December 17, 2004

Solidaridad Nuevo Nombre de la Caridad

Por Carmen G. Kcomt

Hay una conocida pelicula Norteamericana que en inglés se llama “Pay it forward” empieza cuando el primer día de clases un profesor de ciencias sociales al darles después de presentarse ante los alumnos, niños como de doce años de edad, les escribe en la pizarra la siguiente pregunta: ¿Qué puedes hacer tu por mejorar el mundo?

Luego de ello, los invita a reflexionar sobre aquella oración. Después de unos días uno de los chicos, justamente el protagonista de la película, se anima a intervenir y pasa al frente de los demás para exponer su idea, propone que una de las formas para mejorar el mundo sería hacer una cadena de favores, y lo explica asi: empezar por ayudar a tres personas en cualquier cosa grande o pequeña para que luego, estas tres personas ayuden cada una de ellas a otras tres más y así sucesivamente .

La película se desarrolla de la mejor manera, capta no sólo la atención de los que la ven, sino que más aún exalta los valores de solidaridad entre personas con facilidad y ternura. Dice el Papa Juan Pablo que la solidaridad es el Nuevo nombre de la caridad, porque la caridad como palabra ha sufrido una devaluación y es muchas veces mal entendida, que ha perdido su valor original y que por ello debe ser reemplazada por otra que la rescate, ya que con el paso del tiempo y el mal uso de ella, se ha desgastado en su significado.

A través de este artículo pretendo, o me permito invitarlos no solo ha rescatar la palabra, adoptando la solidaridad como parte de nuestros actos diarios, sino mas aun cargar la palabra de significado, intentando ponerla de moda casi en el mismo plan que el profesor de la película.

Considero que cada uno de nosotros, puede hacer algo por alguien, cualquier cosa grande o pequeña, difícil o simple, ya que cualquier acto de ayuda siempre significara desprendimiento, preocupación por otro ser humano, ganas de ayudar, sin esperar nada a cambio , sin esperar recom-pensa, simplemente por el gusto y la satisfacción de sentirse bien..

En una parte de la película se ve que un hombre, estaba herido, sangrando, en la sala de emergencia de un hospital, esperando a ser atendido, y también en la misma sala de espera de emergencias muy cerca de él estaban una niña y su padre y esta niña tenía un ataque de asma y no podía respirar, cuando la enfermera comunica al hombre herido que había llegado su turno para ser atendido, este al ver la desesperación del padre por su hija incapaz de respirar, le cede su turno y al rehusarse la enfermera a este cambio, la obliga a atender a la niña primero que a él. Posteriormente el padre de la niña que al preguntarle al hombre que le cedió el turno a su hija, por qué lo hizo y cómo podía recompensarlo, éste sólo le contestó: págaselo a otro…

Y así empieza la Cadena de Favores. Cada día, alguien cerca de nosotros necesita ayuda y lo que casi siempre sucede es que no encuentra eco para esa ayuda, una mano amiga, por el contrario lo que casi siempre encuentra es indiferencia ante su dolor o su angustia, y lo usual es escuchar decir… no, es mi problema, y te haces el que no has visto nada, “evitar” meterse en líos ajenos, actitudes que demuestran que el ser humano por lo general se encuentra adormecido insensibilizado, a la defensiva, en su propio mundo, acostumbrado a ver la desgracia ajena, como si nunca les fuera a tocar, a ver el sufrimiento de otros como algo lejano, casi normal, que no les atañe, y por último ni les importa y asi dejan pasar la excelente oportunidad de sentirse útil, de ayudar a los demás y ¿por qué no? dejan pasar la oportunidad de mejorar un poquito el mundo.

Ahora que vivimos tiempos tan difíciles, ojalá pudieramos hacer algo por parar las guerras para que no sigan muriendo más inocentes, ojalá pudieramos hacer algo para parar el terrorrismo, para que no sigan muriendo más niños y personas civiles, pero esto puede parecer muy iluso y lejos de nuestras posibilidades, es verdad, entonces… por qué no empezar por casa, por los amigos, por los vecinos, por los compañeros de trabajo, por cualquier ser humano que pase cerca de nosotros.

Siempre por más ocupados que estemos o por más simples o faltos de dinero que estemos, siempre estamos en la posibilidad de hacer algo por alguien, algo que esté permitido, algo que no vulnere o contravenga las leyes y que posibilite a quien recibe la ayuda a superarse, a sentirse importante, que lo reinvindique... Inténtalo.

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