December 13, 2002

La Navidad como teatro popular:

La tradición de las pastorelas

Por Pablo De Sainz

El Diccionario Larousse define pastorela como “música y canto sencillos y alegres”. Sin embargo, en México esta definición se queda corta. En México las pastorelas son representaciones teatrales del nacimiento de Jesús, de la lucha entre el bien y el mal, de las tentaciones que pone el “Diablo” a los pastorcillos.

La mayoría de las veces, los participantes de las pastorelas son niños que, apoyados por su escuela en algún festival navideño o por la iglesia de su colonia, toman el papel de la Virgen Maria, de José, de los Tres Reyes Magos, de los ángeles, de los demonios, y de los pastores que vienen a adorar al Niño Dios.


"Seven devils and shepherd lad" Source: Cole M.R. ed. Los Pastores: A Mexican Play of the Nativity. Memoirs of the American Folklore Society vol. IX Boston Nwe York; Houghton and Company/American Folklore Society, 1907

Es de los pastores de donde estas pequeñas obras toman su nombre de “pastorelas”.

Se dice que los aztecas tenían una celebración similar a las pastorelas modernas. Del 7 al 26 de diciembre, los aztecas, antes de la conquista española, rendían tributo a la llegada de Huitzilopochtli. Después de la Conquista, los sacerdotes españoles aprovecharon esta tradición para darle un sentido católico y así convertir a un gran número de mexicanos al cristianismo.

Las pastorelas también tienen sus orígenes en el teatro precolombino de México. Las naciones náhuatl representaban breves obras de teatro donde se narraban sucesos históricos. Así de esta forma, en las pastorelas modernas también se narra un suceso histórico para el cristianismo: el nacimiento de Jesús.

Este tipo de teatro popular ha sido gran influencia para dramaturgos y escritores contemporáneos, especialmente dramaturgos chicanos como Luis Valdez, que en sus “actos” utiliza frases y situaciones “sencillas” para representar una realidad chicana.

En México, las pastorelas modernas han sido llevadas a extremos muy originales. Si comúnmente la virgen Maria es representada como una santa y José como un hombre bueno y honrado, en algunas ocasiones dramaturgos mexicanos se arriesgan y tratan de ver la tradición desde un punto de vista fresco y moderno.

Mucha gente conservadora, por supuesto, ha criticado duramente todas las versiones posmodernas de las pastorelas.

Quizá extrañan los días de su niñez. Todas esas personas que quieran ver una pastorela tradicional tendrán oportunidad de apreciarlas en varias locaciones en Tijuana.

El Lugar del Nopal, localizado en la zona centro, en el callejón Cinco de Mayo, cada año presenta una divertida pastorela donde participan muchos niños.

Las dos Casas de la Cultura también ponen en escena sus propias pastorelas. Y por supuesto, las escuelas tienen festivales de Navidad donde los alumnos se visten de ángeles y diablillos por un día.

Durante la Colonia, las pastorelas sirvieron un propósito muy claro: hacer lo más atractiva posible a la nueva religión para los mexicanos y lograr que se convirtieran al cristianismo a través del mensaje sencillo y divertido.

Sin embargo, hoy las pastoelas van más allá de una tradición católica para poner en claro el talento teatral de los niños mexicanos.

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