December 2, 2005

Anticipan Larga Batalla Por Leyes de Migración

Por Rene Ciria-Cruz
NEW AMERICA MEDIA

Aunque la discusión sobre inmigración parece ir subiendo de tono, tardaría una década en resolverse. La mayoría de los políticos ven la legislación sobre inmigración como una parte de la seguridad nacional.

Estas son algunas de las observaciones que dos de los más destacados grupos defensores de los derechos de los inmigrantes dieron a conocer a medios étnicos durante una reunión para analizar lo que está ocurriendo en Washington.

“Comentaristas de radio y políticos afirman que la mayoría de los norteamericanos se oponen a la inmigración. No es cierto. Los norteamericanos están divididos sobre si la inmigración es buena para el país”, dijo Frank Sharry, director ejecutivo del Foro Nacional de Inmigración, una organización influyente en el proceso legislativo y basada en Washington DC.

Sharry dijo que una encuesta de su organización demuestra que el 12 por ciento de los norteamericanos quieren detener la inmigración mientras que un 10 por ciento busca ampliarla.

“Pero el 80 está indeciso, con un gran sector no muy bien informado sobre el tema, y mientras muchos norteamericanos se sienten frustrados con el problema migratorio, el 75 por ciento quisiera hacer algo inteligente al respecto”, agregó Sharry.

Un problema grave es que, dijo Margaret Zaknoen, “la mayoría de los políticos ven a la inmigración como un asunto de seguridad nacional y de aplicación de la ley”.

Zaknoen es coordinadora de la Coalisión de los Derechos de los Inmigrantes de San Francisco, una organización que comprende unos 50 grupos pro inmigrantes, especialmente de comunidades de bajos ingresos.

“Una política solamente de aplicación de la ley no funcionará”, dijo Sharry. “El mayor aumento en la represión resultó en el mayor aumento de inmigración ilegal de los últimos 20 años. Sin una vía para la legalización para los 11 millones de indocumentados, ninguna ley funcionará”, agregó.

Ambos activistas hablaron ante reporteros latinos y asiáticos durante una reunión de prensa organizada por New California Media.

Tanto Zaknoen como Sharry coinciden en que después de los ataques terroristas del 11 de septiembre en Estados Unidos aumentó el sentimiento anti-inmigrante. Sin embargo, Sharry cree que actualmen-te está a nivel pre 11 de septiembre.

“Los candidatos que jueguen la carta anti-inmigrante en las elecciones congresionales del año próximo podrían recibir una sorpresa”, predijo Sharry.

Comentó que la plataforma Republicana anti-inmigrante en las recientes elecciones gubernamentales en Virginia no ayudaron al candidato perdedor de ese partido. “Hay lugar para algo de optimismo”, agregó.

Sharry mencionó que los partidos Republicano y Demócrata están divididos sobre el tema migratorio. “Percibo un debate de tres a diez años sobre este asunto antes de que se resuelva”, dijo.

La organización de Sharry apoya la propuesta de ley bipartidista de Edward Kennedy (Demócrata) y John McCain (Republicano). Esta incluye una legalización para inmigrantes indocumentados, una mejora en el programa de reunificación familiar para agilizar el bloqueo actual, un programa de trabajadores huéspedes que permita a los trabajadores cambiar empleos y solicitar la residencia después de cuatro años, mayor control fronterizo y verificación de residencia por parte de los empleadores.

“Sin legalización, los indocumentados no saldrán de las sombras. Una iniciativa de ley que propone que tienen que regresarse a sus países antes de lograr la legalización no contribuirá a que salgan de las sombras”.

Zaknoen dice que los miembros de su organización quieren la residencia permanente para los indocumentados, un proceso de reunificación familiar más rápido, protección a los derechos de los trabajadores y no al aumento de la aplicación de la ley (o represión).

“Sabemos que una reforma a la ley de inmigración no cubrirá todas estas expectativas dado que estamos a la defensiva, pero buscamos evitar que se implementen cosas malas”, dijo Zaknoen.

Tiene reservas respecto a la propuesta de ley McCain-Kennedy porque “no creemos que ningún programa de trabajadores temporales sea beneficioso para los trabajadores”. “Fortalecer la aplicación de la ley conlleva mayor represión, como lo vemos con las 460 muertes de migrantes que intentaban cruzar la frontera el año pasado”, agregó.

La organización de Zaknoen apoya la propuesta de ley de la diputada Sheila Jackson Lee. Esta busca amnistía y legalización para todos los indocumentados, no a los trabajadores temporales y aumento de protección y de servicios para los inmigrantes.

“No creemos que dicha propuesta compita con la de McCain-Kennedy”, aclaró Zaknoen, “pero lo vemos como una manera de apuntalar las otras propuestas”.

Las propuestas aprobadas por el senado y la cámara de diputados son conciliadas por un comité intercameral que produce un acta del congreso.

Sharry cree que “la mejor defensa es el ataque”. “Es importante tener una política bipartidista, justa, práctica y que funcione, porque proponer la deportación de 11 millones de inmigrantes o pedirles que regresen a sus países no es práctico, no funciona”, dijo.

Wendy Rockett contribuyó con esta historia. Traducción de Eduardo Stanley.

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