December 3, 2004

Culture Clash en Tijuana

Por Luis Alonso Pérez

Tres hombres sobre un escenario vacío y una bandera gigante de Estados Unidos como fondo, fue lo único que el grupo Culture Clash necesitó para hacer que un teatro entero se riera y reflexionara sobre la diversidad en la sociedad americana.

Herbert Siguenza, Richard Montoya y Ricardo Salinas, el grupo Culture Clash de San Francisco, fueron los invitados especiales para cerrar la 25 Muestra Nacional de Teatro, en el Centro Cultural Tijuana, el sábado 27 de noviembre.

Su obra, Culture Clash in AmeriCCa es como un viaje de costa a costa por los barrios más ricos (culturalmente) de estados unidos, conociendo a todo tipo de personajes. Desde un puertorriqueño del Lower East Side de Manhatan, platicando sobre las distintas formas cómo los latinos bailan salsa, hasta un vietnamita-americano de Chula vista describiendo una carrera callejera en su civic contra un mexicano en National City.

Historias breves, alejadas de la estructura del teatro tradicional, con el ritmo acelerado de un programa televisivo y la energía del teatro de carpa. Sus personajes reflejan las diferencias y semejanzas de las culturas que conviven, coexisten se separan, y se mezclan en la caldera cultural americana.

Para su presentación en Tijuana prepararon una alineación de personajes extraordinarios:

Un Palestino-americano rezando por su futuro ante tres años más de George Bush; Un chicano caminando por el escenario mientras se escucha en el fondo el poema “Pachuco Portafolio” escrito por el padre de Richard, José Montoya; Tres “ofensores habituales” que entran y salen de la cárcel porque no han conocido oportunidades de superación de otra forma; Un americano veterano de Vietnam, disidente de la cultura estadounidense, que critica a los cristianos evangélicos que piden guerra mientras ondean sus banderas.

Una pasarela intensa de personajes que permanecen en la sombra de lo que se considera el modelo americano, al ser catalogados como minorías.

Cultural Fiesta era el nombre del proyecto precursor de Culture Clash. Formado como un show para una sola presentación, durante la celebración del cinco de mayo de 1984, en el Mission District de San Francisco.

Decidieron formar un grupo de comedia, según recuerda Siguenza, porque en aquel entonces no existían, todos eran muy políticos o muy didácticos. Aunque eran muy buenos, ninguno usaba el humor.

“En ese tiempo no había un humor bicultural”. Agregó Salinas. “Los latinos viviendo en los Estados Unidos quiere ver reflejada su cultura, su lenguaje y quieren conocer lo que está pasando en el país”

Además de reflejar la realidad del país, Culture Clash también trata de crear conciencia sobre los problemas políticos y sociales como el racismo, la pobreza, la falta de educación y oportunidades de trabajo. Una crítica muy puntual y acertada.

“Creo que van mano a mano”. Comentó Siguenza al referirse al balance entre divertir y crear conciencia. “Si es solo comedia sin conciencia, es como comer algodones de azúcar, puedes comer mucho, pero nunca te vas a llenar. Pero si es nada más conciencia se vuelve aburrido y para aburrirme mejor escucho a un político”.

En cada una de las historias se representan las manifestaciones culturales que se ha ido desarrollando en las ciudades de Estados Unidos: el lingo, la ideología, las tradiciones, profesiones y preferencias sexuales.

Sus personajes son auténticos, van más allá del simple estereotipo. Son reales y presentan el lado humano de cada uno, no los hacen ver como buenos ni como malos. Nos permite asomarnos a sus pensamientos y sus ideas, en su pasado y su presente.

“Todas las historias que presentamos hoy vienen de la vida real, ya sea de nuestra experiencia o de la experiencia de otras personas que nos las han contado. Siempre andamos con los ojos bien abiertos, hablando y conviviendo con las personas”

Durante su trayectoria de veinte años, el estilo del grupo ha cambiado constantemente. Al inicio su show era mucho más comedia, a los cuantos años se cargaron más hacia el estilo chicano, ahora están tratando de cambiar las cosas.

El tercer integrante del grupo, Richard Montoya, comentó “Estamos muy seguros de nuestro chicanismo y todavía llevamos mucho de eso en nuestro show. Pero ahora estamos interesados en otras voces, presentamos asiáticos, blancos y todo tipo de personajes. Eso le ha traído mucho más vida al grupo”.

Mexicanos, americanos, chicanos, centroamericanos, caribeños, asiáticos, africanos, rednecks, lesbianas, transexuales, jóvenes y viejos. Ninguno se escapa de la crítica.

El objetivo de toda la comedia y la crítica es crear conciencia sobre los problemas que enfrentan los nuevos ciudadanos en Estados Unidos.

Ricardo Salinas lamenta que después de veinte años, tristemente las cosas no han cambiado las cosas para los latinos. “Ya van como tres o cuatro administraciones, pero la vida del latino no cambia mucho. Hemos mejorado un poco, pero es muy poco”

Return to the Frontpage