December 9, 2005

Sandieguinos mantienen viva la fe en La Guadalupana

Por Pablo Jaime Sainz

Había niñitas hasta viejitas entonando la misma canción de amor:

“Desde el cielo una hermosa mañana, desde el cielo una hermosa mañana, la Guadalupana, la Guadalupana bajo el Tepeyac”.

Los carros alegóricos están bellamente adornados con imágenes de la Guadalupana y de San Juan Diego. Una cascada artificial y papel metálico de color café, dan forma al lugar original donde la virgen hizo su aparición: el cerro del Tepeyac. Las rosas rojas están presentes por todo el lugar.


Grupos folklóricos participaron en la peregrinación Guadalupana.

Estas son algunas de las imágenes que se pudieron ver el día domingo 4 de diciembre, cuando más de 3 mil sandieguinos se reunieron en la peregrinación organizada por la Diocesis de San Diego y la Confederación Guadalupana.

La peregrinación inició en Chicano Park y terminó en el Centro de Convenciones, donde se ofreció una misa en honor a la “Morenita del Tepeyac”.

Sin duda, fue una armoniosa fiesta guadalupana donde los presentes estaban conmemorando llenos de alegría.

Los olores a incienso y los ruidos de los tambores de los danzantes aztecas, el buen ambiente de hermandad católica se esparce entre los asistentes. Un coro de jóvenes canta:

“La Virgen María es nuestra protectora nuestra redentora, no hay nada que temer.

Somos cristianos y somos mexicanos.

Guerra, guerra contra Lucifer”.

La gente camina por las calles con una gran estatua representando a la guadalupana. Y clic-clic, la clásica foto de los niños que llevan vestimentas parecidas a la que llevaba San Diego cuando recibió la visita de la virgen: jorongos, sombreros de palma, huipiles y huaraches.

Las señoras, que vienen de parroquías desde San Ysidro hasta Escondido, se toman de las manos con un gran fervor guadalupano. Cantan las Mañanitas a la Virgen:

“Estas son las mañanitas que cantaba el Rey David, a las vírgenes bonitas, se las cantamos aquí, despierta, madre, despierta, mira que ya amaneció, ya los pajarillos cantan, la luna ya se metió”.

En julio del 2002, el Papa Juan Pablo II fue a México para convertir a Juan Diego en santo oficial de la Iglesia Católica. Según se ha dicho, Juan Diego es el primer santo indígena, y se le atribuyen muchos milagros.

La fe de los católicos sandieguinos se manifiesta en esta peregrinación guadalupana.

La peregrinación inició a las 1 p.m. en Chicano Park para concluir en el Centro de Convenciones.

“El propósito de la peregrinación es unir a las personas y promover el amor y la devoción por la Virgen de Guadalupe”, indicó el Obispo Auxiliar de San Diego, Gilberto Chávez.

“Sabemos que todos pasamos por momentos difíciles y que enfrentamos retos que son parte de la vida, pero el amor de la Virgen de Guadalupe nos puede ayudar a enfrentar estos retos con más fe”.

Como invitado especial este año estuvo el Obispo de Mexicali José Isidro Guerrero Macias.

La grandiosa peregrinación atrajo a miles de católicos creyentes de San Diego, quienes se alinearon en las calles para pagar tributo a la santa patrona oficial de México.

Las Guadalupanas de las iglesias católicas de San Diego organizaron a grupos de sus respectivas diócesis y parroquias para participar en la procesión, la cual marca uno de los días festivos Mexicanos más espectaculares del año. El espíritu alegre de las bandas musicales de las escuelas, mariachis, y reinas desfilando en carros alegóricos dieron principio al desfile en el Chicano Park pasando por Cesar Chavez Parkway para terminar en el Convention Center.

A las 6 p.m., hubo un banquete donde se entregaron reconocimientos a las 25 parroquias que forman parte de la Confederación Guadalupana. También se entregaron 15 becas a estudiantes hispanos para que continuen con sus estudios.

“La Confederación Guadalupana se reune cada dos meses para planear eventos que promuevan la devoción por Nuestra Señora de Guadalupe”, indicó el Obispo Chávez.

Para más información acerca eventos y celebraciones para este 12 de diciembre, llame al (619) 233-3838.

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