December 8, 2000


Hispanic Radio Network/La Red Hispana
LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Yhamel Catacora

¡Que No te Roben la Navidad!

Los Angeles, Austin, Washington D.C., son solo algunas de las ciudades en las que varios latinoamericanos han sido asaltados, robados, a veces golpeados, y en algunos casos hasta asesinados, por cometer el común error de llevar dinero en efectivo en el bolso; a veces toda una jornada de trabajo, toda la mensualidad, o inclusive algunos meses de paga.

No, los pillos no son de color verde, ni horrorosos, pero sí están rondando las calles de tu vecindario, como ese famoso personaje animado, el Grinch, que sabe bastante bien como distinguir a su siguiente víctima. Sabe que en los bolsillos o bajo el colchón de Juan y de María, está todo su capital.

Existen mil y una justificaciones del por qué uno se pasea con tanto dinero, pero la más popular, es el miedo a la migra. Para un trabajador indocumentado, cuyo miedo se nutre de todas las historias de horror que ha escuchado de quienes han llegado antes, es casi un proceso natural el cobrar el cheque de la paga inmediatamente después de recibirlo, o el ser pagado en efectivo. Después de recibir el dinero, lo deposita en los bolsillos ya que le intimida una cuenta bancaria, y continúa su recorrido, protegiendo con cuerpo y corazón, el sacrificio que representan sus ganancias.

Pero una navaja y un revolver de ese "cuco" acaban con una vida casi instantáneamente. Los truhanes están atentos a ese cobro de cheque, a ese dineral que llegará del hispanic, a quien asaltan, sin más. Como es de esperarse varias ciudades ya han puesto manos a la obra para frenar esos asaltos.

"Cuatro personas fueron asesinadas en Austin", comentaba recientemente Eliza May, Directora Ejecutiva de la Cámara de Comercio Hispana de esa ciudad; al mismo tiempo de dar a conocer ciertas iniciativas que se están negociando con el banco Wells Fargo, el consulado mexicano, y la policia. En el mes de enero ya podría saberse el resultado de esas negociaciones del propósito final: si el banco está dispuesto a abrir cuentas de inmigrantes indocumentados.

Pero mientras esas negociaciones intenten solucionar los problemas de un pequeño sector de la comunidad, en todo el país, especialmente cuando nos acercamos a la época del consumo por excelencia, millones de trabajadores hispanos tendrán todo menos paz, al transportar sus pagas en los bolsillos, al dirigirse al centro comercial a comprar regalos para su familia.

Aunque los requisítos y las leyes varían de estado a estado y de banco a banco, la mayoría de los bancos sólo se preocupan por verificar que su futuro cliente sea quien dice ser, que certifiquen su identidad, inclusive con su pasaporte o certificado de nacimiento. Uno tampoco debe dejarse intimidar cuando se nos pide el número de seguro social. Si uno lo tiene, aunque contenga esa condenada frase: "not valid for employment", es una legítima prueba de identidad y es a veces sufiente para abrir una cuenta de banco, ¿por qué no hacerlo?

Una gerente de ayuda al cliente, de Bank of America, que trabaja en su mayoría con hispanos, nos explicaba recientemente que no sólo se sienten intimidados los clientes al abrir una cuenta de banco, también les aterra el manejo de la misma. "Las máquinas de ATM proveen todos sus servicios en español, pero muchos de nuestros clientes se reusan a hacer uso de ellas", comentaba.

El `check-card', la tarjeta que tiene una función similar a una de crédito pero con las características de la cuenta corriente, y que ofrecen la mayoría de las casas bancarias, es quizás el método más práctico y más seguro para dirigirse a las tiendas en esta época del año.

Nos gusta vociferar que somos casi treinta millones de hispanos, pero susurramos que la mayoría de nosotros todavía vive cerca de los niveles de la pobreza. Que los trabajadores, cuya labor es a veces más pesada que en los tiempos de la esclavitud ni siquiera gozaba de beneficios de salud, mucho menos de otros lujos como un ahorro para la jubilación; ni siquiera se atreven a cruzar el umbral de un banco, muchos menos pensar en tener una tarjeta de crédito. Todo un vía crucis para que el dinero, ganado literalmente con el sudor de la frente, termine en las manos de un vagabundo.

Debemos armarnos de valor, educándonos, abriendo los ojos a la manera de proteger nuestras vidas y la de los nuestros. Tal vez el dinero que mamá ahorró debajo del colchón nos haya vestido, alimentado y llevado a la universidad; tal vez el dinero que papá ahorraba entre el linóleo y el suelo, un escondite improvisado, haya servido para pagar a los coyotes y traer a toda la familia aquí; pues nuestra gratitud no debe manifestarse continuando el uso de esas peligrosas e inertes `cajas de ahorro'.

Al banco lo que le interesa es tu dinero y generalmente pasa por alto tu estatus legal. Existen innumerables instrumentos de ahorro e inversión que están disponibles para ti.

No dejes que el "Grinch" ataque tus bolsillos y les robe la Navidad a tus hijos. Tu dinero representa tu esfuerzo y tu bienestar en este país. Es por lo tanto importante que te informes sobre qué métodos de ahorro e inversión están disponibles para ti, independientemente de tu estatus legal en este país. Es por lo tanto importante que te informes sobre qué métodos de ahorro e inversión están disponibles para ti, independientemente de tu estatus legal en este país. Llama, hoy mismo, gratis, a la línea nacional de recursos hispanos al 1-800-473-3003.

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