December 12, 2003

Conociendo a Tom Flores

En el año en que debutó la American Football League en 1960, encabezó la liga en porcentaje de pases completados y menor cantidad de intercepciones. 

Dirigió a los Oakland y Los Angeles Raiders como entrenador a tres títulos de división y dos campeonatos de Super Bowl entre 1979-87. 

Nos referimos a Tom Flores, una de dos personas en la historia de la NFL, junto al otrora entrenador en jefe de los Chicago Bears Mike Ditka, en coleccionar anillos de campeón como jugador, entrenador asistente y entrenador en jefe. 

Flores ha hecho de todo en la NFL y recientemente nos acompañó en una sesión de preguntas y respuestas acerca de su vida y la liga.

P: Descríbanos su trasfondo. 

Flores: Mi padre emigró de México a los 12 años de edad, sin educación primaria. Trabajó en los campos porque era para lo que estaba preparado. En mi niñez, amaba ir a la escuela. Participé en cuantas actividades pude: fútbol americano, baloncesto, béisbol, el coro y la orquesta escolar. Hice de todo. Me gustaba todo lo que ofrecía mi escuela. Y esa actitud me permitió progresar.  

No estaba preparado a convertirme en un jugador profesional de fútbol americano de primera instancia. Intenté hacerlo, pero fracasé, pero tuve suerte, porque al debutar la American Football League en 1960, intenté conseguir una plaza una vez más. 

Cuarenta años más tarde, aquí me ven como comentarista, disfrutando de este deporte y siempre sintiéndome orgulloso del legado que hemos dejado a través de los años y de lo que se ha convertido — algo que supera expectativas.

La historia del deporte tiene que ser recalcada a nuestros jóvenes jugadores porque si no conoces nuestra historia, como no conocer la historia de nuestro país, de nuestra cultura, entonces no produces al mismo nivel, no compartes la pasión que es el ingrediente importante de este deporte. La pasión es un elemento importante que hace de la National Football League lo que es hoy en día. 

P: ¿Qué tipo de impacto tuvo la televisión sobre los Raiders?    

Flores: Hubo una época donde el público ni siquiera reconocía la localización de Oakland en un mapa. Nos preguntaban si éramos un equipo de profesionales. Una vez nos llamaron por el altoparlante de un aeropuerto con el mensaje: “Los Oklahoma Raiders, favor de reportarse a la puerta de salida número dos”.

Al pasar el tiempo nos convertimos en un equipo de fútbol americano y en gran parte se debió a la televisión y su cobertura de costa a costa. La American Football League contaba con sólo ocho equipos. Tenía una primera tanda y una segunda tanda. La segunda tanda, si jugábamos en casa, incluía siempre a los Raiders. Así establecimos una base de aficionados sólida en la costa del Este de los EEUU. 

P:  ¿Qué significado tenía el ser hispano en la NFL y avanzar hasta la posición de entrenador en jefe?

Flores: Me enorgullecía ser un entrenador en jefe hispano. En aquella época me consideraban mexicano, ahora me consideran his-pano. En el camino me consideraron Chicano. Pero me enorgullecían mis raíces hispanas. Cuando me nom-braron entrenador en jefe, me emplearon porque era el candidato óptimo para el equipo. No me ofrecieron el puesto porque era hispano, sino porque era el mejor candidato disponible al equipo. 

Q: ¿Qué enfatiza en sus pláticas con jóvenes hispa-nos?

Flores: Tenemos que subrayar la importancia de la educación. Un millón de niños en escuelas secundarias juegan fútbol americano, pero sólo 1,700 juegan en la NFL. Eso es lo que hace de este deporte algo único, tan popular y emocionante. 

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