December 17, 2004

Contando la vida a través de la Eutanasia

Alejandro Amenabar deja sentir su Mar Adentro

Por Jose Daniel Bort

Su conversación es tan inspirada como sus películas. El cineasta joven más importante de España ha conseguido una vez más la atención del mundo entero con Mar Adentro, su cuarta cinta, en la que llega a un grado de madurez creativa impropio de sus treinta y dos años, y de la que el tema escabroso de la Eutanasia se toca desde una perspectiva profundamente optimista.

“Leyendo el libro de Ramón Sampedro (el protagonista de su historia) me sentí profundamente vivo. Y desde ahí, he entendido lo que quería decir. Contar una historia de la muerte, desde el punto de vista de la vida. Enfrentar a la muerte, la idea de la perdida, y del sacrificio ante esta idea que implica llenarte de vida”, dijo el director.

Por supuesto, el tema ha levantado una fuerte polé-mica en España ante el absoluto rechazo de la iglesia católica y los grupos de extrema derecha con respecto a la idea de acabar con su propia vida. Ramón Sampedro, el sujeto de Amenabar en la cinta, sufrió una herida que lo dejó paraplégico, postrado en una cama y dependiente de los demás por más de treinta años. La controversia para Amenabar era inevitable.

“Yo había encontrado una maravillosa historia que contar y realmente no sentí que ninguna presión justificara la idea de no hacerla. En estos temas los grupos se posicionan y te posicionan a ti, que si eres rojo, que si eres maricón. Yo creo que la película habla por si sola, y lamento mucho la actitud de muchos que critican la película sin ni siquiera verla, encasillándola sin tratar de entenderla”, explicó el cineasta.

El maravilloso mundo de Ramón Sampedro

“Una vez que releí el libro, me encontré a su familia. Luego me fui a ver con la mejor amiga de Sampedro, de la asociación para la ayuda para morir dignamente catalana. Allí me contó el innegable charm de aquel hombre, las mujeres, porque eran varias, que estaban enamoradas de él, y su ma-ravilloso sentido del humor ante las circunstancias de su vida, que no dudé en un momento en empezar a trabajar”, dijo el director.

Amenabar ha cosechado premios en los festivales de Venecia, Berlín, en el festival de la ciudad de Hollywood y en los Goyas, los Oscares españoles, donde ya ha recibido cuatro y esta nominado a tres mas este año. Esta vez, son los globos de Oro los que han caído rendidos y le otorgan una nominación a la mejor película extranjera. Inclusive se está gestando en Hollywood una campaña publicitaria donde se han invertido muchos miles de dólares para nominar su dirección o su libreto, además de la cinta en la categoría de mejor película extranjera.

“Los premios te permiten llegar a mercados y a públicos que de otra forma no podrías llegar. Eso es precisamente lo que siento le falta al cine español, que necesita salir y darse a conocer en el mundo entero. Esta es la única forma que tenemos para seguir creciendo como industria”, dijo Amenabar.

De cara a sus raíces

De padre chileno y madre española, Amenabar nació en Chile un año antes de la entrada a poder de Pinochet, el antiguo dictador militar. Su madre, que ya había vivido en carne propia las consecuencias de la guerra Civil española, mudó a su familia inmediatamente fuera de la controversia. Amenabar se pregunta como habría sido su vida de diferente de haberse quedado en Chile.

“La verdad es que es una pregunta muy difícil ya que uno nunca sabe como puede cambiar el destino de una persona. Claro que la subida de Pinochet al poder cambió completamente mi vida, pero no estoy seguro de poder contar una historia que se refiera a ese momento en concreto. Primero porque el cine de corte político es complicado, y segundo porque tengo que encontrar, en las vivencias de unos personajes, el material hu-mano que me permita contar una historia. Yo siempre he mantenido una relación muy cercana a la familia de mi padre, pero ahora, una historia, no la tengo”, explicó Amenabar.

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