December 23, 2004

Tiempo de Reflexión

Por Pastor Luis A. Garcia

Aquel quien está a punto de deshacerse de las presiones del tiempo es porque quizá está a punto de ser enterrado. Las demandas de la vida en ésta sociedad civilizada, van marchando al paso inexorable del tiempo. Todos buscamos ganarle tiempo al tiempo de manera de tener tiempo para descansar o más bien para hacer todo aquello para lo cual no tuvimos tiempo.

La gente se enferma más, las mismas enfermedades ahora causadas por algo que no vemos ni entendemos pero que le llamamos “el stress”. El stress de no tener el tiempo para terminar nuestras tareas en la fecha límite. El stress de trabajar dos turnos para pagar los precios exorbitantes de vivir en el sur de California. El stress de trabajar las horas extras necesarias para pagar la mensualidad de la camioneta o siquiera de la gasolina de ésta.

Especialmente al final de un año y comienzo de otro la gente está vuelta loca con el tiempo, buscando tiempo para celebrar, tiempo para comprar, tiempo para la familia. ¡Ah! La familia, bueno, a la familia les entregamos “tiempo de calidad” ya que le vemos tan poco que hay que darles lo mejor en poco tiempo de atención mientras pensamos como vamos a pagar por las vacaciones que estamos tomando.

Quizá la pregunta sea, ¿quién está a cargo de nuestro tiempo? Y por lo tanto ¿quién está dictando las reglas del juego? ¿Quién fija nuestras prioridades?¿Somos dueños de nuestro tiempo?

“Enséñanos a contar de tal manera nuestros días que traigamos a nuestro corazón sabiduría”. Salmo 90:121 . El sábado pasado fuimos un grupo de familias a entregar ropa y comida a la última de las últimas colonias en la parte más pobre de Tijuana. Era tan lejos que nos tomó más de una hora solamente para recorrer las tres millas del último tramo pavimentado hasta el lugar donde compartimos la ayuda.

Ninguno de nosotros se imaginó que el viaje en total nos tomaría 14 horas de nuestro “valioso tiempo”. Si, muy valioso fue que se convirtió nuestro tiempo cuando el compartir con familias de escasos recursos y ver niños felices de recibir un juguete medio usado, nos hizo entender que por fin, dentro de ésta locura de la temporada está-bamos utilizando sabiamente nuestro tiempo.

Más que una perdida de tiempo, ésta experiencia me puso a pensar cuánto tiempo perdido en tratar de estar a la par con las demandas de la sociedad, de los estándares de vida del vecino, del tiempo y dinero que gastamos en tener el último videojuego de moda para que nuestros hijos tengan la “calidad” de tiempo que pretendemos darles.

El inicio de año es un buen tiempo de fijarse metas y establecer prioridades. Revisar nuestros inventarios personales y escoger aquellas cosas que nos lleven a vivir verdaderamente una mejor calidad de vida.

Si acaso ésta tarea pareciera fuera de nuestro alcance quizá debamos buscar ayuda en Aquél que está por sobre el tiempo de manera que seamos sabios e inteligentes al fijar prioridades y administrar nuestro tiempo.

El inicio de un año, es un buen momento de recuperar la esperanza de que podemos ser dueños de nuestro tiempo y de una vez por todas, deshacerse de las presiones del tiempo.

Luis A. García es Pastor en The First United Methodist Church de Chula Vista localizada en el 915 Paseo Ranchero.

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