December 6, 2002

Encienda Una Vela
Mons. Jim Lisante
Director, The Christophers

Nuestro Verdadero Valor

Una colega argentina, acá en los Christophers, se encontró hace poco con un conocido también de Argentina, que acababa de regresar de Buenos Aires. “¡No vaya!” Le dijo. “Pero si tiene que ir, vaya preparada. Lloré casi todos los días. Los chicos revolviendo la basura, buscando comida. Los vi con mis propios ojos. ¡Los chicos buscando comida en la basura, en Buenos Aires! Nuestra hermosa y limpia ciudad...” Los ojos se le llenaron de lágrimas, y no pudo seguir hablando.

Seguro que ustedes habrán visto las noticias en los diarios, sobre la tremenda crisis económica y social que Argentina está sufriendo, la peor de su historia. Un país que fue generalmente próspero, con clase media, y que ahora enfrenta serios problemas con deudas masivas, inflación y la devaluación de su moneda. El desempleo es enorme y la delincuencia ha batido todos los records, y quienes antes no había pasado privaciones, ahora se encuentran con el mundo al revés.

La vida puede cambiar súbitamente. Quienes hemos gozado de estabilidad política, económica y personal, tendemos a olvidar cuán frágil es realmente cada día de nuestra existencia. Y si la realidad es difícil para los adultos, lo es aún más para los niños. Quizás es por eso que me impresionó tanto cuando me enteré de las cosas positivas que muchos jovencitos argentinos han hecho para ayudar a sus compatriotras en terribles necesidades.

Por ejemplo, en 170 escuelas de Buenos Aires, los alumnos y sus padres comenzaron a cultivar jardines orgánicos. Usando patios y todo espacio disponible, cultivan espinacas, lechuga, remolachas, cebollas, tomates y legumbres. No sólo adquieren un sentido de autosuficiencia, sino que también produce alimentos tan necesarios en comedores para pobres. Muchas escuelas primarias y secundarias invitan a sus alumnos a que participen en una serie de proyectos comunitarios que subrayan el liderazgo y el servicio a los demás. Un grupo de alumnos de secundaria trabaja con sus madres en un barrio especialmente afectado por la crisis, para ayudar a entender y mejorar la nutrición de los niños recién nacidos. Una maestra dijo que esperaba que tanto los jóvenes como los adultos se dieran cuenta de que “nadie es demasiado pobre para ayudar al prójimo”.

Otros estudiantes están aprendiendo cómo funciona el gobierno. Han formado grupos en sus escuelas, donde discuten los problemas que más afectan a sus propios barrios. Y no sólo hablan del tema, sino que también han presentado sus ideas a los verdaderos legisladores, en una sesión que tuvieron en la misma legislatura de la ciudad de Buenos Aires. Y algunas de esas ideas han sido puestas en práctica—como, por ejemplo, una extensión en el servicio de los trenes subterráneos de la ciudad.

Pero la anécdota que más me llamó atención es el caso de “Las Bandanas del Norte”. Un grupo de muchachas de 12 años que cantan, actuando en distintos lugares que necesitan ayuda—hogares de ancianos, comedores de pobres y escuelas. Cobran solamente un peso de admisión, y así, todo el mundo puede disfrutar del show, y al mismo tiempo reúnen fondos de ayuda. Las muchachas mismas reparten circulares anunciando el próximo show, y también lo difunden por la televisión y la radio local. Sus madres las acompañan, las peinan y las maquillan.

Realmente, en tiempos difíciles es cuando el ser humano pone a prueba su verdadero valor, cualquiera sea su edad.

Para obtener una copia gratis de ECOS S-225 “Obras de misericordia...ofrendas de amor”, escriba a The Christophers, 12 East 48th Street, New York, NY 10017 spanish-dept.@christophers.org

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