December 15, 2000


Hacer Ejercicio Sólo a Veces Puede Ser Peligroso Para Su Salud

Las personas que hacen ejercicio "sólo de vez en cuando" tienen un aumento pequeño pero definitivo en su riesgo de tener un ataque al corazón que podría ser fatal, comparado contra aquellas personas que hacen ejercicio más regularmente, de acuerdo a un estudio reportado durante las Sesiones Científicas 2000 llevadas a cabo en la ciudad de Nueva Orleans por la Asociación Americana del Corazón.

El estudio fue conducido dentro de los miembros de una de las cadenas más grandes de salud en los Estados Unidos y centros de ejercicio, los autores sugieren que los resultados se pueden aplicar a aquellas personas que se ejercitan de manera ocasional ó los llamados "atletas de fin de semana".

La investigación preliminar ha demostrado que el ejercicio vigoroso puede precipitar complicaciones cardiovasculares, particularmente en gente que es habitualmente sedentaria y con enfermedades del corazón. Sin embargo, los primeros estudios involucraron un número relativamente pequeño de gente. Esta base de datos única incluyó 320 centros de ejercicio y casi tres millones de miembros.

Durante 1997 y 1998, 71 ataques al corazón fatales ó derrames cerebrales ocurrieron dentro de los miembros del club e invitados durante un total de 182.3 millones de sesiones de ejercicio. Casi la mitad de las muertes ocurrieron en personas que hacían ejercicio menos de una vez a la semana.

"El ejercicio por sí solo es seguro", nos dice Barry A. Franklin, Ph.D., director de rehabilitación cardiaca en el Hospital William Beaumont en Royal Oak., Mich., y profesor adjunto de fisiología en la Universidad del Estado de Wayne Escuela de Medicina en Detroit. "El problema ocurre cuando se hace ejercicio vigoroso con un corazón enfermo ó delicado. Aquellos que mueren tienen la tendencia a ser gente de edad avanzada y que hacen ejercicio de manera ocasional. Aún más, éstos deportistas esporádicos, frecuentemente tienen uno ó más factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares ó tal vez tienen un historial clínico que incluye antecedentes familiares de las mismas enfermedades.

El doctor Franklin comparó la situación de personas que hacen ejercicio esporádicamente con un hombre "que generalmente se la pasa sentado y luego dos veces al año quiere trabajar quitando la nieve después de una tormenta y entonces, un día cae muerto por un ataque al corazón".

"No es nuestra intención alarmar a las personas", agrega el doctor Franklin, "aunque el riesgo es relativamente mayor para el atleta ocasional, el riesgo absoluto -la posibilidad de que realmente ocurra un ataque al corazón- continúa siendo muy, muy pequeña".

El doctor Franklin y sus colegas buscaron determinar la frecuencia de muertes cardiovasculares a nivel nacional en los clubs de ejercicio y la relación entre la frecuencia del ejercicio y un ataque al corazón fatal y un derrame cerebral.

Como los miembros de un gimnasio deben de usar una tarjeta computarizada para poder entrar al mismo, el equipo del doctor Franklin pudo determinar el número y frecuencia de las visitas hechas por miembros que murieron durante ó inmediatamente después de una sesión de ejercicio.

"Hemos encontrado un número muy pequeño de eventos cardiacos, si uno considera el número total de sesiones de ejercicio", nos dice el doctor Franklin, "el porcentaje es de una muerte en cada 2.57 millones de sesiones de ejercicio".

Dos de las muertes ocurrieron en personas que no eran miembros. Debido a que los investigadores no tenían información sobre la historia de ejercicio de estos dos individuos, ellos fueron excluídos del resto del estudio analizado. Dentro de los 69 miembros del club que murieron, 34 hacían ejercicio menos de una vez a la semana; 16 hacían ejercicio una o dos veces a la semana; otros 16 hacían ejercicio de 3 a 4 veces a la semana y tres personas hacían ejercicio 5 ó más veces a la semana.

El promedio de edad de aquellos que murieron era de 52.5 años, comparado con una edad promedio de cerca de 30 años de los miembros del gimnasio. Sesenta y un hombres y 10 mujeres murieron, aunque los gimnasios tienen casi un número igual de miembros masculinos y femeninos. "Entonces, el riesgo es, relativamente hablando, más alto en los hombres", dice el doctor.

Franklin ofrece estas recomendaciones: "Haga ejercicio más regularmente porque la gente que asiste con más frecuencia a los gimnasios tiene menos probabilidades de experimentar complicaciones cardiovasculares relacionadas con el ejercicio. También, es probable que la gente que murió ha estado haciendo ejercicio con una intensidad excesiva y es probable que haya podido evitar su problema cardiaco si hubieran estado haciendo ejercicio menos vigorosamente".

Dependiendo de la edad del individuo, factores de riesgo, síntomas e historia médica, Franklin recomienda un examen físico y posiblemente una prueba de ejercicio antes de empezar un programa de ejercicio "vigoroso", el cual el Colegio Americano de Medicina Deportiva define como mayor del 60% de la capacidad de una persona.

Los co-autores del estudio son Jason M. Conviser, Ph.D.; Bob Stewart, M.B.A.; Judie Lasch, and Gerald C. Timmis, M.D.

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