December 6, 2002

La Guadalupana está presente entre los tijuanenses

Por Pablo de Sainz

Desde el domingo pasado, la Catedral de Tijuana, en el mero centro de la ciudad, se llena de celebración para empezar a conmemorar un año más de uno de los acontecimientos más importantes entre los católicos mexicanos: la aparición de la Virgen de Guadalupe a San Juan Diego el 12 de diciembre de 1531.

El altar de la Catedral está bellamente adornado con imágenes de la Guadalupana y de San Juan Diego. Una cascada artificial y papel metálico de color café, dan forma al lugar original donde la virgen hizo su aparición: el carro del Tepeyac. Las rosas rojas están presentes por todo el altar y el resto de la iglesia. Sin duda, un lugar solomne para orar a la Virgen de Guadalupe en su día, el 12 de diciembre.

Desde el cielo una hermosa mañana,
desde el cielo una hermosa mañana,
la Guadalupana, la Guadalupana
bajo el Tepeyac”.

Pero afuera de la Catedral también una gran celebración. Enfrente del templo, localizado en la Avenida Niños Héroes, entre las calles Primera y Segunda, una armoniosa fiesta guadalupana invita a todos los tijuanenses a conmemorar llenos de alegría. Los puestos de comida mexicana ofrecen tacos, pozole, menudo, champurrado, dulces de piloncillo y calabaza, elotes preparados con mayonesa y chile, aguas frescas de todos sabores.

Doña Amalia Ibarra, una señora de 80 años que tiene un puesto frente a Catedral donde vende veladoras e imágenes de diferentes santos, asegura que la celebración es muy concurrida por los católicos tijuanenses.

“Aquí viene mucha gente”, dice Doña Amalia. “Vienen a comprar comida, a subirse a los juegos, a divertirse, pero sobre todo, vienen a felicitar a la Virgencita de Guadalupe en su día”.

La calle enfrente de la Catedral se ha convertido en un lugar de celebración. Los olores y los ruidos, el buen ambiente de hermandad católica se esparce entre los asistentes. Dentro de la Catedral, el coro de jóvenes canta:

“La Virgen María es nuestra protectora
nuestra redentora, no hay nada que temer.
Somos cristianos y somos mexicanos.
Guerra, guerra contra Lucifer”.

El próximo jueves 12 de diciembre, habrá muchas de las iglesias católicas en Tijuana, tendrán peregrinaciones, que son una forma de desfile donde fieles cantan y alaban a la Virgen de Guadalupe. La gente camina por las calles con una gran estatua representando a la guadalupana. Y clic-clic, la clásica foto de los niños que llevan vestimentas parecidas a la que llevaba San Diego cuando recibió la visita de la virgen: jorones, sombreros de palma, huipiles y huaraches.

Por la noche, los cohetes iluminan la ciudad. A la media noche entre el 11 y 12 de diciembre, los cantos se escuchan, envuelven a los peregrinos, las señoras se toman de las manos con un gran fervor guadalupano. Cantan las Mañanitas a la Virgen:

“Estas son las mañanitas que cantaba el Rey David,
a las vírgenes bonitas, se las cantamos aquí,
despierta, madre, despierta, mira que ya amaneció,
ya los pajarillos cantan, la luna ya se metió”.

En julio de este año, el Papa Juan Pablo II vino a México para convertir a Juan Diego en santo oficial de la Iglesia Católica. Según se ha dicho, Juan Diego es el primer santo indígena, y se le atribuyen muchos milagros.

Don Ramón Sanchez Leyva, un vendedor de hierbas y estampas de santos frente a la Catedral de Tijuana, afirma que San Juan Diego ayuda a los enfermos.

“Aquí tengo unas estatuitas de Juan Diego para que le pida algún milagro, para que cuide de su salud”, dice don Ramón. “El cura todo tipo de enfermedades, pero sólo si le pide con fe”.

La fe de los católicos tijuanenses se manifiesta afuera y dentro de la Catedral. Esta celebración para la Virgen de Guadalupe se efectúa también para celebrar la Navidad, que ya está muy próxima.

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