December 12, 2003

Politica a la Mexicana

Marta de Fox

Por Luz Aída Salomón

Al conocer a Marta María Sahagún Jiménez como Directora de Comunicación Social del entonces Gobernador, Vicente Fox, dejaba la impresión de ser una mujer chaparrita, vivaracha y dinámica; que ocultaba sus problemas maritales con Manuel Bibriesca y su derrota en sus aspiraciones por ser alcaldesa de Celaya, Guanajuato, bajo las banderas del Partido Acción Nacional (PAN). Sin embargo, hay que reconocer que no perdió su sentido de ubicuidad, pero se volvió hermética y obsesiva porque se publicara sólo información positiva de Fox. Así, empezó a ser la sombra de Chente y fue sembrando su camino a la residencia oficial de Los Pinos hasta convertirse en Marta de Fox, Primera Dama de Mexico.

Otra era la historia de Fox; siendo diputado federal por el PAN, exhibió su irreverencia por el poder al grado de ponerse orejas de burro en el Palacio Legislativo de San Lázaro durante el Informe de Gobierno Presidencial, expresando así su opinión sobre el desempeño del priísta Carlos Salinas de Gortari (1988-1994). Desde ese tiempo, Fox daba trato de igual a igual; más a los periodistas, a quienes daba entrevistas a diestra y siniestra, sólo bastaba estar en el momento preciso y el lugar indicado.

En octubre de 1990, en una larga entrevista concedida por Fox a quien escribe, después del acto conmemorativo del primer aniversario de la muerte (¿?) de Manuel de Jesús Clouthier del Rincón, Maquío, quien contendió por el PAN contra Salinas de Gortari y fue el gran amigo de Fox desde que lo invitó a sumarse a las filas panistas, el guanajuatense parafraseó a Maquío: “México tiene que cambiar contigo, sin ti o a pesar de ti”.


Carlos Salinas de Gortari acompañado de Luz Aida Salomón.

En 1991, el Presidente Salinas desconoció el triunfo de Fox en Guanajuato y en una concertacesión con el PAN se nombró gobernador al panista Carlos Medina Plascencia. Fox perseveró y llegó a la gubernatura de Guanajuato el 26 de julio de 1995. En ese momento, la relación con su exesposa Lilian de la Concha ya estaba deteriorada y rescata a Marta de la depresión que vivía por sus problemas conyugales y su derrota en Celaya, nombrándola Directora de Comunicación.

¿Cuándo se enamoró Marta de Vicente? Ella misma confiesa en público y privado: “Así, sin darme cuenta”. La verdad es que para diciembre de 1999 cuando Fox pasa la última Navidad en familia con Lilian de la Concha y sus cuatro hijos adoptivos, y Marta ya divorciada, ambos vivían en amasiato sin ocultarlo.

En julio de 1999, en Mazatlán, Sinaloa, durante la primera gira de Fox por el país, aún siendo Gobernador y ya como Candidato del PAN a la Presidencia de la República, ayudada por su Secretario Ejecutivo Privado, Felipe de Jesús Zavala, logré acceder a una Marta apenas alcanzable para solicitar una entrevista con el Candidato. Sin embargo, enfrenté a la Jefa de Prensa y encargada de la imagen de su amante, Marta, quien respondió tajante: “Tengo pendientes con el señor Gobernador y cenaré con mis tres hijos”. Ante mi insistencia, un guardaespaldas conocido pidió el anonimáto para aconsejarme esperar al día siguiente antes de las 8 a.m. en el vestíbulo del Hotel La Marina. En punto de las 8, Fox atravezó el vestíbulo apresurado, lo abordé y contestó: “Sí, con mucho gusto”, pero ya frente al automóvil estaba Marta, quien ordenó: “Apenas tenemos tiempo para llegar a Culiacán —capital del norteño Sinaloa—. Partieron y el guardaespaldas en tono de disculpa agregó: “Usted es mujer y entenderá a la señora”. En septiembre de 1999, Fox renunció a la gubernatura para iniciar la campaña presidencial y Marta empezó a exhibir sus ansias de poder.

El 2 de julio del 2000, Fox ganó la Presidencia y jubiloso anunció a su ex-esposa con el mote cariñoso: “Sota, llegamos a Los Pinos”. Pero una Marta audaz siguió cobijando a su amante y opinó sobre la integración del gabinete, tomando para ella el cargo de Vocera Presidencial y dejando sólo a una Secretaria de Estado. Por su parte, la dirigencia nacional panista se inconformó con el nombramiento de Alfonso Durazo, ex-secretario particular del candidato presidencial priísta, Luis Donaldo Colosio, asesinado en Tijuana en marzo de 1994.

En junio del 2001, Marta acudió desesperada al confidente de Fox, Pepe Reyes, quien ante los titubeos presidenciales y para “la estabilidad emocional y política”, le aconsejó salir del amasiato y casarse con Marta. El 2 de julio del 2001 nació “la pareja presidencial”. Por fin, Marta alcanzó el pináculo del poder y dejó como sustituto a Alfonso Durazo, quién amplio también su poder pues además de ser Secretario Particular de Fox, es su Vocero y filtro de los panistas.

Hoy, Marta de Fox es feliz, cambió su apariencia provinciana, abandonando su abultado fleco, sus pestañas cargadas de rimel y sus trajes oscuros de polyester. A cambio, luce un discreto maquillaje con un peinado corto sencillo y siempre vestida con trajes de diseñadores exclusivos internacionales.

Detrás de esa cara bonita hay una desmedida ambición de poder, un protagonismo y una aparente vocación social. Para empezar, se negó a presidir el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) y organizó “Vamos México”, dejándola sólo bajo presión política-social. Además, gusta estar presente en todos los medios, incluso internacionales con historias color de rosa como en la revista española Hola. Y para colmo, anunció sus aspiraciones presidenciales para el 2006. Pronto la pararon en el PAN por ser miembro de la familia presidencial.

Ante esta realidad, Fox, un hombre noble, honesto, sincero y sencillo, ojalá no confunda sus sentimientos con la inteligencia. Tal como decía su mejor amigo, José Luis Bigotón González, quien apenas murió hace un mes, apartado de Fox desde la campaña, argumentó públicamente: Imposible competir con horas y horas bajo las sábanas.

¡Suena fuerte, pero todo sea por el cambio en México!

Correo electrónico: luzaidasalomon@hotmail.com

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