solos, y sienten perder interés por la vida y, en unos extremos más drásticos, experimentan pensamientos de suicidio.

Esta depresión invernal es más común en la juventud, en un promedio de edad de 20 a 40 años. También es más común en las mujeres. Otro factor que puede originar dicha enfermedad es si la madre o el padre tuvieron estos episodios depresivos invernales, o si vives hacia —o más cerca— del norte. Lo anterior se deriva a una investigación en la cual se demostró que el número de personas que viven en Florida, tienen menos depresión invernal que las personas que viven en New Hampshire. Surgimientos de enfermedades de trastorno emocional, como bipolar I ó II (personas que sufren una depresión mayor que no es causada por problemas estresantes) suelen aparecer (surgir) durante el invierno; en otras palabras, las personas con dificultades mentales tienen más conflicto durante la época de invierno. Hay investigaciones que indican que personas que nacen en la época de invierno son más susceptibles a sufrir depresión invernal.

¿Por qué sucede una depresión invernal? La causa realmente no se sabe. Pero las investigaciones nos indican que en la época de invierno hay menos horas de luz solar y existe un cambio en nuestro reloj biológico durante esta época. Norman Rosenthal, experto en la depresión invernal, nos explica que conforme los días son más cortos entramos en una etapa de hibernación. Cuando sucede esto, la hormona melatonina se expulsa durante la noche. Esta hormona forma parte de la regulación emocional y nivel de energía. Existen muchas investigaciones donde se nos indica que la falta de la hormona seratonina causa depresión y la seratonina, la cual es un neurotransmitor que se comunica de neurona a neurona. En otra investigación, dirigida por Levine, Milliron y Duffy, estuvieron midiendo los niveles de melatonina, cortisol y testarrona en un grupo de personas que viven en Alaska y que no estaban adaptados al ambiente de dicho lugar y encontraron que los niveles de cortisol, como la melatonina, estaban fuera de un rango normal. Esto probablemente explica el alto nivel de depresión y alcoholismo.

Para nosotros los latinos —que venimos de climas más calurosos— nos puede afectar el cambio al vivir en los Estados Unidos; pero especialmente, si vamos a vivir a lugares más fríos y oscuros como el estado de Washington.

¿Qué soluciones existen para mejorar la depresión invernal? Salga a recibir los rayos del sol y acompáñelo con una caminata. Levántese temprano, no coma tantos carbohidratos, ni café, ni azucares. Permita que la luz del sol entre por las ventanas de su casa y a la vez, busque que le dé el sol lo más posible, y si tiene la posibilidad, efectúe un viaje a un lugar cálido.

Si el ejercicio, el comer bajo en carbohidratos, y el estar bajo la luz del sol no es suficiente, existe un aparato (el cual necesita del asesoramiento de su doctor) que emana una luz brillante diseñada para personas que sufren de depresión invernal, donde sólo necesita sentarse delante de ésta para que se estimule la retina del ojo y produzca más seratonina. El otro paso que se recomienda consiste en asistir con un psicólogo para que lo eduque más acerca de este estado de depresión invernal y, de este modo, reestructurar los pensamientos negativos. En última instancia, sería recurrir a un medicamento para la depresión, pues los medicamentos tienen consecuencias secundarias, como por ejemplo: pueden afectar el apetito así como el sueño y la actividad sexual y provocar, al mismo tiempo, mareos, nauseas, temblor, ansiedad, molestias estomacales, etc.

La luz del sol es una conexión entre la naturaleza con nosotros, la cual entra a través de la ventana de los ojos.

Se pueden comunicar con la Doctora Luz María Villanueva González MA, PhD, VCS Seminars (619) 434-7779.

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