December 28, 2001

Encienda Una Vela
Mons. Jim Lisante
Director, The Christophers

Haciendo las tareas de Dios

"¿Qué tal? ¿Cómo anda el trabajo?"

Y cada vez más gente responde: "Me han despedido". Las cifras no son tan grandes todavía, y hay esperanzas de que la economía se recupere. Pero sabemos que hay miles de personas que el año pasado creían tener un empleo seguro, en industrias que crecían saludablemente, pero hoy se encuentran buscando trabajo y preocupados cómo van a mantener a sus familias.

Quien tenga cierta edad que hemos pasado por épocas similares, pero aún así es difícil ir del bono de Navidad a la nota de desempleo. Y para peor, la identidad de muchas personas está intimamente ligada en el trabajo —mucho más que en otros aspectos de sus vidas. Antes que nada, quiero reconocer que —como sacerdote— no sé lo que es estar desempleados. Así que, si están pensando, "qué fácil es para usted hablar", pues tienen razón. Pero a través de los miembros de mi parroquia he podido ver el sentido de pérdida y las complicaciones causadas por el desempleo.

El mes pasado los obispos de Estados Unidos presentaron una declaración del Día de Trabajo, recordándonos que la dignidad del ser humano es mucho más importante que lo material, incluyendo los empleos. El trabajo es para la persona, no la persona para el trabajo".

El hecho es que cada ser humano tiene una misión que Dios le ha dado para cumplir en su vida. Esta misión, por cierto, incluye trabajo, pero va aún más allá. Sea que gane un sueldo enorme o que esté buscando empleo en los periódicos, la tarea de cambiar el mundo para bien en una forma única, es misión suya y solamente suya. Usted nunca va a cumplir con su misión solamente en el trabajo, sino también en su hogar y en su comunidad. ¿Fácil para mi decirlo? Sí, pero también es la verdad.

Hace 21 años atrás en El Salvador, el arzobispo Oscar Romero fue asesinado porque luchó por los derechos de su pueblo. Y habiendo tomado su misión muy en serio, dijo ésto sobre el trabajo, "de vez en cuando es bueno tomar distancia y observar el panorama en toda su amplitud. El Reino de Dios no sólo está más allá de nuestros esfuerzos sino también de nuestra visión. En nuestra limitada existencia, cumplimos con sólo una diminuta fracción del trabajo de Dios...

"No podemos hacerlo todo, pero podemos hacer algo, y hacerlo bien. Puede estar incompleto, pero es el comienzo, un paso más en el camino. Una oportunidad para que entre Dios, y haga el resto...

"Quizás nunca veamos el resultado de nuestro trabajo, pero ésa es la diferencia entre el Maestro de Obras y el peón. Nosotros somos peones...

Somos profetas de un futuro que no nos pertenece...

"Cualesquiera sean las adversidades que debamos enfrentar en nuestra vida, Dios aún quiere que sirvamos a su gente. Somos peones de3l Maestro de Obras...

Para recibir una copia gratis de ECOS Cristóforos S-215 "Alcance el máximo de su potencial", escriba a The Christophers, 12 East 48th Street, New York, NY 10017.

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