December 22, 2000


Diciembre, Mes de Luz y Alegría

Percepción del Ambiente Navideño en Tijuana

Por Paco Zavala

El pueblo mexicano, en especial el de esta fronteriza ciudad de Tijuana, no se amedrenta ante nada, pese a la situación económica que prevalece en todo el país, desde los inicios del mes de Diciembre comenzó a prepararse para esperar el advenimiento de todas las festividades que se celebran durante el mes.

En este mes hay celebraciones muy importantes, sobre todo para la grey católica, dentro de este marco festivo nos encontramos con la celebración del día de las Conchitas, esto ocurre el día 8, de este fecha continúan las regias y magnas celebraciones del día de Nuestra Señora de Guadalupe, festividades en las que se mezclan el fervor, la devoción, el amor hacia nuestra Santísima Patrona. En este contorno se organizan miles de procesiones en todo el país, confundiéndose los sectores sociales en una enorme verbena nacional.

El día 16 de diciembre se abren las festividades navideñas con el inicio de las posadas. En estas fiestas que se desarrollan en templos y en domicilios particulares se mezclan también el fervor, la admiración por la santa pareja de José y María en su peregrinar pidiendo posada para que María pueda advenir a nuestro redentor el Santísimo Niño Jesús, casi en todas las posadas tanto en templos como en domicilios particulares, después de que se pide y se da posada solicitándola cantando la famosa letanía de: En el nombre del cielo.... y finalizando con: Entren santos peregrinos, peregrinos... y estos cánticos se perciben durante ocho días, bueno pues después de caminar se dá de comer a quienes participan, otorgando para estos menesteres culinarios: atole, champurrado, chocolate, café, sodas o aguas de frutas naturales, que son acompañados con pan, tamales, otros platillos típicos mexicanos en los que se incluyen enchiladas, mole y otros.

El día 24 es el gran día; ya para esta fecha las familias se han preparado bastante bien, están apeltrechados con cervezas, vinos, licores y el famoso ponche caliente; y de comer, ni dudarlo, se come bien, se come en grande; pavo, los fabulosos tamales de todos los tamaños y sabores, pollito guizado de diferentes maneras, los sensacionales buñuelos que son una verdadera delicia al paladar, en algunas casas humildes se hacen fritangas de inversión barata, pero no se deja de celebrar esta fecha del advenimeinto del niño Jesús. ¡Ah! se nos olvidaban los niños, estos pequeñines, si que lo celebran muy bien, pues, desde principios de mes se portan bien, asisten a la escuela, se lavan los dientes, se bañan con el fín de que el famosísimo Santa Claus, les traiga lo que con antelación piden en sus cartitas que coloan dentro de los zapatos, en la ventana, en la chimenea, en fín, estos bodoquitos de carne disfrutan algunos al llegar la noche del 24 del mes en que llega Santa Claus cargado de regalos, sobre todo juguetes y ropita que lo disfrutan con alegría, gozo y felicidad, terminando de destapar regalos por la mañana del 25.

Pero aún falta una fecha importante, la venida del Año Nuevo, en esta ocasión los que estemos vivos veremos el advenimiento de un nuevo siglo y de un nuevo milenio, si, entramos al siglo XXI y de la misma manera le vemos la nariz al 3er milenio de nuestra era.

Con los avances tecnológicos, científicos, médicos y en fin todos los descubri-mientos y cosas que estamos contemplando en estos tiempos, creo que debemos prepararnos para poder certificar todo esto que nos espera para este siglo XXI y 3er milenio.

Tijuana, en la ciudad más visitada del mundo desde el principio del mes se nota un movimiento acelerado en sus pobladores; las tiendas están abarrotadas adquiriendo los artículos para las celebraciones, cada quien de acuerdo a sus recursos, la compra de juguetes para los niños. Las colas interminables para cruzar a los EE.UU. desde muy temprana hora son enormes.

En esta ciudad se percibe una iluminación inusitada, las casas o residencias según sea el caso, exhiben la alegría de la Navidad, iluminándose con cientos de miles de foquitos que le dan una cara llena de alegría y felicidad.

Los niños en las escuelas están de vacaciones, regresarán a clases hasta el día 8 del próximo mes, por esta razón las familias gozan y disfrutan la estancia de sus chiquitines en casita, se escuchan por aquí y por acullá, gritos, risas y llantos de los futuros médicos, abogados, ingenieros, presbíteros, etc. etc.

Las calles lucen en febril movimeinto, gente que camina rápidamente, otros que corren como locos, otros lo hacen muy lentamente debido a enfermedades o lesiones; en fín todo esto es lo que traen las fiestas decembrinas.

Se siente en el comercio organizado un febril movimiento. Estos lucen sus mejores galas; por sus andenes, pasillos y salas de exhibición miles de compradores los recorren en busca de los artículos que desean adquirir para comprarlos.

En un recorrido que La Prensa San Diego efectuó por las calles de Tijuana, percibió todo esto y además, visitamos las instalaciones del CECUT, centro cultural que exhibe dos colosales trabajos, uno: un bellísimo nacimiento navideño, iluminado de tal manera que evoca la nostalgia de aquella fecha en que vino al mundo nuestro redentor. Realmente emociona contemplar esta obra de arte; ésta exhibición está abierta al público en forma gratuita y la encontramos enseguida de la librería, en el vestíbulo antes de entrar a la cafetería.

En el exterior se admira un hermosísimo árbol de Navidad al estilo de EE.UU. grandísimo tan alto como la "BOLA" de este centro cultural. En la base de este árbol hay un templete en el que bellas jovencitas animan la fiesta a los visitantes bailando y cantando al compás de la música que allí se escucha, acompañadas estas de una comparsa de simpáticos artistas disfrazados de animalitos, el público asistente disfruta de este árbol navideño.

También contemplamos la vendimia de flores, sobre todo de la muy mexicana Flor de Noche Buena que se vende en los puestos callejeros, en las florerías, en los comercios y hasta en los mercados sobre ruedas.

Así, de esta manera contemplamos la vivencialidad de estas calurosas gentes tijuanenses, orgullosas a carta cabal de su estirpe, de su herencia y de su mexicanidad.

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