December 6, 2002

LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Diego Álvarez

En las fiestas, cuide sus bolsillos

Cada diciembre, el frío del invierno hace que entremos en calor con nuestros sentimientos. La época es propicia para todo tipo de manifestaciones de cariño y afecto. Pero muchas personas confunden ese afecto con valor, dinero, dólares, regalos, gastos, publicidad, y todo lo relacionado con que nuestro bolsillo sufra.

Sí. Ya vemos venir la época de alegría en la que a veces derrochamos y nos sobrepasamos con la excusa de que “es sólo un regalito”, o “cómo no le llevo nada”, o “Es Navidad, tengo que comprar regalos”.

La Navidad nos hace olvidar que debemos ser mesurados a la hora de hacer compras navideñas, ya que será en enero cuando lo recordemos... Demasiado tarde para hacer algo al respecto.

Tan solo basta con salir a la calle para ver el universo de avisos de promociones, de publicidad masiva, de tarjetas de crédito en oferta, de compre aquí, de ese irresistible “Sale”.

En fin, de un montón de ofertas tentadoras que nos llevan al consumismo sin control.

Es bueno saberlo desde ya para tomar alguna acción: Durante las próximas semanas estaremos sometidos a un bombardeo publicitario en el que nos invitan a ser felices y a gastar en restaurantes, en regalos, en viajes, juguetes, fiestas, al “compre ahora y pague después”, todo esto como si estuviéramos en un loco maratón en el que pareciera que fuera una injusticia decir no.

Bancos, cajas de ahorro y grandes cadenas comerciales han diseñado ya fórmulas para financiar, e incluso promover, la pasión compradora de sus clientes. Tenga cuidado, pues al final de las compras, usted puede quedar endeudado por varios años, a pesar de las “facilidades de pago”.

Tan solo las tarjetas de crédito se han convertido en uno de los instrumentos de financiación de gastos que más divisas genera a las entidades bancarias. Antes de hacer uso de su tarjeta en esta Navidad, asegúrese de conocer las condiciones de financiación que le ofrecen.

No se apresure a comprar, aún tiene suficiente tiempo de mirar diferentes opciones en el precio del producto que quiere para que tome la decisión acertada. Recuerde también guardar los recibos de compra, en caso de que tenga que cambiar o devolver algo.

Siempre tenga en mente que hacer la mejor elección equivale a decir: Si gasto sabiamente mi dinero, dispondré de más dinero. Gastar sabiamente significa consumir cuidadosamente, saber en qué gasta su dinero, y tener un presupuesto para poder controlar sus gastos. Para tener éxito es necesario establecer metas y ahorrar dinero regularmente, aunque sea sólo pequeñas cantidades. Si usted practica esta estrategia, no tendrá los mismos dolores de cabeza “navideños” del año pasado.

Recuerde que ese ahorro y gasto planeado, le proporcionarán más bienestar en el próximo año, pues dispondrá de una cantidad de dinero extra para invertir en algún caso de urgencia; algún proyecto que requiere más dinero del que usted dispone, como la compra de un auto o de una casa; salir de vacaciones; o incluso tener más dinero para los regalos de la siguiente Navidad.

No olvide que la Navidad es ante todo una época para estrechar los lazos familiares, de amistad, y hasta para hacer una buena obra humanitaria. A pesar de que para muchos los regalos lo digan todo, recuerde que una simple llamada telefónica, un gesto amable, un saludo cordial, una colaboración oportuna, un abrazo o una sonrisa, pueden ser el regalo que muchas personas están esperando de usted.

Envíe sus comentarios a columnavertebral@hrn.org

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