December 21, 2001

Manipulación de los Derechos de la Mujer

Por Arnoldo Varona

Hace apenas unos días la prensa internacional dió a conocer la designación de Sima Samar, una doctora Afgana de 44 años, como Diputada Primer Ministro de un país que hasta hace pocas semanas hacía de la mujer el objeto oscuro de una sociedad cerrada, extremo del espectro social donde los derechos y poder sobre su cuerpo y sexualidad fueron inexistentes o denegados.

No solo Afganistan es el país que emerge desde la sombra de la manipulación y constante discriminación de los derechos femeninos y su decisión sobre si misma. Esta semana en Nairobi, Kenya se ha dado a conocer una nueva ley, conocida como "Ley de los Niños y la Mujer" que aprobada por su Parlamento evitaría que las jovenes de éste país africano sigan siendo mutiladas en sus sexos como hasta ocurría, por lo general antes de cumplir los 16 años y que las convertian solamente en fabrica de reproducción. Otra ley recientemente, aprobada en Jordania por el actual y pro-occidental Rey Abdullah II, permite a la mujer de ese país de mayoría islámica demandar el divorcio de su esposo, cosa que era solo permitida al hombre desconociendo totalmente los derechos femeninos y en el caso de la mujer kenyana manipulando su propia sexualidad.

Muchas de esta sociedades dominadas por una egoista y extrema moral masculina hacen de sus propias leyes de intolerancia y tradición funda-mentalistas en cuanto a los derechos de la mujer un accionar contrarios al progreso de sus mismas sociedades.

Siguiendo las Huellas de la Discriminación

En una receta popularizada en la antiguedad para evitar la reproducción de la mujer egipcia, sin su consentimiento, está reflejada en el escrito conservado en un papiro de hace más de 3,800 años donde se describe, aun bajo la grave amenaza de infección que pondría a la mujer en peligro, una de las fórmulas para manipular la fertilidad femenina, ésta imponía "mezclar miel con sosa, excremento de cocodrilo y sustancias gomosas que se aplicaban a la entrada de la vagina penetrando al menos una pulgada hacia adentro", el oscuro lugar de la mujer en estas sociedades machistas de la época la sumían en una total dependencia.

Un pasaje de la Biblia (Genesis 38:8-10) cuenta la historia de Onan cuando a la muerte de su hermano Er es obligado por su propio padre Juda a sembrar en el vientre de su cuñada Tamar su semilla que según el padre permitirían en la tradición de la época conservar la casa familiar. Ante el remordimiento de Onan, que no cree su semilla debe fecundar a la esposa de su difunto hermano, éste deja caer su semilla en la tierra, lo que enfada al Señor que lo mata tambien. En éste episodio de la Biblia, una de las obras mundialmente más leídas, participan Onan, Juda y el Señor pero en ningun momento es considerada la capacidad de Tamar para decidir sobre actos que lesionan su propia autonomía.

Estas historias se repiten una y otra vez en el difícil camino de la mujer por alcanzar sus derechos, paso a paso, con sus propios esfuerzos y la ayuda de los que comprendemos la justa posición que merece esa causa dentro de la actual sociedad.

Los ejemplos enumerados anteriormente seguirán sumándose a otros para lograr la necesaria apertura social que le dará a la mujer el verdadero lugar que le corresponde en el igualitario nivel humano que toda sociedad debe ofrecer a cada uno de sus ciudadanos.

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